Bélgica investiga una explosión en una sinagoga en Lieja
Solo daños materiales
La policía todavía no ha determinado la causa, aunque el alcalde lo atribuye a un acto de “origen criminal”

Imagen de archivo de la Policía Federal de Bélgica.

Mientras en Oriente Medio el conflicto se extiende entre Irán, Israel y EE.UU., una explosión, que no causó heridos, tuvo lugar en la madrugada del domingo al lunes delante de una sinagoga en la ciudad belga de Lieja, en el sureste del país, informaron este lunes las autoridades locales. “No podemos aceptar importar conflictos exteriores a nuestra ciudad”, declaró el alcalde de la localidad, Willy Demeyer.
La explosión se produjo poco antes de las 4.00 hora local del lunes en la calle Léon Frédéricq y, según el alcalde, es de origen criminal, si bien la policía todavía no ha identificado la causa. De momento, solo ha provocado daños materiales como cristales rotos, procedentes de las ventanas del edificio mismo y también de los más cercanos al lugar. El edil lo calificó de un “acto de antisemitismo extremadamente violento”.
Efectivos de la división de terrorismo de la Policía Judicial Federal de Lieja investigan los hechos, a la espera de que acudan responsables de la Fiscalía.
El episodio sucede poco tiempo después de una crisis diplomática abierta entre EE.UU. Y Bélgica por las acusaciones del embajador estadounidense en el país, que tachaba el Gobierno belga de antisemita. Bélgica convocó al representante, Bill White, después de que este mismo utilizara sus redes sociales para acusar al país de terminar con la “ridícula persecución antisemita” de tres figuras religiosas judías en Amberes y pedirles, en nombre del presidente Donald Trump, de corregir el tiro. El ministro de Exteriores belga, Maxima Prévot, lo calificó de ”inaceptable”.
En el centro de la polémica se encontraba un registro policial de la policía belga que entró en los domicilios de estos tres hombres, tres expertos judíos en la circuncisión ritual (mohelim), sospechosos de haber realizado estas prácticas sin tener ningún tipo de licencia médica. Tal y como recordó el ministro de Exteriores, Bélgica no prohíbe las circuncisiones, pero sí pide que lo haga un profesional cualificado y respetando los estándares sanitarios y de seguridad. “Tachar a Bélgica de antisemita no es solo erróneo, es una desinformación peligrosa que debilita la verdadera lucha contra el odio”, dijo Prevot.
