Daniel Siad, el ‘conseguidor’ de Jeffrey Epstein en Barcelona
El rastro del pederasta en España
El magnate contaba en la capital catalana con un hombre de confianza dedicado a buscarle chicas

Daniel Siad, colaborador de Jeffrey Epstein, posando con tres jóvenes

Los tentáculos de Jeffrey Epstein llegaban a todos lados. También a Barcelona.
El magnate estadounidense contaba en la capital catalana con un hombre de confianza dedicado a suministrarle chicas. Su nombre, Daniel Siad. Un ciudadano francoargelino con contactos en el mundo de la moda y que en sus redes sociales presumía de conocer a figuras como el político Jean Marie Le Pen, el empresario François-Henri Pinault o el banquero Benjamin de Rothschild.
La relación entre el pederasta y este conseguidor ha quedado al descubierto tras la desclasificación de miles de archivos por parte del Departamento de Justicia de EE.UU. Entre los documentos liberados se pueden encontrar varios intercambios de mensajes que dibujan un patrón habitual: Siad se encargaba de localizar a las jóvenes y enviaba imágenes de estas a Epstein para que las evaluara. El financiero –fallecido en el 2019 en prisión, cuando esperaba su juicio por tráfico sexual– no se mordía la lengua a la hora de referirse al físico de las chicas. En uno de los mensajes, escribe: “Ella es guapa pero sus tetas son horribles. Tendrá que rehacérselas”.
Siad –al que Epstein pagaba por sus servicios a través de una cuenta en Dubái, según consta en los documentos liberados– se instaló en Barcelona en torno al 2016, procedente de París. Ese año, contactó con el magnate a través de Skype para sugerirle que le enviara a una mujer (de identidad clasificada) para ayudarle a encontrar chicas en la ciudad. “Tengo un apartamento bonito, me encanta cocinar, así que haríamos un gran equipo”, afirmaba.
En un mensaje posterior, enviado en abril del 2017 por correo electrónico, Siad le explicaba a Epstein que la capital catalana estaba “llena de vida”, con gente “muy tranquila” y “turistas de todas partes”. También decía que había empezado a trabajar con dos agencias de modelos operadas por viejos amigos suyos. Unos meses después, Siad avisaba al magnate de que tenía a “varias modelos acampadas” en su apartamento “de 35 metros cuadrados” y de que iba a mandarle fotos.

Según se deduce de los documentos desclasificados por la Justicia estadounidense, algunas de las chicas captadas por Siad llegaron a entrar en contacto directo con Epstein. Hay mensajes que se refieren a pagos económicos y demandas de carácter sexual por parte del financiero. “Baja el móvil, hasta entre tus piernas”, le exigía Epstein a una joven a la que le había propuesto una videollamada.
Barcelona no era la única base de operaciones de Siad. Por ejemplo, en diciembre del 2016 viajó a Cuba, para asistir al funeral de Fidel Castro, y desde ahí escribió a Epstein para decirle que quería abrir una agencia en La Habana, donde había encontrado “chicas nuevas y guapas”. Al cabo de unos meses, coincidiendo con el Ramadán, estaba en Marrakech, buscando más candidatas para el magnate.
El radio de acción de Siad parecía no tener límites. En mayo del 2009, años antes de instalarse en Barcelona, escribió a Epstein desde Polonia para decirle que tenía “algunas chicas preparadas” y que necesitaba al menos 4.000 euros. “Eslovaquia es el sitio en el que hay que estar, tengo ya a una mujer esperándome para ver a más de 45 modelos en Kosce, luego viajaré a Budapest”, añadía en su mensaje.
En julio del 2010, se encontraba en Ibiza: “Estoy con Tigrane, quiere conocerte. Está conmigo en Ibiza con ocho chicas top. Dice que le gustaría construir algo contigo. ¿Puedes venir a Ibiza? Tenemos una casa enorme”, escribió. Todo apunta a que la reunión al final no se produjo.

