Ganar naturaleza
En los últimos años, en Barcelona surgen parques sobre antiguos espacios viales o industriales, como el de las Glòries, Can Batlló o Tretze Roses. “Hace tiempo que Barcelona dejó de concebir los parques sólo como espacios ornamentales”, explica Martí. “Ahora se proyectan con criterios ambientales y sociales que condicionan todo el diseño”.
Este cambio se refleja en el tratamiento del suelo, drenaje y gestión del agua. Las técnicas de drenaje sostenible permiten retener el agua de lluvia, filtrarla en el terreno y reducir la carga sobre el alcantarillado en episodios de intensas precipitaciones. “Los espacios verdes deben soportar situaciones extremas, sean sequías o lluvias torrenciales”.
La gestión del verde también ha evolucionado. La jardinería urbana ha dejado atrás prácticas intensivas con productos químicos. “Antes se aplicaban técnicas propias de la agricultura productiva”, recuerda Martí. “Ahora se reducen los tratamientos fitosanitarios y los abonos químicos, y se apuesta por controles biológicos y abonos orgánicos”. El objetivo es favorecer una vegetación más equilibrada y reducir impactos sobre la salud.
