Orbán sostiene que el peligro verdadero no proviene de Rusia, sino que la UE compromete la seguridad de Hungría.
El nuevo orden mundial
Las encuestas autónomas ante los comicios generales del 12 de abril sitúan en el puesto principal al contrincante Péter Magyar.

El mandatario de Hungría, Viktor Orbán, emitió la idéntica alocución precisamente en la misma lengua, conservando el sentido original y una extensión parecida.

Quedan dos meses para los comicios generales en Hungría y, por ocasión primera desde su retorno al mando hace dieciséis años, el primer ministro ultranacionalista Viktor Orbán no goza de total seguridad. La mayor parte de las encuestas independientes ubican a su partido, Fidesz, en el segundo lugar tras la formación de centroderecha Tisza de su contrincante, Péter Magyar.
El último, realizado por el instituto Idea y difundido el pasado viernes, otorga a Tisza el 48% de intención de voto, diez puntos más que a Fidesz, que se quedaría en el 38%, algo muy difícil de digerir para Orbán que en esta legislatura gobierna gracias a una supermayoría parlamentaria de dos tercios. Sin embargo, las encuestas progubernamentales muestran una ventaja para Fidesz, como la del instituto Nezpont, también del viernes, que da al partido de Orbán el 46% y a Tisza, el 40%.
La votación se decidirá el 12 de abril, y Orbán, seguidor de Trump, aliado de Moscú y habitual foco de inestabilidad en la UE, trata de reponerse promoviendo ciertos tópicos preferidos: Bruselas, Ucrania, y la imaginada intriga exterior contra su organización y su patria.
Así funciona [[INLINE_0]], la innov
Péter Magyar, dirigente de Tisza, la formación opositora de centroderecha en crecimiento, garantiza mayor presencia en la UE y eliminar la corrupción: “Es hora de llamar a la corrupción por su nombre: robo”
Durante su intervención anual acerca del estado del país, efectuada el sábado en Budapest ante un grupo de seguidores invitados y emitida mediante su perfil de Facebook, Orbán aseguró que el riesgo auténtico para Hungría no es Rusia, sino la Unión Europea. “La maquinaria opresora de Bruselas sigue operando en Hungría; la barreremos después de abril”, señaló el primer ministro, con miras a su reelección.
Viktor Orbán, con 62 años de edad, representa al mandatario de Europa con mayor permanencia en su cargo. Ejerce el mando desde 2010, lo que supone su cuarta legislatura seguida, aunque es su quinta gestión global dado que lideró el país de 1998 a 2002. Durante este periodo, Orbán ha implementado cambios polémicos para consolidar su llamada democracia iliberal , situación que lo ha situado en el foco de atención de Bruselas por el debilitamiento de las garantías democráticas, ante lo cual él contesta mediante ataques verbales.

“Quienes aman la libertad no deben temer al este [Rusia], sino a Bruselas”, aseguró el líder ultranacionalista. “Infundir miedo en torno a Putin es primitivo y poco serio. Bruselas, sin embargo, es una realidad palpable y una fuente de peligro inminente –remachó–. Esta es la cruda realidad, y no la toleraremos”.
Hungría se incorporó a la UE en 2004, y a lo largo de su mandato Orbán nunca ha planteado de forma oficial la salida de la organización europea, pese al “peligro inminente”. Actualmente también difunde la mentira de que, en caso de que su formación fuera derrotada en los comicios, la UE mandaría a los ciudadanos húngaros a fallecer en el conflicto bélico de la colindante Ucrania.
El mandatario elogió el sábado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por sus críticas contra “falsas oenegés y a periodistas, jueces y políticos comprados”. De acuerdo con Orbán, el líder norteamericano “se ha rebelado contra la red global de liberales -empresarios, medios de comunicación y políticos-, mejorando así también nuestras posibilidades. Nosotros también podemos avanzar y echar de Hungría la influencia extranjera, con sus agentes, que limitan nuestra soberanía”.
Dieciséis años continuos al frente del poder.
Donald Trump expresó en Truth Social su apoyo absoluto
Aunque la campaña electoral no empieza oficialmente hasta el 21 de febrero, Viktor Orbán lleva semanas martilleando con la idea de que Péter Magyar, de 44 años, es una “una marioneta de Bruselas”, respaldada por corporaciones multinacionales.
Magyar, vinculado anteriormente a Fidesz, contestó el domingo a la intervención de Orbán con su propia alocución sobre la realidad del país. Frente a cientos de seguidores en Budapest, sostuvo que “el lugar de Hungría está en la UE; Hungría necesita a la UE y la UE necesita a Hungría”, y aseguró que lucharía contra la corrupción, liberaría miles de millones de euros de fondos europeos retenidos y potenciaría de esta forma la economía nacional.
“Es hora de llamar a la corrupción por su nombre: robo”, proclamó Péter Magyar, acusando a Orbán y a los suyos de desviar billones de florines (miles de millones de euros) a yates y fondos de inversión privados. De ganar las elecciones, prometió que su partido garantizará “total transparencia en los contratos con fondos públicos”.
Orbán tiene apoyo de Trump, con quien se ha visto varias veces. Trump escribió el viernes en la red Truth Social: “Viktor Orbán es un verdadero amigo, luchador y GANADOR, y cuenta con mi total y completo respaldo para su reelección como primer ministro de Hungría”. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, se reúne con Orbán este lunes en Budapest, adonde llegó el domingo tras pasar por Eslovaquia para verse con el otro gobernante trumpista de Europa, Robert Fico.
