El jefe del ICE y el abrigo de la Gestapo
Greg Bovino
El responsable de los agentes de inmigración de EE.UU. Exhibe su estética nazi

Greg Bovino, en Minneapolis, con su polémico e intimidante abrigo, junto a agentes federales enmascarados

Greg Bovino, jefe de los agentes de inmigración (ICE), se distingue por su lenguaje propio de los policías que ejercen la represión en dictaduras. Los manifestantes carecen de la calificación de ciudadanos que ponen en práctica la primera enmienda de la Constitución, el derecho a la libertad de expresión, la que se supone la piedra angula del país.
A gente como Alex Pretti o Renée Good, las dos víctimas mortales de su poder desbocado, los define como agitadores violentos que solo pretenden impedir la detención de aliens ilegales y criminales que aterrorizan a los buenos ciudadanos estadounidenses. Pretti murió el sábado por interferir con los agentes a los que “asaltó”. Los vídeos niegan esa versión porque no parece que Pretti, del que dijo que tomó “una pobre decisión”, atacara a nadie y más bien había escasos manifestantes. “Los actos tienen consecuencias”, proclamó ayer, aunque por lo visto ese no se aplica a sus subordinados que matan a alguien maniatado con diez tiros.
Bovino, el jefe de los agentes desplegados en Minneapolis, se caracteriza por su retórica belicista
Bovino era conocido, temido por unos, ensalzado por el presidente Trump, antes de convertirse en el terror de Minneapolis al frente de un destacamento de 3.000 uniformados, cifra muy superior a los policías locales y estatales. Estuvo al frente de sus “patriotas” (como los llama Trump) en otras ciudades, como Chicago, donde su retórica belicosa hizo parpadear a muchos.
Entró a formar parte de los patrulleros fronterizos en 1996, procedente de un cuerpo policial de Carolina del Norte, de donde es originario.
A lo largo de su carrera, si su retórica resulta belicosa, su estampa tampoco deja indiferente, en especial en las zonas de bajas temperaturas. Sus hombres van enmascarados y él utiliza un vestuario que se ha convertido en un símbolo de las políticas de inmigración y deportación de la administración Trump, que han llevado a plantearse si son una herramienta del autoritarismo. El abrigo que caracteriza a Bovino hace imposible ignorar la reminiscencias y que se establezca una conexión directa con la clásica prenda que se lucía durante la Segunda Guerra Mundial. Aunque no fue una pieza exclusiva de los mandos alemanes, el uso de ese abrigo está asociado con el régimen de Hitler.
Esa imagen ha hecho que muchos vean en Bovino la militarización y también la tiranía vinculada a los nazis. En cuanto se le vio en Minneapolis con ese abrigo empezaron las comparaciones con la Gestapo. “Si crees que las calificaciones de fascismo y autoritarismo son hipérbole, mira este vídeo”, comentó en X el gobernador de California, Gavin Newson. En el vídeo se veía a Bovino como uno de aquellos generales.