Adiós al viejo orden internacional: Europa asume la brecha con EE.UU. Mientras Merz llama a salvar el vínculo
Conferencia de Seguridad de Munich
“Reparemos y reactivemos juntos la confianza transatlántica”, dice el canciller alemán, a la espera del discurso el sábado del jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio

Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, y Friedrich Merz, canciller de Alemania, durante su encuentro bilateral en los márgenes de la Conferencia de Munich el 13 de febrero del 2026

La Conferencia de Seguridad de Munich, foro informal de defensa y seguridad que desde hace más de medio siglo reúne cada año a líderes mundiales en la capital bávara, se celebra marcada como nunca por el grave deterioro del vínculo transatlántico debido a la agresiva actitud de Trump hacia Europa.
El primer año del segundo mandato de Donald Trump en la Casa Blanca ha abierto la mayor brecha entre Estados Unidos y los aliados europeos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, con invectivas hostiles desde Washington y acoso directo a Groenlandia. Esa constatación sombría permea los debates muniqueses, que empezaron este viernes y concluirán el domingo. El informe de este año de la conferencia, presentado el pasado lunes en Berlín, era palmario: define como estrategia de “bola de demolición” la actitud de Trump y de otros líderes similares en el mundo que se crecen en esta atmósfera.
Sin embargo, pese a la general convicción de que el orden internacional hasta ahora vigente ha terminado y de que el nuevo formato que emerge no es halagüeño, se aprecian señales de aproximación entre ambas orillas del Atlántico.
Discurso combativo
El presidente francés, Emmanuel Macron, llama a que Europa se convierta en “un poder geopolítico” y a que rediseñe su arquitectura de seguridad
En el discurso inaugural, el canciller de Alemania, Friedrich Merz, sentenció que “el orden internacional basado en normas ya no existe como en el pasado”; pidió una Europa más fuerte para afrontarlo; y advirtió a la Administración Trump de que, “en la era de la rivalidad entre grandes potencias, ni siquiera Estados Unidos será lo suficientemente poderoso como para actuar en solitario”.
En este contexto, el líder alemán emplazó a los países de Europa a asumir su rol unidos: “Podemos proteger nuestros intereses y valores si confiamos en nuestras fortalezas”, aseguró. Al tiempo, rechazó de plano desvincularse de Washington. “No acepto los llamamientos a que Europa prescinda de Estados Unidos como socio”, afirmó Merz, y emplazó tanto a europeos como a estadounidenses”: “Reparemos y reactivemos juntos la confianza transatlántica”.

Merz admitió que “se ha abierto una brecha entre Europa y Estados Unidos; el vicepresidente J.D. Vance lo dijo abiertamente aquí hace un año y tenía razón”. En efecto, en febrero del 2025 en Munich, Vance arremetió contra los líderes europeos asegurando que la libertad de expresión está en retroceso en Europa, entre otras cosas por el cordón sanitario a la extrema derecha. El impacto de aquel discurso abrasivo aún resuena en las capitales del continente.
“Ahora la primera prioridad es fortalecer a Europa en la OTAN, para lo cual estamos invirtiendo masivamente en una disuasión creíble”, concluyó el alemán, quien reiteró que la guerra rusa contra Ucrania es uno de los elementos más devastadores de la nueva época.
Tono amable del jefe de la diplomacia de Trump
“Europa es importante para nosotros. Estados Unidos está profundamente conectado con Europa; nuestros futuros siempre han estado entrelazados y seguirán estándolo”, dijo Marco Rubio antes de volar a Munich
En un combativo discurso posterior, el presidente francés, Emmanuel Macron, dijo que “Europa ha sido vilipendiada como una construcción envejecida, lenta y fragmentada” y –en clara alusión al discurso de Vance del 2025-, “como un continente represivo donde la expresión no es libre”. Hizo entonces una defensa de Europa, y reclamó que “debe convertirse en un poder geopolítico” y que su “arquitectura de seguridad debe ser rediseñada”. En ese marco, explicó que, junto al alemán Merz y a otros líderes europeos, está estudiando cómo la disuasión nuclear francesa podría cubrir también a Europa.
Con todo, el discurso de Macron estuvo más centrado en Rusia que en Estados Unidos, al argumentar que, incluso si se resuelve para bien la guerra en Ucrania, los países occidentales tendrán que lidiar con la amenaza rusa. “Debemos mostrar fuerza y tenacidad en Ucrania; este es el momento adecuado para la audacia, este es el momento adecuado para una Europa fuerte”, afirmó.
Horas antes de la intervención de Merz, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, que hablará el sábado en la conferencia, desgranó declaraciones significativas ante la prensa en Washington antes de subir al avión rumbo a Munich, donde aterrizó este mismo viernes.
“Francamente, el Viejo Mundo ha desaparecido, el mundo en el que crecí; vivimos en una nueva era geopolítica, y eso requerirá que todos reexaminemos cómo es y cuál va a ser nuestro papel”, dijo Rubio al ser preguntado sobre si su mensaje a los europeos sería más conciliador que el de Vance.
Con todo, Marco Rubio, un republicano más clásico en política exterior, subrayó la vinculación de su país con el Viejo Continente. “Europa es importante para nosotros –dijo–. Estados Unidos está profundamente conectado con Europa; nuestros futuros siempre han estado entrelazados y seguirán estándolo”. La cuestión es que eso ya no será como era.
Ya en Munich este viernes, tras un encuentro bilateral con Merz en los márgenes de la conferencia, Rubio escribió en la red social X que habían hablado de “los esfuerzos compartidos para asegurar las cadenas de suministro, avanzar en los esfuerzos para poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania, y fortalecer la asociación entre Estados Unidos y Europa”.
El foro muniqués reúne este año a unos 60 jefes de Estado y de Gobierno, a 65 ministros de Exteriores y a 30 titulares de Defensa, así como a representantes de organizaciones internacionales, entre ellos el secretario de la OTAN, Mark Rutte, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Por primera vez participa el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, quien el sábado hablará sobre seguridad transatlántica con la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, y el presidente de Finlandia, Alexander Stubb. Otros ponentes estos días son el ministro de Exteriores chino, Wang Yi; el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski; o la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas.

