La UE se prepara para un aumento de la presión migratoria por la guerra en Oriente Medio
Posible crisis humanitaria
Los países de la región advierten a Bruselas que están preocupados por el riesgo de una guerra civil en Irán

Una autopista bloqueada por libaneses que abandonan sus hogares en el sur del país tras los ataques de Israel

La Unión Europea comienza a prepararse por si la guerra abierta en Oriente Medio tras la ofensiva de EE.UU. E Israel en Irán conlleva una nueva ola migratoria hacia sus fronteras. Por el momento, la Comisión Europea no ha detectado movimientos desde Irán fuera del país, pero sus representantes indican que siguen de cerca la situación. El temor es que, si el conflicto se alarga, desencadene una nueva crisis humanitaria y un aumento de desplazados y refugiados, en una región ya tremendamente frágil.
“No lo vemos todavía, pero claramente, si la guerra continúa, el riesgo es que aumente la presión migratoria, y debemos estar listos”, afirmó este jueves la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas.
El comisario del Interior
Por el momento, Bruselas descarta “ningún movimiento hacia Europa”
La exprimera ministra estonia organizó una reunión por videoconferencia con los ministros de Exteriores de la UE y los países del Consejo de Cooperación del Golfo, tras la que ambas partes volvieron a condenar, en un nuevo comunicado, los ataques “injustificables” de Irán. Unos socios que, según Kallas, han comunicado a los responsables europeos su preocupación por el riesgo de guerra civil en Irán como consecuencia del conflicto entre Teherán, Washington y Tel Aviv.
“Al hablar con estos países”, señaló, “ellos también están preocupados por una guerra civil dentro de Irán por lo que está sucediendo con el liderazgo del régimen”. “Normalmente, los regímenes tiemblan desde el interior, no por ataques exteriores. Ahora ha sido debilitado considerablemente, por lo que ahora los iraníes tienen la oportunidad de decidir sobre su propio futuro”, continuó la jefa de la diplomacia europea, en declaraciones a los medios antes de la reunión.

El riesgo de una guerra civil en caso de haber un cambio de régimen tendría unas consecuencias de enormes proporciones. Irán es un país de 90 millones de habitantes. El lunes, en la reunión extraordinaria del Colegio de Comisarios de Ursula von der Leyen centrada en los aspectos de seguridad, uno de los dosieres sobre la mesa fue la posible cuestión migratoria. Es algo que la presidenta de la Comisión Europea también ha abordado directamente en una conversación con el presidente turco, Recep T. Erdogan, en una de las llamadas que mantuvo con varios mandatarios de la región.
La alemana, que en el último año ha asumido la mano dura contra la migración que piden países como Italia o Dinamarca, agradeció al mandatario turco que también se esté preparando para cambios en los flujos. Turquía es uno de los países fronterizos con los que Europa tiene acuerdos para frenar la llegada de migrantes al bloque comunitario a cambio de ayuda financiera (más de 10.000 millones de fondos europeos). Es también uno de los países del mundo con más refugiados, incluyendo más de 3 millones de sirios.
La directora general de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Amy Pope, ha advertido que la escalada militar forzará a más familias a abandonar sus hogares y afectará con fuerza a los civiles. “Millones ya se encuentran desplazados en la región. La OIM está monitoreando la situación y está lista para brindar asistencia vital donde sea factible. La desescalada es una necesidad humanitaria”, aseguró. Otro foco de preocupación es Líbano después de que Israel ordenara evacuar el sur de la capital. Según la OIM, unos 83.000 personas se han desplazado en los últimos días desde el sur del país, que se añaden a las 60.000 que todavía se encuentran desplazadas desde que el pasado verano Israel llevó a cabo una ofensiva con misiles contra el liderazgo de Hezbolah.

“Hay algunos desplazamientos dentro de Irán, desde Teherán hacia otras ciudades o regiones, pero por el momento no vemos ningún movimiento hacia Europa ni hacia otros países de la región”, indicó el comisario de migración, Magnus Brunner, antes de una reunión de ministros del Interior comunitarios en la que debatieron, entre otras cosas, esta posible escalada migratoria.
“Estamos mejor preparados que hace unos años”, adelantó. No solo se refería al nuevo Pacto de Migración y Asilo, sino también a las recientes medidas para acelerar las repatriaciones que ha tomado la Comisión Europea este año. Por ejemplo, un nuevo reglamento sobre la aplicación del concepto de tercer país seguro que permitirá, por ejemplo, que se expulse a los migrantes a paísesque no tengan ninguna conexión directa con ellos.
“Claro que será un gran reto —coincidió el viceministro chipriota de Migración y Protección Internacional, Nikolas Ioannides—. Pero creo que hemos mejorado nuestra infraestructura, nuestros procedimientos y nuestra legislación, así como los medios para hacer frente a esta crisis”.

