Barcelona

Tito, el líder de los taxistas de Barcelona, prepara su retirada para irse a vivir a una isla del Caribe

La guerra del taxi

Alberto Álvarez planea casarse e instalarse en Venezuela, donde ya ha comprado piso

Alberto Álvarez, alías Tito, en la una de tantas protestas de taxistas en Barcelona

Alberto Álvarez, alías Tito, en la una de tantas protestas de taxistas en Barcelona

Marti Gelabert

Alberto Álvarez, alías Tito , prepara ya su retirada como representante de taxistas a fin de instalarse definitivamente en Venezuela. A buen seguro que un montón de directivos de Cabify, Uber y Bolt se ponen a dar palmas de alegría. El fundador de Élite Taxi ya se hizo con un pequeño apartamento en la isla caribeña de Margarita, y este fin de semana pidió matrimonio a una joven lugareña en un centro comercial. El momento quedó inmortalizado en Instagram. Eurimar le dijo que sí. Ya se hicieron los correspondientes tatuajes. Tito no para estos días de colgar posts con una balada de Aerosmith como banda sonora.

“Fue amor a primera vista –dice al otro lado del charco–. Esperamos casarnos aquí en agosto, para que puedan venir todos. En Venezuela he descubierto una tierra de gente buena donde quiero vivir. Aquí siempre te sonríen”. De todas formas el controvertido líder de los taxistas del área metropolitana de Barcelona regresará a la ciudad dentro de pocas semanas, para rematar sus asuntos pendientes. “Tengo que asegurarme de que el Parlament aprueba la nueva ley del taxi”. Se refiere a la ley de transporte de viajeros en vehículos de hasta nueve plazas, la también conocida como la ley de Tito , la regulación llamada a barrer a la competencia de las grandes apps y hacer de Barcelona un lugar único en el mundo.

“Ya le dije a la junta de Élite Taxi que tienen que ir preparándose, que yo voy a ir dando pasos a un lado”, dice

“Es que nos jugamos el futuro del taxi. Es ahora o nunca. Se trata de nuestro último cartucho por la supervivencia. Voy a terminar lo que he empezado. Supongo que eso me llevará alrededor de un año. Yo ya les he dicho a los miembros de la junta de Élite Taxi que tienen que ir preparándose, que yo voy a ir dando pasos a un lado, perdiendo protagonismo… porque yo voy a irme a vivir a Margarita. Aquí las cosas van cada vez mejor. Esta es una tierra de oportunidades. Yo ya he hecho en Barcelona lo que tenía que hacer”.

Tito era conductor de grúas, pero la crisis del ladrillo lo dejó en el paro y se hizo taxista asalariado. Entonces se juntaba con otros para lanzar huevos contra las fachadas de los hoteles cuyos empleados eran sospechosos de cobrar comisiones a los taxistas. Hace doce años, entre Voll Damms , montaron Élite Taxi. El nombre se le ocurrió a Tito . Y a toda velocidad devino en la principal asociación de taxistas del área metropolitana. En aquellos tiempos el sector estaba muy dividido y la mayoría de taxistas hartos de sus representantes de siempre.

El momento en que el Tito pide matrimonio a su novia
El momento en que el Tito pide matrimonio a su noviaLV

Tito llevó al gremio a las barricadas, a mantener un continuo pulso con las administraciones, a tomar el corazón de la Gran Via una semana, a colapsar las rondas y desatar el caos cuando lo consideró menester... Lo que hiciera falta con tal de frenar a las grandes apps. De ahí que no suele despertar indiferencia. Tampoco son pocos quienes ahora cruzan los dedos para que no se eche atrás. Como tantas veces que amenazó con boicotear el Mobile World Congress. A ratos Tito se antoja un maquiavélico príncipe muy barriobajero. Su pasado le puso más de una vez en una situación incómoda. Pero también lleva años bregando con políticos de muy diferentes colores.

Este verano dijo que necesitaba desconectar, que a este paso se le iba a ir la cabeza, que ya llevaba más de diez años sin irse de vacaciones. Así que se marchó un mes a Venezuela. Le gustó tanto que quiso regresar a finales de año, tanto que tuvo que hacerlo vía Colombia para sortear las restricciones derivadas de la presión de Trump. La verdad es que no es la primera vez que Tito anuncia su retirada. Pero hasta ahora no hincó su rodilla para pedirle matrimonio a nadie.

Una guerra que pende de un hilo

La guerra del taxi no amaina. Tito se pegó un tiro en el pie en octubre, cuando falló su último intento de colapsar el centro de la urbe. Desde entonces las apps tratan de convencer a los políticos de que ya no es el amo de la calle, que no han de dejar que los amedrente. Además, crece la preocupación de cada vez más entidades de comerciantes y restauradores ¿regresará Barcelona a los analógicos 90? La nueva ley se someterá a votación esta primavera. Tito regresa a la ciudad a regañadientes. Sabe que el resultado de sus reivindicaciones pende de un hilo.

Luis Benvenuty Alcalde

Luis Benvenuty Alcalde

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Nacido en Salamanca en 1974. Licenciado en Sociología por la Universidad de Granada. Máster en Periodismo Les Hueras de la Universitat de Barcelona. Premio Josep Maria Huertas Clavería en 2008 por su obra Mudanzas. Desde el año 2000 escribe reportajes en Guyana Guardian, en su mayor parte sobre el ámbito local.