El predecesor de Rubio afirma que “Trump puede salir de la guerra simplemente declarando victoria”
Guerra en Oriente Medio
Antony Blinken teme que la guerra en Irán pueda dejar a Washington vulnerable ante futuros ataques de Rusia y China

Antony Blinken, exsecretario de Estado de EE.UU., durante una entrevista en Nueva York con Bloomberg.

El jefe de la diplomacia estadounidense durante el mandato de Joe Biden, Antony Blinken, ha denunciado las “justificaciones cambiantes” que ha dado Estados Unidos para su guerra contra Irán, un conflicto que considera que podría agotar las reservas militares del Pentágono y dejar a Washington vulnerable ante un futuro ataque de China o Rusia. “Me parece problemático asumir los extraordinarios riesgos que conlleva la guerra sin haber presentado el argumento ante el pueblo estadounidense ni citado amenazas inminentes que aparentemente no existían”, afirmó ayer en una entrevista con Bloomberg.
El predecesor de Marco Rubio cuestionó el objetivo de acabar con el programa nuclear iraní, cuando la Administración había afirmado, tras los bombardeos del pasado junio a sus tres principales instalaciones, que “habían arrasado con el programa nuclear, y ahora nos dicen que en realidad no fue así”. Las agencias de inteligencia de EE.UU., así como el Organismo Internacional de la Energía Atómica, “siguen concluyendo que Irán no ha tomado la decisión de armarse”, recordó, por lo que “no había ninguna amenaza inminente”.
Antony Blinken, exsecretario de Estado de EE.UU.
“Estamos usando armas muy costosas para derribar drones de 20.000 dólares. No es una ecuación favorable si se mantiene”
Además, Blinken criticó en la entrevista que la Casa Blanca no “anticipó” una represalia iraní tan contundente, con ataques a los países del golfo y a sus infraestructuras, así como el caos generado en el estrecho de Ormuz y en toda la inestable región. Ante el caos generado, Blinken teme que “esto podría ser una repetición de Siria o Libia. Podrías ver el país fragmentarse, implosionar o explotar, con refugiados y migración, con la exportación de algunos de sus problemas, con grupos extremistas tomando el control en algunas regiones”.
Según el exsecretario de Estado, dos factores determinarán la duración de la guerra: “los mercados y las municiones”. Trump suele prestar mucha atención a los impactos de sus acciones en la bolsa y los bonos, así como al crudo de petróleo, que se ha disparado alrededor de un 20% desde que comenzó la guerra el sábado. En cuanto al armamento, Blinken se ha mostrado preocupado porque Irán ha obligado a EE.UU. A usar “demasiados interceptores para la defensa y muchos misiles ofensivos para destruir sus lanzadores”.
“Estas cosas no tienen un suministro infinito. Los tiempos de producción son muy largos. Y, por supuesto, también estamos usando en muchos casos armas muy costosas para derribar drones de 20.000 dólares. Esa no es una ecuación favorable si se mantiene con el tiempo”, ha alertado el demócrata. “Lo que me preocupa es que agotemos tanto nuestro arsenal y que reconstruirlo lleve tanto tiempo que eso nos coloque en una posición desventajosa frente a China o Rusia. Todo eso necesita tenerse en cuenta”.
Por la falta de objetivos claros, de una estrategia ordenada y definida, así como por la falta de explicaciones al pueblo estadounidense, Blinken no ve una salida beneficiosa a esta guerra. Pero, si Trump quiere terminarla, ya sea por las municiones, los mercados o su popularidad, “creo que simplemente puede declarar la victoria”, ha asegurado. “Dirá: nos deshicimos del ayatolá (Ali Jamenei). Degradamos, debilitamos o destruimos su programa nuclear, una y otra vez. Hicimos lo mismo con el programa de misiles y la marina. Y en cuanto al cambio de régimen, bueno, le dirá al pueblo iraní que tenga buena suerte”, vaticinó.


