Para la izquierda iberoamericana, la fórmula electoral ya es: “contra Trump vivimos mejor”
Elecciones en tiempos de guerra
En Colombia, y Brasil, plantar cara al presidente estadounidense resucita a los candidatos progresistas

Una pancarta en la que Simón Bolívar, golpea al presidente estadounidense Donald Trump, durante la Marcha por la Soberanía y la Democracia en Medellín (Colombia) en enero de 2026. R..

La frase que resumió el desencanto de la izquierda española en los años ochenta, —“contra Franco vivíamos mejor”—, ya empieza a servir en América Latina, sin desencanto alguno, pero con referencia al presidente de Estados Unidos: “Contra Trump vivimos mejor”. Está por ver si ocurre lo mismo en España y otros países europeos.
El caso más reciente se da en Colombia, donde la fuerte recuperación del presidente Gustavo Petro en las encuestas se achaca, en casi todas las conversaciones mantenidas aquí en Bogotá, a su capacidad para propinar golpes retóricos contra Trump en áreas de política interna y externa.
Petro ha denunciado con pasión el genocidio en Gaza, los malos tratos a colombianos deportados desde EE.UU. Los asesinatos extra judiciales a los tripulantes de las supuestas narcolanchas y, ahora, el bombardeo ilegal a Irán. Según los últimos sondeos publicados el mes pasado por el medio privado Caracol, el apoyo Petro ha subido más de once puntos desde noviembre de 2025, hasta el 50%.
Gustavo Petro subió mas de diez puntos por sus desafíos a las agresiones de Trump
El presidente colombiano logró movilizar a decenas de miles de simpatizantes en grandes manifestaciones anti Trump en la Plaza Bolívar de Bogotá en enero, donde el presidente evocó las épicas batallas del luchador antimperialista Simón Bolívar. “¡Estamos dispuestos a tomar armas!”, anunció Petro. Tildado de melodramático en los grandes medios internacionales que preferían el pragmatismo de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, Petro entendía el sentimiento popular de rechazo a Trump y defensa de la soberanía.
La posterior reconciliación entre Petro y Trump, que se produjo tras una sorprendente reunión el pasado siete de enero en la Casa Blanca entre los dos mandatarios, comprueba el éxito de la fórmula. “La reunión fue el resultado de que la inteligencia estadounidense en Colombia se dio cuenta de que la izquierda se beneficiaba del enfrentamiento con Trump”, dijo Ricardo Vargas, experto en relaciones Colombia-EE.UU. En áreas de narcotráfico y presentador del programa de television publica Señal Colombia.
Ante las elecciones presidenciales en mayo y junio, en las que la izquierda de Petro ya es favorita, el equipo de Trump en Washington y Miami, se dio cuenta, tal vez tarde, del peligro.
“La invitación a la reunión en Washington llegó justo en el momento en el que Petro se acercaba a la plaza de Bolívar, ya repleta de gente, que arrancaba un proceso de movilizaciones en todo el país contra la injerencia de EE.UU. Y por la defensa de la soberanía”, dijo Vargas el pasado sábado durante una comida en el Grand Hyatt de Bogotá.
Los asesores estadounidenses en Bogotá advirtieron de que los ataques contra Petro “les estaban generando todo lo contrario de lo que buscaban en Washington”.
Ahora, la fuerte recuperación de Petro en las encuestas —la aprobación asciende al 54% frente a una desaprobación del 38%— se repite en un inesperado grado de apoyo a su candidato a las elecciones de mayo, el senador de izquierdas, Iván Cepeda.
Cepeda ya cuenta con del 30% al 37% de intención de voto y, según todas las encuestas, saldría ganador en una primera o una segunda vuelta electoral. Se sabrá con mayor claridad sus posibildiades tras las elecciones legislativas el próximo domingo y una consulta popular de los candidatos rivales celebrada el mismo día.
