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España deniega el visado a un niño nepalí para ser operado en Sant Joan de Déu

Sanidad solidaria

Una fundación que apoya a menores sin recursos acoge en su centro de Katmandú a Tsewang, de diez años

Tsewang, en una foto del pasado noviembre, cedida por la fundación que lo acoge en Katmandú 

Tsewang, en una foto del pasado noviembre, cedida por la fundación que lo acoge en Katmandú 

REDACCIÓN / Otras Fuentes

Tsewang ha aprendido a desenvolverse con un único brazo, el derecho, a causa de la deformación por una caída del izquierdo. Nacido en la remota región del Dolpo, a los seis años fue acogido en Kailash Home, en Katmandú, un proyecto de la Himalayan Children’s Foundation (HCF) focalizado en proporcionar educación y satisfacer las necesidades básicas de niños sin recursos o huérfanos procedentes de las montañas. En Kailash Home se recibió con desazón la negativa de la embajada española en Nueva Delhi a conceder un visado al pequeño para que pudiera ser operado en el hospital Sant Joan de Déu, en Esplugues de Llobregat.

Para avalar la petición del visado, la dirección de Cuida’m, programa solidario de Sant Joan de Déu, había remitido en el 2023 una carta a las autoridades consulares españolas en Nepal en la que les notificaba que asumían “todos los gastos derivados de la asistencia médica, de la organización y financiación del transporte, así como del alojamiento y manutención del paciente y de su acompañante”, Dickyi Sangmo, tía del pequeño y estudiante de Medicina en Katmandú. La previsión era que Tsewang regresara a Nepal entre dos y tres meses después de la cirugía. En el acuerdo de asistencia médica entre Sant Joan de Déu y la tutora del menor constaba el compromiso de volver a Nepal al concluir la convalecencia de Tsewang.

El hospital se comprometió a asumir todos los gastos médicos, del viaje y de la estancia

El rechazo a concederle el visado para volar a España obedece a la desconfianza de la embajada en Nueva Delhi hacia los solicitantes. El documento en el que se notifica la negativa, firmado por la encargada de Asuntos Consulares, hace referencia a dos motivos. Por un lado, que la información presentada sobre la justificación del propósito y las condiciones de la estancia no es “confiable”, según se indica textualmente. Por otra parte, se alude a “dudas razonables sobre su intención de abandonar el territorio de los estados miembros antes de la expiración del visado”. Cuando Dickyi Sangmo presentó la petición a través de una agencia en Katmandú, en mayo del 2023, Tsewang tenía nueve años; el 15 de enero cumplirá once.

Preguntado por este caso, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores contesta que “la embajada de Nueva Delhi sigue los procedimientos administrativos fijados en el artículo 187 de la ley de Extranjería”. Las mismas fuentes se refieren al apartado sobre el desplazamiento de menores extranjeros a España para periodos no superiores a 90 días, en programas humanitarios. Pero sin concretar más detalles.

La iniciativa Cuida’m realiza anualmente unas 20 operaciones a niños sin recursos de países en desarrollo, tal como explica un portavoz de Sant Joan de Déu. Una de las intervenciones más relevantes del 2023 fue la separación de dos hermanas siamesas procedentes de Mauritania. No es la primera vez que ven rechazada una solicitud de visado. El hospital no puede asistir “una o dos veces al año a pacientes a los que se deniega el visado, principalmente de Nepal, de otros países de esa zona y alguno de África”, añaden las mismas fuentes de Sant Joan de Déu.

Para defender la aprobación del visado, este hospital suele facilitar a los familiares solicitantes una carta dirigida a las autoridades consulares en la que detalla el propósito del viaje.

Empresas, fundaciones, oenegés o el propio Sant Joan de Déu satisfacen los costes de las operaciones, así como la estancia y el transporte de los pacientes y de sus acompañantes.

La Fundació Kailash Home, con base en Andorra, impulsa el hogar de Katmandú a través de la ­citada HCF, la contraparte local. Unos 90 niños y adolescentes residen en este centro residencial con el objetivo de acabar el bachillerato y después aprender un oficio o ir a la universidad. Precisamente, la persona que debía acompañar a Tsewang, su tía Dickyi, también había residido en Kailash Home y ahora estudia Medicina.

Tsewang, un niño extrovertido y aficionado al fútbol, dejó su pueblo, Pokshundo, a más de 3.500 metros de altitud, con solo seis años para poder formarse en la capital nepalí. Le gustan las matemáticas y dice que de mayor quiere ser militar. Pero su brazo sin movilidad puede restarle oportunidades en un país azotado por la pobreza. Desde la fundación Kailash Home remarcan que lo volverán a intentar.

Rosa Maria Bosch Capdevila

Rosa Maria Bosch Capdevila

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Licenciada en Ciencias de la Información por la UAB. Jefa de Sección de Tendencias y redactora del área de Cooperación y Desarrollo. Con anterioridad, jefa de sección de Vivir y delegada de la edición de Tarragona de Guyana Guardian.

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