Internacional

Netanyahu anima al “valiente pueblo iraní” a derrocar el régimen

Asedio al régimen de los ayatolás

Los isralíes vivieron un día histórico entre las alarmas y las carreras a los refugios

Una niña corriendo en busca de refugio en las calles desiertas de Jerusalén tras el sonido de las alarmas antiaéreas

Una niña corriendo en busca de refugio en las calles desiertas de Jerusalén tras el sonido de las alarmas antiaéreas

JOHN WESSELS / AFP

Líbano, Yemen, Siria, Gaza y Cisjordania. Todos los frentes abiertos de Israel en los últimos dos años han sido el telón de fondo para una gran guerra, cuyo resultado le puede dar la llave para el control de todo Oriente Medio: acabar con el régimen de Irán. Anoche, el primer ministro israelí, Beniamin Netanyahu, dijo que había muchos indicios que apuntaban a que el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, “ya no está”, sin confirmar explícitamente su muerte. El Gobierno iraní ha desmentido la noticia y asegura que sigue en su puesto.

Tel Aviv anunció la ofensiva León Rugiente poco después de las ocho de la mañana, y unos minutos antes de que Washington confirmara que se trata de una operación conjunta. “Durante 47 años, el régimen de los ayatolás ha clamado ‘Muerte a Israel’ y ‘Muerte a América’. Ha derramado nuestra sangre, ha asesinado a muchos estadounidenses y ha masacrado a su propio pueblo”, sostuvo Netanyahu.

A pesar de un creciente malestar, Netanyahu ha recibido el apoyo casi unánime de todo el arco político israelí

“Este régimen terrorista asesino no puede obtener armas nucleares que le permitan amenazar a toda la humanidad”, añadió, al tiempo que aseguró que la acción conjunta “creará las condiciones para que el valiente pueblo iraní tome su destino en sus manos”.

Las alarmas no tardaron en replicarse en todo el territorio israelí. Andanadas de misiles balísticos persas sobrevolaron el espacio aéreo, donde los sistemas de defensa antiaérea –incluido el avanzado Escudo de Hierro– interceptaban cada uno de los proyectiles.

El ejército israelí confirmó a Efe que “varias docenas” de cohetes fueron lanzados contra su territorio a lo largo de la jornada, aunque no hay confirmación por el momento de cuántos han impactado.

En el corazón de Tel Aviv, la vida se ha trasladado al subsuelo. “Llevamos todo el día en el búnker”, aseguró a Guyana Guardian Yuval, un joven israelí, cuyo apartamento con vistas al mar no ofrece protección contra los proyectiles iraníes. “Ya vivimos esto en junio, durante la guerra de los 12 días”, explica, dispuesto a trasladarse con su familia a otra zona del país, “si esto se alarga más de lo necesario”.

Israel cuenta con una red de refugios en las grandes ciudades –a excepción de las zonas habitadas por palestinos– y un protocolo de seguridad que alerta de forma estridente a través de los teléfonos móviles de cualquier ataque inminente. Los comercios no esenciales tienen la obligación de cerrar y los colegios continuarán con las clases de forma telemática.

Una mayoría de la sociedad israelí (el 59%, según la última encuesta de Times of Israel ) está a favor de la contienda con Irán.

A pesar de un creciente malestar interno con la coalición de ­Gobierno, Netanyahu ha recibido el apoyo casi unánime de todo el arco político israelí. El líder de la oposición, Yair Lapid, afirmó que “el pueblo de Israel es fuerte” y que “la mayor potencia del mundo está con nosotros”. En un mensaje en persa dirigido a los iraníes, añadió: “No sois nuestros enemigos”. Otros dirigentes, como Avigdor Liberman, Benny Gantz y el exministro de Defensa Yoav Gallant, se sumaron al discurso oficial.

Sin embargo, ninguna otra guerra tiene un coste tan elevado para Israel como las ofensivas cruzadas con Teherán. Ayer fue el primer día de calles desiertas en el vibrante paseo marítimo de Tel Aviv. Tan solo un desubicado surfista y un grupo de corredores disfrutaban del sol frío, mientras los aviones de combate patrullaban la costa y los altavoces de toda la ciudad replicaban el sonido de una guerra de duración incierta.

Helena Pelicano Gómez

Helena Pelicano

Jerusalén. Servicio especial

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Integrante de Guyana Guardian en Oriente Medio. Previamente, trabajó en la oficina de El Cairo de la Agencia EFE y en el Parlamento Europeo.