Además del factor anti Trump, la izquierda ha sacado partido de una serie de medidas redistributivas aprobadas por Petro como una subida del 23% del salario mínimo, otro aumento de los sueldos de soldados rasos, reduccioens del precio de la gasolina, y políticas de distribución de la tierra que ya movilizan el voto campesino.
La derecha colombiana, pese a las previsiones de muchos analistas sobre un imparable giro conservador en la opinion pública en América Latina y mas allá, no ha sabido responder. Incluso el candidato de extrema derecha Abelarado de la Espriella, que irrumpió con fuerza en la campaña, parece haber tocado techo por debajo de Cepeda aunque sigue siendo un rival fuerte..
En el pasado, tachar a la izquierda de “narcoterrorista” y comunista en Colombia, siempre daba buenos resultados para la derecha del ex presidente, Álvaro Uribe. Pero ahora Trump puede haber roto la máquina de la difamia y las falsas noticias. Lo mismo ha ocurrido en Brasil y, en alguna medida, en México, los dos paises más grandes de la region, donde gobierna la izquierda.
Salvando las distancias, puede que estemos a punto de ver si la fórmula “contra Trump vivíamos mejor” da resultados en España también tras la decisión de Pedro Sánchez de enfrentarse a la superpotencia bélica y condenar a Trump por el bombardeo ilegal en Irán. Cabe recordar que los líderes de los tres países latinoamericanos mencionados han adoptado la misma posición que España de dura condena frente al ya abierto apoyo a la guerra inciada por EE.UU. Mostrado por Francia y Alemania.
“En el momento en el que Gustavo (Petro) se posiciona contra Trump y que Trump enseña muy claramente quién es y qué hace, nos lleva a todos a alejarnos de la derecha; y en estas elecciones la gente ya ha visto lo que hay en el otro lado”, dijo Eva Ferrer Galcerán, asesora catalana del gobierno colombiano. “Y creo que pasa un poco lo mismo en España”, añadió en una conversación mantenida en la cafetería Le Grand cerca del Parque 93 de Bogotá
Petro sacó partido de “posicionarse contra Trump y puede pasar lo mismo en España”
México creó el patrón de la fórmula “contra Trump, mejor” cuando Claudia Sheinbaum, recién en la presidencia, se mantuvo firme ante las provocaciones de Trump después de la victoria en noviembre de 2024. Sheinbaum salió fuertemente potenciada en las encuestas, rebasando un 80% de popularidad a principios del año pasado. Aunque los analistas achacaban el éxito al talante diplomático de Sheinbaum y una política de colaboración, la contundencia del rechazo al chantaje de Trump impulsó la popularidad de la presidenta.
La fórmula se comprobó con creces unos meses después, cuando una dura batalla de declaraciones entre Trump y el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, trasnformó la coyuntura política en Brasil. Cuando Trump anunció que castigaria a Brasil con aranceles y sanciones como castigo por el juicio contra su aliado, el ex presidente de extrema derecha Jair Bolsonaro, Lula contraatacó. “Trump no fue elegido como un emperador”, declaró. Al cabo de unas semanas, EE.UU. Retiró los aranceles del 50% sobre importaciones brasileñas y pidió una reconciliación con Lula.
Tras meses en los que había caído en las encuestas, Lula subió seis puntos de popularidad a medidados del 2025 y ya es favorito para imponerse al hijo de Bolsonaro, Flavio, en las elecciones presidenciales de octubre. Eso sí, ya sin el impacto inicial del desafío a Trump, Lula ha perdido algunos puntos de popularidad en las últimas semanas. “Los ataques de Trump a Brasil y el apoyo de la extrema derecha brasileña al ataque externo ayudaron a mejorar la valoración de Lula”, dijo un simpatizante del Partido de los Trabajadores consultado en Río de Janeiro. Esta semana “Ese efecto se debilitó un poco con el tiempo, pero sigue siendo significativo”.