La inestabilidad política obliga a Mary de Dinamarca a alterar su esperado regreso a Australia
Cambios institucionales
Los reyes daneses harán este viaje de Estado tan solo cinco días antes de las elecciones generales anticipadas, complicando el proceso
Federico X y María de Dinamarca visitan el castillo de Hamlet, donde transcurre la tragedia de Shakespeare

Mary de Dinamarca en su viaje a Brasil

Desde que Margarita II abdicase para dejar el trono a su hijo, los problemas no han hecho más que sumarse para la Corona danesa, que parece no encontrar su sitio en esta nueva etapa. La institución no logra alcanzar los niveles de satisfacción entre la ciudadanía que cosechaba la anterior soberana, incrementando la presión sobre los nuevos reyes, que ven cómo su popularidad no termina de despegar.
Sin embargo, en un momento en el que la monarquía europea está en el foco mediático por las constantes polémicas que se suceden día a día, las de Mary y Federico han quedado, por el momento, en un segundo plano. Por ello, la actual reina consorte tiene la ilusión de viajar a su Australia natal para pasar unos días en su tierra de forma oficial. Pero las cosas no van a ser tan fáciles para ella por culpa de la inestabilidad política que se está viviendo en su país.

Mary de Dinamarca está especialmente feliz al tener por delante uno de los viajes de Estado que más ilusión le hacen, y no es para menos. Volver a su tierra, de la que salió para acabar convertida en reina, supone un soplo de aire fresco que necesita después de meses centrada en el trabajo. Será del 14 al 19 de marzo cuando, junto al monarca, visite Oceanía, suponiendo su primer viaje oficial a su país desde que asumiera el trono en 2024, un regreso que se ha hecho esperar más de lo previsto.
Pero los planes no siempre salen como uno quiere y este trayecto podría sufrir una serie de cambios por culpa de la política danesa. Sumada a la polémica entre Donald Trump y Groenlandia —un conflicto territorial que ha vuelto a tensar las relaciones diplomáticas—, las elecciones anticipadas de Dinamarca, previstas para el próximo 24 de marzo, han trastocado por completo la agenda de los monarcas.

Estas elecciones se darán apenas cinco días después de que los reyes daneses acudan a Australia, lo que podría acabar afectando a su itinerario. Tal y como marca el protocolo, en este tipo de viajes de Estado deben acudir miembros de alto rango del Gobierno, por lo que todo podría precipitarse en cuestión de horas. Al ser un margen de tiempo tan ajustado, el ministro de Defensa y viceprimer ministro, junto al ministro de Asuntos Exteriores, ya han cancelado su asistencia, según informan medios del país como Se og Hør.
Tras esto, la Casa Real se ha visto obligada a preguntar a cada uno de los ministerios si están dispuestos a viajar o no dadas las circunstancias, una situación de incertidumbre que empaña por completo el esperado regreso de Mary a su hogar.
Mary se mudó a Dinamarca después de conocer a Federico en Australia
Estas elecciones anticipadas ya obligaron a los reyes de Dinamarca a cancelar una de sus citas institucionales más míticas: la cena de gala que se lleva a cabo cada año en el Palacio de Christiansborg, un evento que marca el calendario de la alta sociedad danesa. Fue el propio Ministerio de Estado el que recomendó que no se celebrase este acto ante la delicada situación política, pese a que la cita estaba prevista para finales de febrero. Este precedente deja claro que la prioridad absoluta es la estabilidad del Gobierno, incluso si ello supone sacrificar los planes más personales y simbólicos de Mary y Federico.
Pero nada va a empañar la felicidad que siente la reina en estos momentos, a tan solo dos semanas de su esperado y ansiado viaje. Tras salidas y vueltas a Australia durante toda su vida por estudios y por trabajo, fue durante su etapa como directora de ventas cuando conoció al hijo de Margarita II, un encuentro fortuito que cambiaría su destino para siempre. En 2002 se mudó a Dinamarca, tras pasar primero por París, y ya se quedó para el resto de su vida junto a su marido.