Israel lanza una operación en Líbano para buscar los restos del aviador Ron Arad
Guerra en Oriente Medio
Las fuerzas especiales no hallaron indicios del militar desaparecido desde 1986; al menos 16 personas murieron en bombardeos israelíes en la zona donde se desarrolló la incursión, según fuentes libanesas

Soldados israelíes en plena operación militar
El ejército de Israel llevó a cabo la noche del viernes una operación en el este de Líbano para intentar localizar los restos del aviador israelí Ron Arad, desaparecido desde hace casi cuatro décadas. La incursión, realizada por fuerzas especiales en la llanura de la Bekaa, terminó sin resultados, según informó el ejército israelí.
En un comunicado, las autoridades militares indicaron que la operación se desarrolló en el marco de las acciones que Israel mantiene actualmente en territorio libanés y que tenía como objetivo encontrar restos o indicios relacionados con el navegante de la Fuerza Aérea israelí. “No se encontró ningún resto ni objeto relacionado con Ron Arad”, señaló el ejército, que añadió que la intervención no causó víctimas entre sus tropas.
Sin embargo, las autoridades libanesas informaron de al menos 16 muertos y 35 heridos en bombardeos israelíes registrados el viernes en la región de Baalbek, donde se sitúa Nabi Chit. Estos ataques se vinculan a la operación israelí destinada a localizar los restos de Arad.
El movimiento chií Hezbolá afirmó haber repelido una “infiltración” de tropas israelíes cerca de la frontera con Siria. Según el grupo, sus combatientes detectaron la llegada de cuatro helicópteros israelíes y se enfrentaron a soldados que habían aterrizado en las inmediaciones de un cementerio en Nabi Chit. El enfrentamiento se intensificó después de que las tropas israelíes fueran detectadas, tras lo cual -según Hezbolá- el ejército israelí lanzó intensos bombardeos antes de retirarse.
Casi 40 años desaparecido
Ron Arad desapareció en octubre de 1986 después de que el avión en el que volaba fuera derribado sobre Líbano durante una misión contra la Organización para la Liberación de Palestina. El militar logró eyectarse, pero fue capturado por milicias chiíes durante la guerra civil libanesa. En los primeros meses de cautiverio envió cartas a su familia, lo que llevó a Israel a iniciar negociaciones con sus captores, aunque estas fracasaron y se rompieron definitivamente en 1988.

Desde entonces su paradero nunca ha sido esclarecido. Israel lo declaró oficialmente muerto en combate en 2016, aunque sus restos no han sido recuperados. Su caso sigue siendo uno de los más sensibles para el país, donde la repatriación de soldados desaparecidos o capturados se considera un deber nacional.