Putin cumple la corta tregua energética que le pidió Trump, pero ataca las redes logísticas de Ucrania
Guerra en Europa
Zelenski se compromete a no golpear las infraestructuras rusas de energía si Rusia hace lo propio
Moscú y Kyiv confirman que el Donbass sigue siendo el principal escollo para la paz en vísperas de otra ronda de negociaciones en Abu Dabi

Vecinos de un barrio residencial de Kyiv sin electricidad en sus casas por los ataques rusos hacen cola para recibir comida caliente gratis este 30 de enero

Por primera vez en muchas semanas, los misiles y drones rusos han dejado de golpear la maltrecha infraestructura energética de Ucrania. Moscú está cumpliendo así con la breve tregua temporal que pidió Donald Trump a Vladímir Putin, aunque el Kremlin haya evitado confirmar un acuerdo en firme al respecto. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, corroboró la ausencia de ataques de este tipo durante la noche del jueves al viernes. Pero, según las indicaciones del Kremlin, este será un corto respiro que terminará este domingo, 1 de febrero.
En una rueda de prensa celebrada en Kyiv, Zelenski dijo este viernes que no había un pacto formal para no atacar las instalaciones de energía del enemigo, pero añadió que si Moscú no golpeaba sus infraestructuras Kyiv tampoco lo haría.
Blogueros militares rusos y ucranianos informaron el jueves de que varias unidades de combate de los dos lados habían recibido órdenes de no atacar las infraestructuras energéticas del contrario durante un tiempo aproximado de una semana.
La moratoria termina este 1 de febrero
Ese mismo día Trump anunció que había hablado con Putin y le había pedido dejar de castigar las infraestructuras de Kyiv y otras regiones ucranianas en un momento del invierno en el que las temperaturas están cayendo hasta los 20 grados bajo cero o más. Trump aseguró que el líder ruso aceptó.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo este viernes que Trump había pedido una tregua solo hasta este 1 de febrero, el día previsto para reanudar en Abu Dabi las conversaciones de paz entre rusos y ucranianos (con la mediación de Estados Unidos) que comenzaron hace una semana. Peskov dijo que el objetivo de la tregua es mejorar el clima de las conversaciones. Sin embargo, se abstuvo de precisar si Putin había aceptado la petición. “No tengo nada más que añadir”, dijo cuando los periodistas intentaron que fuese más concreto.
Las informaciones procedentes de Ucrania parecen indicar que Moscú sí habría aceptado, aunque no quiera decirlo públicamente. “El Ministerio de Energía de Ucrania confirma que esta noche no ha habido por vez primera en mucho tiempo ataques a la energía”, escribió en Telegram el bloguero militar 'Bielorruski silovik'.
Zelenski defiende la idea de EE.UU. De crear una zona de libre comercio en Donetsk, pero sin renunciar al territorio
La Fuerza Aérea del Ejército ucraniano dijo que Rusia había lanzado un misil y 111 drones contra su territorio. Pero según Zelenski “no hubo ataques contra las instalaciones energéticas” y el Ejército ruso “se concentró en las redes logísticas”.
Pero esta corta tregua energética no ha relajado las posiciones negociadoras de los dos contendientes. Zelenski aseguró que no aceptará las exigencias territoriales de Rusia, que pide que el Ejército ucraniano se retire del 20 % de la provincia de Donetsk que aún controla.
Donetsk y la provincia vecina de Luhansk (casi totalmente en manos rusas) forman la región del Donbass. Quedarse con toda es la primera condición territorial que pone el Kremlin para alcanzar un acuerdo. “Hasta el momento no hemos encontrado un compromiso”, dijo Zelenski. Y volvió a defender la propuesta de EE.UU. De crear una zona de libre comercio sin presencia militar en esa zona, pero sin que el territorio deje de ser ucraniano.
En Moscú, Peskov corroboró que el Donbass es el principal escollo para terminar con una guerra que el próximo mes cumplirá cuatro años. El portavoz presidencial ruso dio a entender que son las tropas rusas las que llevan la iniciativa, y que Moscú está decidido a tomar esas tierras por las buenas o por las malas. “La dinámica en el frente habla por sí sola y no hay mucho más que decir”, aseguró.