Cuba manifiesta su disposición para iniciar diálogos con EE.UU., conforme a lo señalado por su presidente, Díaz-Canel.
Tensión en el Caribe
La nación isleña ubicada en el Caribe no ha obtenido cargamentos de petróleo desde el mes de diciembre.

Miguel Díaz-Canel, presidente cubano, en una rara alocución televisiva
El mandatario de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó el jueves que la nación “está dispuesta a un diálogo con Estados Unidos” acerca de “cualquier tema”, con el fin de edificar “una relación entre vecinos civilizada” y de “beneficio mutuo”.
Durante una poco habitual intervención televisiva, el gobernante manifestó que la nación insular tiene voluntad de dialogar con Washington partiendo de una “posición de respeto” ante la “soberanía” y la “autodeterminación” del territorio caribeño, aunque avisó que no se tratarán cuestiones que logren “entender como injerencias”. “De un diálogo como ese se puede construir una relación de vecinos civilizada”, recalcó Díaz-Canel.
Dentro de los temas que el Gobierno cubano se mostraría abierto a tratar con Estados Unidos se encuentran los “temas migratorios, de seguridad, de la lucha contra el narcotráfico, la lucha contra el terrorismo, medioambientales (...) Y la colaboración científica”, además de otros puntos.
Las palabras de Díaz-Canel ocurren en un escenario de severas privaciones por la carencia de carburante. Conforme al mandatario, la nación caribeña no ha obtenido petróleo desde el pasado diciembre. Venezuela fungía como el principal proveedor de crudo, pero tras la ofensiva contra Nicolás Maduro, México representa hoy el único suministrador de energía, si bien en volúmenes inferiores (debido a las coacciones de Estados Unidos).
Al tiempo que el gobierno cubano organiza una estrategia de contingencia, en Hialeah, la localidad con mayor esencia cubana de Estados Unidos, ya se coordinan los festejos por lo que señalan como el próximo derrumbe del sistema castrista.