Cómo David Bisbal se convirtió sin pretenderlo en el talismán de los Gemeliers cuando nadie los conocía
Eterno mentor
La trayectoria del dúo sevillano, que recientemente ha relatado la agresión que sufrió en su fiesta de cumpleaños, ha estado marcada por la recurrente presencia del cantante de Almería como testigo directo de su evolución televisiva

Los Gemeliers en la gala de los premios Ídolo 2025.

Con más o menos fortuna, es innegable que son uno de los dúos que copan la actualidad. Gemeliers reaparecen esta noche en la pequeña pantalla porque vuelven a jugarse la permanencia en el DecoMasters de La 1. Lo hacen tan solo unos días después de ofrecer el desgarrador testimonio de la agresión sufrida durante su cumpleaños. Jesús y Daniel Oviedo visitaron el plató de ¡De viernes! Para relatar un episodio de violencia homófoba que les ha dejado secuelas físicas y psicológicas. “Llevo dos días sin dormir y tengo pesadillas”, confesaba Jesús tras ser atacado con gas pimienta.
En cualquier caso, y tras el amargo trago de los sucesos recientes, es reseñable que la participación de los hermanos en el nuevo concurso de TVE ha supuesto un retorno a su hábitat natural: la televisión. Los intérpretes de éxitos como Lo mejor está por venir o Gracias han construido una carrera sólida que va desde su paso por Tu cara me suena hasta la final de Secret Story: La casa de los secretos. Pero en este largo recorrido de más de dos décadas frente a los focos, existe un hilo conductor que conecta su infancia en Mairena del Aljarafe con su estrellato actual. Esa figura no es otra que la de David Bisbal, quien ha ejercido como una suerte de talismán orgánico en los momentos clave de su vida profesional.
“Estos niños tienen arte”
El primer encuentro entre un consolidado Bisbal y unos “menudos” gemelos en Canal Sur
El idilio mediático entre el almeriense y los Oviedo comenzó en 2004 en el plató de Menuda noche. Con apenas cuatro años, los hermanos ya mostraban una soltura impropia de su edad ante un David Bisbal que vivía su explosión tras Operación Triunfo. En aquel entonces, la música no era el centro de su interacción. Daniel, con la curiosidad de un niño, le preguntaba al artista: “¿Qué parte del cuerpo te gusta más, los músculos para que te quieran las niñas o el corazón para que a ti te gusten las niñas?”. Bisbal, entre risas, presenciaba incluso trucos de magia de los pequeños, sin imaginar que años después se convertiría en su mentor musical.

La relación se estrechó en sucesivas visitas del cantante al programa de Juan y Medio. En enero de 2007, un Bisbal sorprendido por el estirón de los niños les felicitaba con un “lo hacéis muy bien”. Fue en esa fecha cuando el almeriense escuchó por primera vez a Daniel cantar uno de sus temas, Quién me iba a decir. La premonición del título se cumplió años después. En diciembre de ese mismo año, tras verlos actuar con bailarinas, el artista sentenciaba con una frase que hoy suena a vaticinio: “Os vi el otro día cantando, ¡qué arte tenéis!”. Bisbal fue, de este modo, el primer espectador de lujo de las canciones inéditas del dúo.
La madurez de los hermanos los alejó del formato infantil de Canal Sur en 2012, pero el destino les tenía reservada una cita definitiva en la televisión nacional. El vínculo que se forjó entre bromas y preguntas inocentes en Andalucía estaba a punto de profesionalizarse ante millones de espectadores. El artista internacional, que ya sumaba discos de diamante en su vitrina, volvería a cruzarse en el camino de unos adolescentes que buscaban su sitio en la industria discográfica, demostrando que la conexión inicial no había sido una simple coincidencia de guion televisivo.

Todo un sueño
El salto definitivo en 'La Voz Kids y la consolidación de un equipo ganador
El 6 de febrero de 2014, el estreno de La Voz Kids supuso el fenómeno social que lanzó a Gemeliers a la fama masiva. Jesús y Daniel, con 14 años, interpretaron Yo no me doy por vencido de Luis Fonsi, logrando que los tres 'coaches' se giraran. David Bisbal, al reconocerlos, no pudo ocultar su emoción: “A mí me encantaría que os vinieseis conmigo porque necesito un dúo como vosotros”. Pese a los intentos de Malú y Rosario, los sevillanos lo tuvieron claro: “Como somos dos tíos sevillanos, solemos ir a por las chicas guapas. Pero nos vamos a ir con David Bisbal”.
Aquel fichaje fue el inicio de una carrera meteórica. Aunque fueron eliminados en las batallas tras cantar Amiga mía, la sombra protectora de Bisbal continuó. El almeriense llegó a invitarlos a colaborar en su concierto de Granada para cantar juntos Dígale, un gesto que impulsó las ventas de su primer disco, que alcanzaría el doble platino. Años después, en 2016, los hermanos bromeaban en el programa Hora Punta sobre su estrecha pero confusa relación con el cantante: “David Bisbal todavía no sabe diferenciarnos”, confesaba Daniel con naturalidad. Esta noche, en DecoMasters, los gemelos vuelven a demostrar que aquel impulso inicial del almeriense fue el motor de una resistencia que hoy, pese a los baches personales, sigue vigente.