Grandes enfrentamientos en las calles principales de Buenos Aires tras una movilización contra la reforma laboral.
Argentina
Por ahora, 'Clarín' registra 43 detenciones en las protestas cerca del Congreso

Manifestantes se protegen de un cañón de agua de las fuerzas del orden.
La manifestación contra la reforma laboral de Javier Milei, que se discutió este miércoles en el Senado, derivó en un enfrentamiento violento en Buenos Aires, con agentes de la Policía usando balas de goma, chorros de agua y gases, mientras los manifestantes lanzaban piedras, en una jornada de intensa tensión que dejó a varios policías heridos y numerosos manifestantes detenidos.
La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, informó a primera hora de la tarde, por medio de la red social X, sobre tres agentes de la Gendarmería y un policía heridos, además de dos personas arrestadas. EFE presenció la detención de muchos más, al igual que otros medios presentes en el sitio. Por el momento, las cifras oficiales no han sido actualizadas. Medios argentinos, asimismo, mencionan hasta 14 heridos. Clarín habla de 43 detenidos en torno al Congreso.
La titular de Seguridad Nacional señaló a “grupos de izquierda de los disturbios, y aseguró que “la van a pagar”
Lo que sí afirmó Monteoliva es que los manifestantes eran parte de “grupos de izquierda” y actuaron “de manera organizada, con violencia premeditada y armamento casero para agredir y generar caos”. “Las van a pagar”, advirtió la ministra, mientras los gases cubrían los rostros de los manifestantes y las piedras volaban por encima de las cabezas de los policías.
Cerca de la hora meridiana local, dio inicio una extensa jornada en el Senado para analizar la controvertida Ley de Modernización Laboral. Se trata, fundamentalmente, de una reforma del empleo que, si se ratifica, modificará profundamente el entorno del trabajo en Argentina, una de las naciones con mayor densidad sindical de América y del globo, poseedora de una dilatada trayectoria de reivindicación obrera.

Poco después, un grupo de aproximadamente 30 personas, algunas con capuchas y consideradas por ciertos sindicalistas como saboteadoras, cortaron los alambres de las vallas que protegían el edificio del Congreso y derribaron parte de la estructura, según verificó EFE.
Seguidamente se inició la intervención de las fuerzas de seguridad mediante el uso de gases, ráfagas de agua y balas de goma. Los participantes de la marcha contestaron lanzando piedras obtenidas de las veredas, fabricadas con los bloques tradicionales de las arterias porteñas. En ese momento finalizó lo que pudo haber transcurrido como una movilización tranquila.
Durante el desorden, varios manifestantes violentos elaboraron una bomba incendiaria casera y la arrojaron hacia un vehículo policial hidrante. Por lo menos detonó otra carga similar delante del Congreso, de acuerdo con lo observado por EFE.
De esa forma las vías circundantes se colmaron de agentes motorizados que lanzaban proyectiles de caucho y gas pimienta a las personas que hallaban en su trayecto.

La crispación fue en aumento y las inmediaciones del Congreso se tornaron en un escenario de conflicto. Los efectivos de seguridad retiraron a los manifestantes de la plaza, sitio al que volvieron diversas agrupaciones después, cerca de las 18.00 hora local (21.00 GMT).
Ese fue el instante en que distintos escuadrones de la policía federal entraron de nuevo a la plaza, tras aparecer por detrás de los vallados que custodian el Legislativo, para iniciar el arresto de manifestantes de forma aleatoria: condujeron a una cifra no precisada de sujetos a rastras o en vilo, de acuerdo con lo que pudo verificar EFE en el propio terreno.