Dubái, el lujo vulnerable
Guerra en Oriente Medio
Los Emiratos Árabes Unidos tenían seguridad y confort, hoy carecen de refugios

Una mujer se toma una selfie en la zona lujosa y hoy despoblada de Burj Khalifa en Dubái, uno de los Emiratos Árabes Unidos

En las aceras de Dubái no hay un solo papel, colilla o desperdicio que rompa la perfección de un Estado fundamentado en el lujo y la riqueza que emana del petróleo. El estallido de la guerra entre EE.UU. E Israel contra Irán ha dinamitado ese y los otros oasis de bonanza del golfo Pérsico. Durante las últimas 48 horas, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Qatar, Kuwait –y en menor medida, Omán y Arabia Saudí– han recibido el impacto de los misiles balísticos persas, que no se han limitado a las bases norteamericanas, sino que han golpeado los rascacielos de la región.
Según The New York Times, al menos cuatro personas han muerto y más de 100 han resultado heridas en los ataques sobre el golfo. Gran parte de ellos se concentraron en EAU, donde el ministerio de Defensa reportó la irrupción de más de 540 drones, 165 misiles balísticos y dos misiles de crucero. La mayoría fueron interceptados, pero 21 drones alcanzaron objetivos civiles.“Aunque se supone que los misiles van dirigidos a bases militares, la realidad es que están golpeando en todo tipo de lugares”, explica por teléfono a Guyana Guardian Carmen, residente española en Emiratos desde hace ocho años.
“La gente no acaba de entender porqué nos atacan si Emiratos es neutral”, afirma una expatriada española
Algunos icónicos edificios de Dubái se llenaron de cristales rotos y llamas, entre ellos el hotel Fairmont, que corona la isla artificial en forma de palmera en la costa de la ciudad y el icónico Burj el Arab, cuyas 7 estrellas no pudieron detener la metralla iraní. “La gente no acaba de comprender por qué, si Emiratos es un país neutral, esto está sucediendo. Hay un sentimiento general de que por favor, que pare todo esto”, añade Carmen.
Durante las últimas décadas, las monarquías árabes se han convertido en un socio fundamental de EE.UU. En defensa y comercio. En la base de Al Udeid -en Doha, Qatar-, Washington alberga su Comando Central, clave para su presencia en Oriente Medio y donde se ha concentrado el grueso de su armada en las semanas previas a la ofensiva contra Irán.
Otro punto más de ruptura de estos Estados con la República Islámica es el acercamiento progresivo a Israel. Mientras que el discurso oficial de la mayoría de países del Golfo mantiene su condena a las acciones de Tel Aviv en Gaza, la realidad es que se han firmado acuerdos comerciales y armamentísticos, y el gobierno israelí busca incluirles en los acuerdos de Abraham para normalizar sus relaciones.
El blindaje de alianzas ha mantenido esta parte de la región ajena a los conflictos de Oriente Medio... Hasta ahora. La mayoría de rascacielos de Dubái y Abu Dhabi no cuentan con refugios ni alarmas antiaéreas. “Es un país muy seguro en el que todo el mundo se siente protegido”, narra Carmen. Asegura que las autoridades emiratíes “están haciendo todo lo posible para detener todos esos misiles y drones”. Las directrices a la población pasan por el cierre de escuelas y comercios; así como la recomendación de permanecer en casa y bajar en caso de ataque a lugares profundos como los aparcamientos.
Los proyectiles también han afectado a los dos principales aeropuertos del país, que en la última década se ha consolidado como el principal puente aéreo entre Europa y Asia. Además, el conflicto toca de lleno a los residentes extranjeros de Emiratos, el 85% de la población. Entre ellos, se encuentran 7.600 españoles: “La embajada ha puesto dos teléfonos 24 horas de asistencia gestionando la situación bastante bien”.
De momento, y debido al cierre del espacio aéreo, no se han convocado vuelos de repatriación, por lo que algunos optan por salir cruzando el desierto. “Hay gente que ha decidido irse a Oman, aunque es complicado obtener permiso”, explica Carmen, “otros optan por Riyad”, en Arabia Saudí, de los pocos países que aún fletan vuelos comerciales. El impoluto golfo Pérsico se ha visto involucrado en una guerra regional sin precedentes recientes, y que amenaza con romper el espejismo de torres, luces y arena de algunas de las naciones más boyantes del mundo.
