Internacional

Michael Bustamante: “Washington y La Habana están en un peligroso 'juego de la gallina'”

Bloqueo estadounidense a Cuba

El resultado puede ser una catástrofe humanitaria, advierte el historiador  de la Universidad de Miami

Michael Bustamante

Michael Bustamante

Universidad de Miami

Director de Estudios Cubanoamericanos de la Universidad de Miami y autor del libro Cuban Memory Wars, Michael Bustamante concedió dos largas entrevistas a Guyana Guardian en las que expresaba su perplejidad por las consecuencias para el pueblo cubano del bloqueo petrolero estadounidense así como el atrincheramiento del gobierno cubano.  Washington y La Habana llevan a cabo en estos momentos un juego de gallina,   ante una grave crisis humanitaria, advierte. En este pulso, Donald Trump y Marco Rubio “tienen todas las cartas”. Una versión actualizada del artículo sobre la coyuntura en Cuba de  Bustamante en Foreign Affairs pronto podrá leerse en español.

¿Cómo describiría la situación actual en la política de Trump respecto a Cuba?

Es como una especie de juego de la gallina. La administración Trump está apostando a que el gobierno cubano acepte concesiones significativas antes de que la situación se agrave aún más. En su retórica pública, el gobierno cubano parece estar apostando a que pueden aguantar y dejar que pase el tiempo, sin importar el coste que esto supone para su población. Pero un reciente reporte sobre conversaciones al menos preliminares entre el Secretario de Estado Rubio y el nieto de Raúl Castro ha creado muchas dudas.

¿El bloqueo petrolero será decisivo para Trump?

Desde luego, le ha supuesto una ventaja muy fuerte, sin lugar a dudas cruel, pero potencialmente eficaz. Washington tiene la llave para cerrar y abrir el grifo. Trump tiene todas las cartas en términos de presión. Cuba ya sufrió cinco apagones a nivel nacional el año pasado, y eso fue antes de la pérdida de los suministros de petróleo. Ya se está poniendo en peligro servicios esenciales como la recogida de basura y los hospitales.

Rusia, China, México, Brasil, Angola, Argelia eran aliados...¿ninguno hará nada para apoyar a Cuba?

El gobierno de Claudia Sheinbaum en México se encuentra entre la espada y la pared y tiene asuntos más importantes en la relación bilateral con EEUU que atender. Pero sigue insistiendo en que busca una solución. Aunque Rusia decida enviar algún cargamento de petróleo, no era el proveedor más importante o estable que Cuba ha tenido en los últimos años. Es más, todavía hay una importante presencia naval estadounidense en el Caribe. ¿Se atreverían a interceptar un petrolero ruso? ¿Rusia se arriesgará de provocar algo así? Los chinos están construyendo parques solares en Cuba. Ayuda, pero no lo suficiente para resolver el problema. Angola, Argelia, Brasil y Colombia tienen petróleo, pero ¿van a entrar en conflicto con la administración Trump sobre esto? Creo que no.

¿Existe un escenario en el cual puede haber una intervención militar estadounidense en Cuba?

Creo que la administración Trump quiere evitar eso. Pero imagínese que hay una protesta masiva y la policía cubana sale a las calles rompiendo cráneos. La presión aquí para que la administración hiciera algo sería muy grande.

¿En Miami, Florida, se apoyaría una intervención?

Me sorprendería que los congresistas en Florida empezaran a pedir abiertamente una intervención militar. Pero no me sorprendería que, si eso ocurriera, lo apoyasen. Por ahora, no existe un pretexto para una intervención como en el caso de Venezuela, con esa lenta construcción de una narrativa sobre el narcoterrorismo y la acusación a Maduro ante un tribunal. Nada de eso existe todavía en el caso de Cuba, aunque algunos representantes del sur de Florida están pidiendo a la administración Trump que se acuse a Raúl Castro por el derribo de los dos aviones de los Hermanos al Rescate en 1996... Por otra parte, partes de la diáspora cubana han criticado la utilización del pueblo cubano como carne de cañón en este juego de la gallina. Pero precisamente por esa razón, pueden estar abiertos a una acción militar rápida que cambie la ecuación de una vez, no importa los riesgos que conlleve.

¿Qué exactamente quiere Estados Unidos?

No está claro. El secretario de Estado Marco Rubio tiene, obviamente, una larga trayectoria abogando por una transición completa del modelo político del Estado cubano. Pero el Gobierno cubano no va a fácilmente negociar su propia salida del poder, especialmente si no está claro qué es lo que lo sustituiría o cuales serían las garantías para una jubilación en paz. Han habido rumores de supuestas negociaciones secretas sobre un acuerdo en el que Raúl Castro se exilia en Moscú y se abra la economía a la inversión extranjera, pero dejando que el Estado cubano siguiera más o menos como hasta ahora. Pero los últimos reportes sugieren que tales conversaciones—otra vez, entre Rubio y el nieto preferido de Raúl Castro—estén en una fase mucho más preliminar. Para Marco Rubio será complicado vender en Miami cualquier tipo de acuerdo que no supone un abierto cambio de régimen, ya que los líderes cubanoamericanos, incluyendo Rubio, han insistido durante años que negociar con el gobierno de los Castro lo legitima. Pero si alguien puede hacerlo, es él, y hasta ahora, los políticos locales no han tenido otra opción que acatar la idea de una negoción bajo su liderazgo.

