Internacional

Se enfrentó a Bovino y lo puede contar

Estados Unidos

Minneapolis, además de la invasión de agentes, es el lugar donde el gobierno prueba nuevas tecnologías de vigilancia

Manifestante contrario al ICE frente al Capitolio del estado de Massachusetts en Boston

Manifestante contrario al ICE frente al Capitolio del estado de Massachusetts en Boston

JOSEPH PREZIOSO / AFP

La resistencia al despliegue de agentes federales (ICE) en Minneapolis cuenta con una serie de nombres que ilustran la ignominia. Entre estos figuran los ciudadanos estadounidenses blancos Renee Good y Alex Pretti, los dos muertos, o Liam Conejo Ramos, el niño de 5 años cuya fotografía, una vez detenido, dio la vuelta al mundo como retrato del trato inhumano que practica el gobierno Trump.

Hay otros más, como Ahmed Bin Hassan, ciudadano estadounidense originario de Somalia –la persecución a estos inmigrantes fue la excusa para la llegada masiva del ICE–, musulmán y conductor de Uber.

Una juez descarta una media cautelar que prohiba el despliegue del ICE hasta que se resuelva la denuncia

Grabó su encuentro con los agentes de inmigración (fueron a por él cuando estaba en la cola del aeropuerto esperando un servicio) y su confrontación con el que era su jefe hasta esta semana, Greg Bovino. Se ha convertido en un vídeo viral visto por millones de personas..

Aunque tenía todos los número para acabar mal, su valentía desnudo el estilo fascista de la llamada policía nacional del movimiento MAGA. La escena se produjo justo a las tres horas del tiroteo mortal a Good, el 7 de enero.“¡Oh!, aquí esta el gran jefe”, dice Hassan al ver a Bovino. “¿Qué pasa?, estáis acosando a la gente”. Bovino responde: “Depende, ¿eres un alien ilegal?”. A lo que el conductor ironiza: “Sí, podría ser de otro planeta”. Tras continuar pidiendo que le hicieran un análisis de sangre para ver de que planeta venía, se atreve a comentar: “Ya habéis disparado a suficiente gente. Alguien acaba de recibir un disparo en la cabeza, ¿por qué? Dime, un agente ha disparado a Good en la cabeza. Podríais haberla detenido, ella no iba a volar de este país como un alien , en una nave espacial”.

Hassan pudo irse y contarlo, aunque entendió que, en plena tarea laboral, actuaban contra él por un perfil racial y, para más infamia, un agente vio justificado su interés porque “no tienes el mismo acento que yo”. Esto le enfado y le llevó a cuestionar al uniformado si este país era “la Alemania del Holocausto”.

Al margen de demostrarse que ese hombre era una diana por la piel o su forma de hablar, Hassan se quejó de que, sin autorización, una de las agentes le tomó fotos de su rostro para hacer el reconocimiento facial. Sabían su nombre sin dárselo.

Muchos vecinos de Minneapolis están convencidos de que el presidente Donald Trump está convirtiendo este operativo en una prueba para ir después contra otras ciudades azules (demócratas o progresistas) de mayores dimensiones.

Las autoridades de Minnesota sufrieron este sábado un revés cuando una juez federal denegó una medida cautelar para prohibir de inmediato ese despliegue, mientras sigue adelante el proceso por la denuncia contra el Departamento de Seguridad Ciudadana (DHS).

Si la idea de que esa invasión policial puede ser un anticipo de lo que puede ocurrir en otros lugares, lo que ya no plantea duda alguna es que la ciudad de Minnesota surge como un terreno donde se experimenta con nuevos poderes tecnológicos de vigilancia que van más allá del reconocimiento facial.

Una vez que los patrulleros fronterizos pasaron a ser el cuerpo policial con mayor financiación de EE.UU., el ICE se dotó de herramientas que van desde rastreadores biométricos hasta bases de datos de localización de teléfonos móviles, software espía y drones. A su vez, se relajaron las restricciones sobre cómo se utilizan algunas de estas tecnologías.

Los jefes de operaciones afirman tener la autoridad para utilizar todas las herramientas disponibles para vigilar e investigar redes de manifestantes anti ICE, incluidos los ciudadanos estadounidenses. Los analistas sostienen que esas tecnologías se están usado en Minneapolis de forma mucho más agresiva de lo que antes se había visto. Este conglomerado dota al gobierno de una capacidad sin precedentes para la represión.

Frente a esto, la fueza de ciudadano como Hassan. “Yo solo quería tener control de la narrativa”, declaró en la CNN para explicar su desafío a Bovino. “Es simplemente repugnante lo que está ocurriendo en nuestras calles”, lamentó.

Francesc Peiron Arques

Francesc Peiron Arques

Corresponsal de 'Guyana Guardian' en Nueva York

Ver más artículos