Internacional

Caracas reacciona ante la ofensiva de EE

Análisis de las operaciones castrenses en Latinoamérica y Medio.

Cancillería eliminó velozmente un mensaje 

Última hora de la guerra en Irán y el ataque de EEUU e Israel

Una persona sostiene banderas durante una manifestación en apoyo a Irán este jueves, en Caracas (Venezuela) en junio de 29295. EFE/ Miguel Gutiérrez

Una persona sostiene estandartes durante una manifestación en apoyo a Irán este jueves, en Caracas (Venezuela) en junio de 29295. EFE/ Miguel Gutiérrez

MIGUEL GUTIERREZ / EFE

El ataque estadounidense-israelí contra Irán ha vuelto a poner de manifiesto un dilema incómodo para el gobierno venezolano: ¿cómo se puede ser dos cosas a la vez?

 Por un lado, el gobierno chavista de Delcy Rodriguez  ya es colaborador estrecho de Estados Unidos -”socio y amigo”, según afirmó la presidenta hace unos días-en su plan de reconstruir la producción del petróleo venezolano, clave para la recuperación económica una vez librada de las sanciones. 

Asimismo, requiere preservar, hasta cierto punto, el vínculo con sus socios tradicionales China, Rusia y, por lo menos hasta el momento, Irán.

El problema se plasmó en el comunicado emitido ayer por la Cancillería venezolana tras los primermos bombardeos a Irán. Caracas “lamentó el uso de la vía militar, desencadenando en las últimas horas una peligrosa e impredecible escalada de acontecimientos”, afirmo. 

Sin embargo, a diferencia de diversas administraciones latinoamericanas, como Brasil o Colombia, al igual que el ejecutivo español, Venezuela no emitió una condena puntual contra Estados Unidos ni contra Israel. En cambio, adhiriéndose a la cuestionada tendencia de Francia, Alemania y del Reino Unido, añadió una crítica dirigida al Estado agredido. La administración de Rodríguez demandó “cesar sus indebidas y condenables represalias militares en contra de objetivos ubicados en distintos países de la región por parte de Irán”.

La nota oficial causó indignación en los entornos chavistas: “Es una locura: se sabe que las represalias son sólo contra las bases militares gringas!”, expresó un especialista en asuntos exteriores. “Pudieron haberse ahorrado esa parte y solo hubiese sido un comunicado frío”, agregó otro chavista, quien fuera ministro, luego de publicarse el informe durante la tarde del sábado. 

De manera extraña, al cabo de unas horas, la declaración se desvaneció del sitio web de la Cancillería y el principal titular de la diplomacia Yvan Gil lo suprimió de su cuenta de Twitter. Lo mimso ocurrió en  las ediciones digitales de canales estatales como Telesur. 

La pregunta que circula por Caracas es si esta decisión de borrar el comunicado se debe a presiones de Washington, es decir que Estados Unidos ni permite la condena a la vía militar, o si se debe a las críticas desde el chavismo que sigue fiel a Irán, un país que ha apoyado a Venezuela a lo largo de los años de crisis. 

A parte de ayudar a Venezuela a sortear las sanciones petroleras estadounidenses, Teherán incluso intervino directamente para prevenir una catástrofe  humanitaria durante la pandemia, al mandar cinco buques petroleros en 2020 cargados de gasolina. 

En una complicada gestión de balance global, Rodriguez informó, al iniciar su mandato en enero luego de la retención de Maduro, que “tenemos derecho a mantener relaciones diplomáticas con China, con Rusia, con Irán, con Cuba, con todos los pueblos del mundo”. Sin embargo, esta facultad que tanto Simón Bolivar como Hugo Chávez habrían visto como una exigencia básica de la independencia, hoy en día es sumamente ambigua.  

La humillación para el chavismo es aún mayor porque Trump dijo ayer a  Fox News que la operación de descabezamiento del régimen iraní estaba basada en “el patrón creado en Venezuela”  desde  el secuestro a Maduro. Las afirmaciones de Trump en las últimas semanas  hacen pensar que el éxito de la agresión en Venezuela y la facil cooptación del gobierno de Rodríguez, ha envalentonado a Trump y sus asesores más belicosos.

El triunfo de la operación en Venezuela dio mayor seguridad

 Es posible que por eso se presentara la pronta sugerencia tras la ofensiva contra iran de reiniciar las pláticas, aguardando la aparición de representantes tan prestos a adaptarse a las finalidades de Estados Unidos como resultó Rodríguez en Venezuela. Actualmente, pese a todo, EE. UU., incluso luego de la desaparición de una cincuentena de mandatarios iraníes, no halla perfiles semejantes a Rodriguez e Iran se ha negado a entablar diálogo alguno.

Pese a todo esto, hay dos elementos de la guerra en Irán que pueden ser positivos para Venezuela. Uno: la subida ya en marcha del precio del petróleo que elevará los ingresos de las ventas del crudo venezolano en el mercado internacional, aunque éstas se realicen bajo la tutela de Estados Unidos. El precio del barril Brent ha subido casi el 10% desde el primer ataque estadounidense-israelí, de 70 dólares el barril el pasado viernes a 78 dólares el lunes.

Estados Unidos confiscó 90 millones de barriles de crudo luego de declarar el cerco marítimo quince días previos a la reunión de Nicolás Maduro. Se comercializaron 40 millones por una cifra de 2000 millones de dólares, una porción considerable de los cuales terminarán destinados a Venezuela. 

Los 50 millones restantes ya se venderán por precios superiores a los de enero una buena noticia para Veneuela. Pero el hecho de que todos los ingresos por la venta de petróleo venezolano ya pasan por un fondo de depósito controlado por Estados Unidos y registrado, provisionalmente,  en Qatar, explica con claridad por qué las declaraciones sobre política exterior de la cancillería deben ser redactadas con pinzas.  

Una reciente autorización del Tesoro de EE.UU. Suspende en parte las restricciones económicas, aunque veta operaciones con firmas de Rusia, Irán, Cuba, Corea del Norte y las entidades bajo el mando de China en Venezuela. “Venezuela sigue siendo formalmente propietaria de su petróleo, pero ha perdido el control sobre cómo se vende, quién lo compra, dónde se deposita el dinero y cuándo puede gastarlo”, sintetiza el medio venezolano La Tabla

El alza del petróleo aumentará los fondos que Washington

El Departamento de Justicia estadounidense ha solicitado la autorización de una corte de EE. UU. Para proceder con la confiscación de 1,8 millones de barriles de petróleo venezolano transportados en el buque Skipper, interceptado por EE. UU. En diciembre, los cuales, bajo la perspectiva de la Administración Trump, fueron obtenidos por las fuerzas armadas iraníes.

A medio plazo, una guerra prolongada en Irán podria crear margen para que Venezuela se atreviera a desafiar a Washington. 

Por un lado, con  el desplazamiento de barcos de la flota caribeña al Golfo Pérsico el embargo sobre exportaciones de petróleo  no autorizadas por Washington parece menos viable a medio plazo que antes. 

Por otro lado, la amenaza de liquidar la cúpula chavista en caso de insumisión, puede empezar a percibirse como un bluff si se tiene en cuenta  el miedo estadounidense a un estado de caos -el resultado habitual de operaciones de cambio de regimen impulsados por acciones  bélicas de EE.UU.- que dificulte el objetivo de recuperar la producción petrolera.

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