Las Claves
- El consorcio Porta Diagonal-Campus Clínic impulsará un destacado centro médico y científico europeo que transformará el acceso a Barcelona por la Diagonal.
- Las obras comenz
El acceso a Barcelona a través de la Diagonal aglutinará próximamente gran parte de las aspiraciones actuales sobre planificación urbana, investigación, transporte y aprovechamiento de las áreas comunes. Este lunes quedó establecido oficialmente el consorcio Porta Diagonal-Campus Clínic, entidad responsable de desarrollar uno de los hubs médicos y científicos de mayor relevancia en Europa. Se estima que los trabajos se inicien en el 2030 para abrir sus puertas en el 2035, contando ya con la extensión de la L3 del metro y una estación situada enfrente que conectará igualmente con el Hospital Sant Joan de Déu. Con una velocidad todavía por definir progresará el desarrollo urbanístico alrededor del recinto biomédico, 60 hectáreas repartidas entre Barcelona, L'Hospitalet y Esplugues que hoy carecen de identidad y que más adelante acogerán servicios, parques y residencias. Básicamente, un sector residencial inédito que, junto a las 10 hectáreas del campus, poseerá una superficie equivalente a la de barrios como la Teixonera, la Sagrera o la Trinitat Vella.
La ceremonia ha superado el simple saludo protocolario entre los diversos actores involucrados, un conjunto de nueve organismos y agrupaciones que se han incorporado a este importante consenso que se puso en marcha en febrero del 2021, momento en que Govern, Ayuntamiento y Diputación de Barcelona iniciaron el análisis de emplazamientos potenciales con el fin de acoger un innovador centro académico e investigador destinado a fortalecer el principal hospital del Eixample. Durante enero del 2024 se suscribió el convenio para extender el complejo en las pistas universitarias de la Diagonal, y este lunes se ha alcanzado un hito crucial mediante la adquisición de las parcelas por la Generalitat.
Infraestructuras
Este recinto de vanguardia comenzará a operar en 2035, momento para el cual la L3 del metro habrá completado su extensión, disponiendo de una parada en el acceso y conectando además con Sant Joan de Déu.
La Universitat de Barcelona percibirá 135 millones de euros por los terrenos, junto a una ayuda de 17,5 millones que en conjunto permitirán edificar en las inmediaciones, aunque no en el interior del complejo, la nueva facultad de Farmacia, la cual supone un gasto proyectado de 152 millones de euros. El president Salvador Illa ha encabezado el evento y ha calificado el pacto como un modelo de la “Catalunya que confía en sí misma”. “Lo tenemos todo: el talento de los científicos, el centro pionero en Europa, las universidades, las infraestructuras y el compromiso de las Administraciones”, ha manifestado con satisfacción.
Illa y el alcalde Collboni, este lunes, en el marco de la presentación de la institución que determinará el próximo Campus Clínic de la Diagonal.
La UB conservará la utilización de los recintos deportivos hasta el año 2030, excepto si el trámite se agiliza y las labores del futuro campus logran iniciarse previamente. Durante ese periodo, el protagonismo recaerá en el diseño y la planificación técnica. La Generalitat adelanta al mes de julio el lanzamiento de una licitación internacional que se esperaba para el cierre del ejercicio. Firmas globales han sido convocadas para idear y proyectar la estructura y los alrededores de estos aproximadamente 300.000 m2 de superficie edificada, lo que representa una de las mayores renovaciones en la ciudad condal, junto a la Sagrera, el Camp Nou, Glòries y la estación de Sants. Quien resulte vencedor de la propuesta se anunciará durante los primeros tres meses de 2028, accediendo a una adjudicación valorada en cerca de 109 millones de euros.
Este complejo habitacional inigualable, con una extensión de 70 hectáreas, contará con una superficie similar a la de los barrios de Trinitat Vella, la Sagrera o la Teixonera.
Se prevé que hacia la mitad de 2028 den comienzo los trabajos para extender la línea 3 del metro hasta Esplugues Centre, contemplando una estación en el Campus Clínic. El presupuesto de esta iniciativa alcanza aproximadamente los 500 millones de euros. Actualmente no se ha mencionado, si bien restan bastantes pormenores por definir, la posibilidad de ubicar una terminal de buses interurbanos en la zona. En el pasado, Barcelona Regional realizó un análisis acerca de las deficiencias del transporte superficial y señaló diversas opciones. Aparte del intercambiador de autocares que se planea bajo la plaza de Espanya, se planteó edificar otra parada en la Diagonal con distintas propuestas, situándose una de ellas próxima al venidero complejo científico.
Simultáneamente, la Generalitat ya desarrolla el plan director urbanístico (PDU), el cual funcionará como la hoja de ruta para definir la estructura vertical y horizontal de las inmediaciones del campus, donde convergen terrenos de las tres localidades afectadas, además de fincas de titularidad privada. El terreno baldío de hoy se transformará en servicios, residencias, zonas ajardinadas y negocios relacionados. Se trata de un extenso trapezoide de 70 hectáreas (excluyendo del dibujo geométrico las oficinas del RACC y el centro comercial Finestrelles) ubicadas en el área delimitada por la B-20 (Ronda de Dalt), la N-340 (carretera de Collblanc) por donde transita el Tram; la Diagonal, y las vías que ascienden hacia la arteria principal, Albert Bastardas y, en la parte inferior, General Batet. En dicha superficie se localiza una estación eléctrica que deberá ser soterrada, junto con el incremento de su potencia para satisfacer los futuros requerimientos energéticos previstos.
El PDU contemplará la conversión de la B-23 en una vía urbana de carácter metropolitano. Se trata de una de las obsesiones de planificación de los expertos del AMB; técnicos que anhelan unir las localidades de la entidad supramunicipal mediante ejes que eviten ser autopistas fragmentadoras de la Gran Barcelona, la cual obtiene gracias al Campus Clínic un renovado y destacado núcleo central.