¿Qué medidas podría abordarse en un acuerdo?

Además de claras aperturas al sector privado y a la inversión norteamericana, lo primero en el plano político sería la puesta en libertad de presos políticos. También puede que los estadounidenses quieran que se elija, como otra clara concesión política, a un chivo expiatorio. Alguien tendría que ser apartado del poder, aunque sea a través de un proceso interno que permita que alguien empiece a cantar una canción diferente.

¿EE. UU. Exigirá la restitución de propiedad expropiada después de la revolución?

Es lógico pensar que esto tiene que entrar en una negociación más tarde o más temprano. Es uno de los nudos gordianos de la relación bilateral, y hay muchos en la comunidad cubanoamericana en Florida que están en proceso de litigación. En esas reclamaciones se incluye a personas que eran ciudadanos estadounidenses o empresas de ciudadanos estadounidenses en el momento de la confiscación o nacionalización...Pero se mezclan con las reclamaciones de cubanoamericanos que se convirtieron en ciudadanos estadounidenses más tarde, pero que no eran ciudadanos estadounidenses en aquel momento. El Gobierno cubano nunca ha aceptado que eso forme parte de ningún tipo de negociación sobre reclamaciones entre Estados Unidos y Cuba, porque esas personas no estaban sujetas a las leyes estadounidenses en ese momento. Veremos si esa postura cambia.

¿En el área económica cree que se podría alcanzar un acuerdo que no sea tan grave para el gobierno cubano? ¿O cree que Trump y Rubio quieren convertir La Habana en un segundo Miami?

La Habana ya es una ciudad de desigualdades. La diferencia es quién ejerce el control económico: el gran capital privado o un misterioso conglomerado estatal llamado GAESA. Desde luego, cualquier negociación seria tendría que pasar por GAESA, o al menos contar con su visto bueno. ¿Aceptarán ceder terreno a otros actores económicos privados e intereses con tal de preservar una parte menor del pastel? Sea como fuere, el gobierno está pagando el precio de su reticencia a abrirse a reformas más audaces para el sector privado doméstico antes. O sea que si el gobierno cubano, en su dia, temía que la administración Obama utilizara el capitalismo como un caballo de Troya, imagínese como será si Jared Kushner llega y anuncia: “¡Es así de simple: tiene que vender sus activos!”

Además, venderlos directamente a Kushner...

Exactamente...

Si el juego del gallina sigue, ¿habría disturbios como en 2021?

Mucha gente que participó en las protestas en 2021 ya se ha marchado de la isla. Más de un millón de cubanos se fueron. Cuba se ha convertido en una sociedad muy envejecida. ¿Cómo van a salir a las calles los que tienen entre 65 y 70 años? La gente también interioriza lo que pasó cuando la gente salió a las calles en julio de 2021. Pero todo es posible.

¿La gente intentaría subirse a barcos e intentar llegar a Florida?

Si el gobierno cubano dice: “¡Cogen barcos y márchense!”, como en el pasado, pues eso podría ser considerado como un acto de guerra por parte de esta administración en Washungton, dada su postura sobre la política migratoria. Así que creo que el gobierno en la Habana irá con pies de plomo.

¿Qué puede hacer el gobierno cubano?

Creo que tiene que reconocer que la correlación de fuerzas no les favorece. Y los únicos que van a sufrir son la población cubana. Yo nunca he sido de los que quieren que el destino de Cuba lo defina Estados Unidos. Pero también creo que hay un momento en que pedir a la gente que resista se convierte en un acto de egoísmo más que en un acto de patriotismo. Un sacrificio nacional, cuando los que piden a la gente que se sacrifique no lo hacen ellos mismos. Por supuesto, se puede decir lo mismo de los que, desde Miami, alegan que el costo humano de cortar remesas, vuelos, y otros canales de apoyo para ciudadanos en la isla valdría la pena porque “el cambio está cerca ya.”

Parece que la historia se repite c. Porque la invasión estadounidense de Cuba en 1898 fue un punto de inflexión para la doctrina Monroe.

Sí, 1898 fue el momento en el que Estados Unidos dijo que no solo no vamos a tolerar que las potencias europeas intenten reafirmar su control en el hemisferio, sino que nos opondremos abiertamente a quienes siguen aquí, como España en Cuba y Puerto Rico. Y eso anticipó el Corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe, que adoptó una postura mucho más agresiva, otorgando a EE. UU. Una suerte de poder policial en la región que intervendría militar y políticamente.

Ahora es el corolario Trump y la “Doctrina Donroe”...

Hasta diría que si la situación actual en Cuba llega a un punto en el que haya una intervención militar, habrá que preguntarse hasta qué punto vamos a ver repetirse la historia del siglo XX, empezando por 1898. Y dentro de 50 años aparecerá una figura similar a Fidel Castro...

Etiquetas