Quién forma la Unidad 8200, el equipo israelí de ciberguerra clave en el asesinato de Jamenei
Inteligencia militar
Un grupo de jóvenes en torno a los 20 años tiene como misión sembrar el desconcierto y predecir los movimientos del enemigo
Así ejecutó Israel el asesinato de Jamenei | Directo: Última hora sobre el conflicto en Oriente Medio

Año 2019: Un joven se refleja en la pantalla de un Cybergym, una instalación de entrenamiento en ciberguerra respaldada por la Israel Electric Corporation.

“Puedo hacer más daño con mi portátil, sentado en pijama antes de mi primera taza de Earl Grey, que tú en un año sobre el terreno”. Esta frase, que un joven Q dedica a James Bond en Skyfall (2012) ya no es más una cuestión de ficción. Un grupo de jóvenes —tanto como el actor Ben Wishaw, que tenía 22 años cuando se estrenó como experto tecnológico en la película en la que también debutó en el papel Daniel Craig— han formado parte fundamental de la persecución y asesinato del ayatolá Ali Jamenei. Tal vez no fuera en pijama ni antes del té matinal, pero estaban armados con portátiles y millones de datos.
Ese equipo de la inteligencia militar israelí es conocido como Unidad 8200. Su especialidad es la ciberguerra, dentro de la Dirección de Inteligencia Militar de Israel. Su trabajo se centra en la inteligencia de señales hasta minería de datos y ataques y golpes tecnológicos. Algunos cruentos: por ejemplo, los daños causados por la explosión de buscas de miembros de Hezbolá ocurrida en 2024.
Aunque Israel no comenta sus operaciones, Reuters, según publica The Jerusalem Post, ubica a la Unidad 8200 en acciones como el pirateo de instalaciones nucleares iraníes, ciberataques a compañías de telecomunicaciones de países que Israel considera enemigos o el fracaso de atentados que el Estado Islámico no pudo perpetrar. El oficial al mando de la unidad sí reconoció, en 2023, que la 8200 había utilizado tecnología de inteligencia artificial para seleccionar objetivos contra Hamas.
No obstante, la Unidad 8200 se atribuye una dolorosa mácula: no fue capaz de prever o evitar los ataques del 7 de octubre de 2023, que costaron la vida a más 1.200 israelíes. Tanto fue así que, un año después, de la masacre, el comandante de la 8200, el general de brigada Yossi Sariel, notificó a sus superiores y subordinados su dimisión. “No cumplí con mi misión”, dijo, según recogió The Times of Israel. Su unidad no actuó para impedir el ataque pese a haber recopilado “información detallada” sobre los planes de Hamas.
Precisamente ese ataque —ese fracaso de la Unidad 8200— convirtió en prioritario el asesinato de Jamenei.
Según 'Forbes', nada abría más puertas al empleo en las grandes tecnológicas que la frase: “Fui alumno de la 8200”
En 2010, un reportaje de Le Monde puso emplazmaiento físico a la Unidad 8200: la Base SIGINT de Urim. Está ubicada en el desierto del Néguev, aproximadamente a 30 km de Beerseba, a un par de kilómetros al norte del kibutz de Urim. La existencia de la base posteriormente confirmada, no así que sea el lugar de trabajo de la 8200. En todo caso, ya en 2026 y con la tecnología actual, cuesta pensar que una unidad de ciberguerra se reúna en un único lugar.
La selección de personal es peculiar. Son jóvenes, pero no por capricho: la Inteligencia israelí los recluta entre alumnos de programas de educación secundaria altamente competitivos o estudiantes de carreras de alta tecnología y ciberseguridad en Israel. Forbes explicaba, en 2007, que en las entrevistas de trabajo para empleos en las grandes tecnológicas nada abría más puertas que la frase: “Fui alumno de la 8200”.
¿Y hoy? Reuters describe la actividad de la 8200 como la quen se daría en una incubadora tecnológica. Una “cultura de start-up”, dice la agencia, “que fomenta la creatividad”.
Con la salvedad y el dilema moral, claro, de que esa creatividad acaba costando vidas. Muchas veces de inocentes.

