Internacional

Un juez ordena la libertad del niño Liam y de su padre, cuya detención creo un escándalo global

Represión en EE.UU.

Padre e hijo se encuentran en un centro de Texas y el magistrado ya decretó previamente que no se les podía deportar a la espera de resolverse la petición de asilo formulada legalmente

Liam Ramos, de cinco años, detenido por ICE en Columbia Heights, Minnesota, afuera de su casa el martes

Liam Ramos, de cinco años, detenido por ICE en Columbia Heights, Minnesota, afuera de su casa el martes

Redacción/Otras fuentes

Un juez ha ordenando este sábado que el gobierno de Estados Unidos ponga en libertad a Liam Conejo Ramos, de cinco años, y a su padre, detenidos el pasado día 20 de enero en Minneapolis y que se encontraban desde entonces en el centro de detención de Dilley (Texas).

Las fotos de Liam con su gorro azul y su mochila de Spider-man, siendo agarrado por un agente de inmigración, recorrieron el mundo y provocaron un escándalo internacional ante el trato inhumano dispensado por los uniformados desplegados por la administración de Donald Trump con el objetivo de “cazar” a inmigrantes. La operación ha costado la fecha la vida de Renee Good y Alex Pretti, los dos de 37 años, blancos y ciudadanos de Estados Unidos, donde nacieron.

El magistrado Fred Biery nombrado en su día por el presidente Bill Clinton, razonó en su escrito que “el caso tiene su origen en la búsqueda gubernamental, mal concebida y ejecutada de manera incompetente, de cumplir cuotas diarias de deportación, aparentemente incluso si eso implica traumatizar a niños”.

Este mismo juez del tribunal oeste de Texas había dictado previamente esta semana que el niño y su padre no podían ser deportados mientras no se resolviera el asunto de la petición de asilo planteada por Adrián Conejo Arias cuando entraron con la familia en EE.UU. Siguiendo todos los trámites legales establecidos.

Liam y su padre fueron capturados cuando el progenitor fue a buscarlo a la escuela y, ya casi en casa, los agentes los detuvieron. Responsables escolares y vecinos aseguraron que los uniformados hicieron que el niño llamara a la puerta de casa como cebo para que salieran más familiares. Advertida por esos vecinos, la madre no abrió. Los agentes respondieron que eso no era cierto.

Erica Ramos, en declaraciones a Telemundo, afirmó que vio por la ventana toda la escena. “No pude hacer nada, Liam me pidió repetidamente que no saliera porque estaba asustado ya que me arrestarían a mi también”, declaró.

“Tocó y toco la puerta y Liam me repetía ‘mamá, no abras’. Estaba asustada”, confesó. No abrió y tuvo mucho miedo de que la pudieran detener y dejar solo a su otro hijo. “Al no abrir, vi que metían a Liam en el vehículo del ICE. Todo pareció un intento de provocarme, como si quisieran que corriera desesperadamente hacia mi hijo y arrestarme también. A Liam lo usaron de carnaza”, insistió.

En su orden de libertad para el padre y el hijo, el juez expresó su consternación. “Observar el comportamiento humano confirma que, para algunos entre nosotros, la pérfida codicia de poder absoluto y la imposición de la crueldad en su búsqueda no conocen límites y carecen de toda decencia humana”, escribió Biery refiriéndose a la detención del niño. “Y que se vaya al diablo el Estado de derecho”, apostilló.

Esta por ver qué pasará ahora. El Departamento de Seguridad Naciona (DHS) ha hecho caso omiso en no pocas ocasiones de órdenes judiciales. Tom Homan, zar fronterizo enviado por el presidente Donald Trump a Minneapolis para rebajar la tensión, hace unos meses declaró que le importaba poco o nada lo que dictaran los jueces.

Francesc Peiron Arques

Francesc Peiron Arques

Corresponsal de 'Guyana Guardian' en Nueva York

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