“Somos expertos en el trato a niños”, dice un jefe del ICE para quitar hierro a la detención de Liam
Represión en EE.UU.
Los responsables del cuerpo fronterizo deshumanizan al padre, pero sostienen que el crío de cinco años se ha “reunido” con su familia en alusión en que está en un centro de detención con su progenitor

El responsable de los agentes del ICE, Greg Bovino, compareció este viernes en rueda de prensa para aplacar el escándalo por la detención en Minneapolis del niño Liam

La fotografía de la detención Liam Conejo Ramos, niño de cincos años al que se le ve agarrado por un agente de inmigración enmascarado, ha agitado conciencias en Estados Unidos. Esa imagen forzó este viernes a que los jefes del ICE comparecieran en rueda de prensa para quitar hierro al asunto e inisistir en justificar su acción.
“Somos expertos en el trato a niños”, proclamó Greg Bovino, el rostro más famoso de esa fuerza que algunos califican como la policía secreta de Donald Trump. Ese fue su argumento para negar que Liam sufriera mal trato, excepto, claro, que no le dejaron ir con su madre, ni jugar con sus amigos, sino que se lo llevaron a un centro de detención de San Antonio (Texas), donde continúa.
En defensa de lo que muchos ven como una aberración que retrata al gobierno de Trump y a Stephen Miller, principal arquitecto de la política antiinmigración de la Casa Blanca, Bovino remarcó lo buenos que son en el cuidado de los menores de edad, no porque quieran, sino porque han tenido que hacerlo en muchas ocasiones.
“Cuando digo que somos expertos en tratar con casos de inmigración que involucra a niños me refiero a que probablemente somos los más experimentados en cualquier parte de Estados Unidos en comparación a cualquier agencia de aplicación de la ley”, afirmó.

“Recuerdo a nuestros agentes jugando a fútbol en un aparcamiento con esos chicos. Desafío a cualquier otra agencia para que me demuestre un cuidado como ese del ICE o de los patrulleros fronterizos”, añadió.
Sus respuestas buscaron rebajar la gravedad del asunto. “Miremos lo que ha ocurrido aquí. En este caso en particular, el niño no está separado, sino que está con su padre y se encuentra en el entorno menos restrictivo posible”, sostuvo Bovino.
Incluso sugirió que Liam es un afortunado. “Muchos ciudadanos estadounidenses son separados de sus hijos cuando son arrestados por la policía de Minneapolis o cualquier otro departamento”, aclaró. Sucede que el objetivo era el padre, el ecuatoriano Adrían Alexander Conejo, quien, según su abogado y documentación en mano, entró con su familia por un puerto de entrada como establece la ley y solicitó asilo. Habían cumplido hasta la fecha todos los trámites y no constaba orden de deportación, siempre a partir de esa versión.
El padre con el que está reunido fue totalmente deshumanizado en esa comparecencia ante los informadores. No solo era un allien (extranjero) ilegal. Tras recoger a su hijo del colegio, “el padre trató de huir y dejó a su hijo en el coche. Mientras unos agentes iban tras él, otros estuvieron con el niño”, dijo Marcos Charles, asistente del director de Operaciones. Liam se hallaba detenido.
“Los agentes cuidaron del niño, le dieron de comer y estuvieron horas con él. Mis agentes hicieron lo que dejo de hacer su padre e hicieron todo lo posible para reunirlo con su familia”, reiteró. Eso consistió en llevarlo arrestado junto a su padre.
Una persona pidió hacerse cargo de Liam. Caso omiso. A pesar de testigos directos, Charles también negó que le ordenaron a Liam llamar a la puerta de su casa para atraer a más familiares y detenerlos. “Los agentes solo trataban de que el chico estuviera un lugar caluroso con su familia, pero rechazaron abrir”, recalcó. La madre estaba dentro pero sus conocidos le indicaron que no abriera.

