Barcelona crece... Y envejece
Informe sobre la población
Las proyecciones para los próximos 20 años dibujan un ligero aumento de la población de la capital catalana

Un grupo de personas en un ‘casal d’avis’ de l’Esquerra de l’Eixample

La población de Barcelona ha crecido en los últimos años hasta superar el listón de los 1,7 millones de habitantes y seguirá haciéndolo, en principio de una forma moderada, en los próximos 20 años. Así se desprende de las proyecciones de población que acaba de publicar el Ayuntamiento, un trabajo realizado por la Oficina Municipal de Datos a partir de la información aportada por la lectura del padrón municipal y por el Institut d’Estadística de Catalunya (Idescat). Dichas proyecciones dibujan cambios en la pirámide de edades de la ciudad, de manera que en el horizonte del 2044 Barcelona verá ampliamente incrementada la población mayor de 65 años y reducido el número de personas en edad laboral, circunstancia muy a tener en cuenta a la hora de planificar las políticas públicas en las dos próximas décadas.
El informe proyecta la población en tres escenarios de crecimiento diferentes. En el medio, Barcelona no alcanzaría el nivel de los 1,8 millones de habitantes. En el bajo caería por debajo de los 1,7 millones actuales y en el alto se dispararía hasta los 1,85 millones y rompería la barrera de los 1,8 millones dentro de apenas cinco años, en el 2031. En definitiva, en un escenario medio, se prevé un crecimiento aproximado del 4% de la población respecto al momento actual. El escenario bajo plantea una caída del 2,5% y el escenario de crecimiento alto un aumento del 8,9%.
La ciudad se dirige hacia un escenario en el que una cuarta parte de sus residentes superarán los 65 años
La evolución demográfica de Barcelona vendrá muy marcada por dos fenómenos que ya son tendencia desde hace bastantes años. Por un lado, un saldo natural negativo, consecuencia sobre todo de los bajísimos índices de natalidad. Por otra parte, y compensando el anterior, un balance migratorio en positivo, con una aportación que se mantiene bastante constante y que oscila entre las 2.000 y las 3.000 personas por año.
Las proyecciones para los próximos 20 años presentan como nota más destacada el envejecimiento de la población barcelonesa. En un escenario de crecimiento medio, el incremento de la franja de edad por encima de los 64 años se cifra en un 21,5%. A 1 de enero del 2024, este colectivo estaba formado por algo más de 355.000 personas, o lo que es lo mismo, uno de cada cinco barceloneses estarían en edad de jubilación. En el 2044 este grupo estaría integrado por 431.610 personal, un 24,36% del total del municipio, es decir, prácticamente uno de cada cuatro residentes en la capital catalana. Algunas proyecciones anteriores y que alcanzan hasta el 2050 señalan que aproximadamente el 30% de los barceloneses tendrán a mediados de este siglo más de 65 años y que dos de cada diez superarán los 80 años de edad.
El trabajo realizado por la Oficina Municipal de Datos de l Ayuntamiento de Barcelona permite explorar cuál podría ser en un futuro a medio y largo plazo la población residente en cada uno de los diez distritos de la ciudad. El crecimiento previsto es bastante estable en la mayoría, más acentuado si cabe en el de Ciutat Vella, y con la excepción de Les Corts y Sant Andreu, que podrían perder población. Apenas variaría el ranking poblacional por distritos. En todos los casos, el del Eixample se mantendría en la primera posición seguido de Sant Martí y Sants-Montjuïc. Los únicos cambios de posiciones previstos, en un escenario medio de evolución de la población, se darían, por un lado, entre Horta-Guinardó y Nou Barris (este último se convertiría en el cuarto distrito con más habitantes), y en Ciutat Vella, que ganaría una posición a costa de Gràcia.
La preocupación por el envejecimiento de la población está ubicada desde hace años en la agenda municipal. El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado diversas medidas de gobierno para anticipar la respuesta a este reto colosal y sin precedentes. Una de ellas es la titulada Barcelona cap al dret a la cura (2025-2030) , que marca la estrategia y las acciones necesarias para abordar las políticas de cuidados a la población de edad más avanzada y que cuenta con un presupuesto de 140,5 millones de euros. Asimismo, la fundación BIT Hábitat, en colaboración con Barcelona Activa y el Institut Municipal de Serveis Socials, dedicó recientemente su sexta edición de la convocatoria anual de subvenciones a buscar soluciones prácticas al envejecimiento progresivo de la sociedad seleccionando media docena de proyectos que van desde un programa intergeneracional para compartir piso hasta un asistente virtual de soporte especializado en Alzheimer.
