Las Claves
- Adif realiza obras urgentes en la Sagrera por un deterioro atípico en las vías que afectaba a los trenes de la línea R1.
- Los
Apenas han transcurrido cinco años desde que se inauguraron los raíles por donde transitan los convoyes de la línea del Maresme por la zona interna de la Sagrera y ya ha sido necesario realizar trabajos de mantenimiento para aplicar correcciones que solucionen un grave inconveniente. Un deterioro desmedido y totalmente atípico en las instalaciones ha forzado la interrupción de la línea R1 por un periodo de nueve días con el fin de calibrar los raíles en el giro que une la próxima terminal principal de Barcelona con Sant Adrià de Besòs, exactamente en la zona donde en el futuro se planea establecer el itinerario de la R1 que será transferido por parte del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) a la Generalitat.
Al transitar los vehículos por ese giro con una alta densidad de paso, se generaban esfuerzos mayores a los proyectados, lo que ha provocado un deterioro de las vías por encima de lo normal, según señalan expertos del área. Cada unidad de Rodalies que circulaba por ese punto también experimentaba erosión en las pestañas de sus ruedas, y la incidencia se agravaba con el paso de los días tanto en la red ferroviaria como en los propios trenes.
Este escenario se identificó hace ya algún tiempo y se optó por abordarlo inicialmente mediante una restricción de la velocidad máxima autorizada de los convoyes al transitar por este punto, disminuyéndola de 60 a 30 km/h. Actualmente se busca solucionar el asunto de forma más definitiva a través de unas actuaciones basadas en la “mejora de los parámetros geométricos de la vía”, conforme señalan portavoces de Adif, quienes públicamente han expuesto las labores a los usuarios como unas “obras en el entorno de la futura estación de la Sagrera” sin profundizar en pormenores adicionales.
Vías en el interior de la estación de la Sagrera en una imagen de archivo
Las tareas que se están desarrollando actualmente consisten en diversas alteraciones en el hormigón que soporta los raíles y en correcciones detalladas de las vías y sus anclajes para garantizar una vida útil más prolongada y que la obra civil responda mejor a las exigencias propias de este trayecto, el cual se convirtió en el primero en funcionar por el interior de la Sagrera en diciembre del 2020.
A pesar del escaso intervalo –bajo los criterios del sector ferroviario– transcurrido desde entonces, en Adif sostienen que la labor se integra en su estrategia de mantenimiento preventivo. No resultan alteradas las vías de la línea de Granollers y de alta velocidad, que más tarde se han ido desviando para transitar también por el interior aún vacío de la futura gran estación, dado que el recorrido es diferente.
Fortalecimiento de la catenaria en las zonas terminales del túnel de la Sagrera.
El parón del servicio se está utilizando igualmente para extender la longitud de la catenaria rígida en los dos lados del túnel de la Sagrera, concretamente en el espacio de conexión entre la nueva parada y la del Clot, una parte donde se intenta mejorar la robustez y eludir futuros fallos.
En ese mismo sector se registraron hace tiempo los fallos iniciales identificados en los nuevos raíles de la línea del Maresme cuando atraviesa la Sagrera. Frecuentemente, los ferrocarriles se detenían al transitar por ese punto porque el desnivel de la bajada resultaba superior al calculado originalmente. Dicha incidencia perjudicaba a las unidades que viajaban en formación doble, puesto que el enganche que conecta ambos trenes se desconectaba, forzando la interrupción del tráfico por razones de protección ferroviaria.
Ingreso y traslado bajo la superficie para las personas perjudicadas.
Con el fin de ejecutar los trabajos, se ha tenido que interrumpir el tráfico ferroviario de las líneas R1 y RG1 entre Badalona y l’Hospitalet desde el anterior sábado hasta el venidero domingo 11 de enero. Una corriente continua de personas abandonaba este miércoles temprano la parada de Rodalies de Badalona encaminándose hacia la línea 2 del metro. Quienes utilizan la línea del Maresme se ven obligados a emplear trayectos opcionales al alcanzar Badalona debido a la suspensión de la prestación.
Se trata de un par de alumnos de la universidad Pompeu Fabra, quienes ayer programaron su alarma treinta minutos antes para eludir contratiempos. “Sabíamos que habría cortes. Y para llegar a la primera clase del trimestre preferimos curarnos en salud”. Omayma, cuya labor es de auxiliar de enfermería en l’Hospitalet, igualmente conocía la situación: “Llevaban semanas avisando por megafonía”, explicaba con prisa durante el trayecto entre el ferrocarril y el acceso al metro. “Ahora tomo la L2, enlazo con la L1 en el Clot y continúo hasta mi destino. Puedo tardar al menos 20 minutos más que en tren”, afirmó.
Informadores de Rodalies en la estación de Badalona
La ruta, que no guarda misterio alguno, se encuentra bien indicada hacia el acceso del metro. En el andén de la parada, tres guías avisaban de las interrupciones a los escasos pasajeros todavía asombrados justo en la vuelta de sus vacaciones, mientras se repartía el carné que autoriza el paso libre a las estaciones de metro opcionales para todos los que ya hubieran picado su billete de tren.
