La ONU aprueba el plan de paz de Trump para Gaza que abre la ruta al Estado de Palestina
Plan de paz para Gaza
El Consejo de Seguridad aprobó por 13 votos a favor y dos abstenciones la resolución que en la víspera trató de sabotear el primer ministro de Israel, Beniamin Netanyahu, radicalmente opuesto al estado palestino

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, reunido en Nueva York, aprobó la noche del lunes por 13 votos a favor, y las abstenciones de Rusia y China -que no recurrieron al veto- el plan de paz presentado por el presidente Donald Trump para el despliegue de una fuerza militar internacional, formada en su mayoría por países árabes y musulmanes, que garantice la seguridad y la transición en Gaza. La resolución deja abierta la ruta a la existencia de un futuro Estado de Palestina.
El embajador de EE.UU. Ante la ONU, Mike Waltz, resaltó, en una intervención previa a la votación, que no se podía perder más tiempo, que el momento de discutir ya había pasado y que tocaba resolver los problemas en lugar de negociar, en respuesta a un segundo borrador presentado a iniciativa rusa.

Waltz reiteró que numerosos países árabes y musulmanes estaban a favor del plan, así como la Unión Europea y el secretario general de la ONU, António Gutérres, que apoyan un documento que establece las líneas generales para reconstruir Gaza, desarmar a Hamas y acabar con la sangrienta guerra de los dos últimos años, dando al mismo tiempo garantías a Israel sobre sus fronteras.
En la víspera de la votación, Netanyahu coaccionó y trató de hundir la propuesta de Trump, en contra de quien ha sido hasta ahora su salvavidas político. El dirigente israelí arremetió contra la iniciativa presionado por la ultraderecha y sostuvo que la creación del estado palestino sería un premio para Hamas. Los líderes de la ultraderecha religiosa judía, ya molestos con el pacto de alto el fuego propiciado por Trump en el mes de octubre, amenazaron con retirar su apoyo para la subsistencia del actual Gobierno del primer ministro.
La resolución aprobada, sin ningún voto en contra, señala que una vez reformada la Autoridad Palestina y se haya avanzado en la reconstrucción de Gaza, “podrían darse finalmente las condiciones para una vía creíble hacia la autodeterminación y la creación de un Estado Palestino”. Se trata de una fórmula tibia y compleja, introducida después de las presiones de los países árabes a Donald Trump, siempre reacio a esta solución. Pero pone en el centro del plan al estado palestino, algo que ahora mismo la sociedad israelí, en su gran mayoría, rechaza.
Netanyahu: “Nuestra oposición a un Estado palestino no ha cambiado; no necesito sermones de nadie”
En un comunicado difundido el domingo, la víspera de la votación programada en el Consejo de Seguridad cerca de la medianoche del lunes en España, Netanyahu subrayó su rechazo total al borrador en el que figuraba esa frase. “Nuestra oposición a un Estado de Palestina en cualquier territorio no ha cambiado. Gaza será desmilitarizada y Hamas desarmado, por las buenas o por las malas”, dijo. “No necesito lecciones, tuits ni sermones de nadie”, insistió.
Su promesa vino precedida el sábado por las llamadas a Netanyahu de los ministros ultras Itamar Ben-Gvir y Bezalel Smotrich para denunciar la idea. Ben-Gvir, en una línea de infinita radicalización, llegó a reclamar asesinatos selectivos de dirigentes palestinos, y concretó el nombre de Mahmud Abas, presidente de la Autoridad Palestina.
La propuesta de EE.UU. Aprobada crea una junta de paz que estará presidida por Donald Trump -es de suponer que con la participación del británico Toni Blair a su lado-, así como de las principales potencias internacionales, que no se concretan cuáles serán en la declaración. Este organismo reportará periódicamente a la ONU, pero no dependerá formalmente de ella. La nueva autoridad, en la que se integrarán también tecnócratas palestinos, gobernará Gaza por un período de dos años en los que deberá supervisar la reconstrucción y la recuperación económica del enclave.
La propuesta autoriza el envío de la fuerza internacional de estabilización que garantice el proceso de desmilitarización y el decomiso de armas y la destrucción de infraestructuras militares. Entre los países sondeados que parecen dispuestos a enviar contingentes se encuentran Turquía, Indonesia y los Emiratos Árabes Unidos. Esa fuerza deberá encargarse también de la formación de una policía palestina y de preservar la integridad de los corredores abiertos para hacer que llegue ayuda humanitaria a la franja. El plan de paz de 20 puntos de Trump figura como un anexo.
Hamas y otros grupos palestinos se han opuesto al documento, no así la Autoridad Palestina, que le ha dado luz verde. Pese a que Rusia y China no ejercieron el derecho de veto, sus representantes fueron muy críticos con la resolución por sus múltiples lagunas y por la falta de claridad sobre el estado palestino.
Si para Waltz este 17 de noviembre era una fecha histórica impulsada por “la gran visión” de Trump, su homólogo ruso, Vasili Nebenzia, consideró que “no hay nada que celebrar”. Si el representante estadounidense elogió que por fin Naciones Unidas había interpretado el papel para el que se fundó (“la ONU puede ser grande de nuevo”, dijo con palabras de resonancias trumpistas), su colega ruso contestó que se habían socavado los principios de la organización al no tenerse en cuenta las resoluciones previas en que se establecieron los dos estados a partir de las fronteras previas a la guerra de 1967.
En réplicas opuestas, Hamas emitió un comunicado en el que rechazó la iniciativa, porque ”no responde a los derechos ni demandas de los palestinos y favorece la ocupación israelí”, mientras que Trump celebró el apoyo y aseguró que conducirá a “una mayor paz” en todo el mundo. “El Consejo de Seguridad reconoció y respaldó la junta de paz, que estará presidida por mí e incluirá a los líderes más poderosos y respetados del mundo”, publicó el presidente de EE.UU. En su red social.
A la reunión del órgano ejecutivo de la ONU asistió como invitado el representante permanente de Israel, Danny Danon, pero no abrió la boca.
