Barcelona apuesta por el verde
ES / CAT

ESPACIOS VERDES

Barcelona apuesta por el verde y gana árboles, parques y huertos urbanos

Con más de 1.200 hectáreas de verde, una red de agua freática en expansión y criterios ambientales renovados, la ciudad redefine su relación con la naturaleza para hacer frente al cambio climático



Gemma Martí
17/3/2026

Barcelona suma 1.261 hectáreas de verde público, repartidas en más de 600 zonas verdes y más de 240.000 árboles de 500 especies distintas. A estas cifras se suman las 1.698 hectáreas del parque natural de Collserola y más de 900 áreas de juegos infantiles repartidas por los barrios. El mapa verde de la ciudad es amplio y diverso, pero también el resultado de un proceso constante de transformación, con nuevos parques, calles pacificadas y una forma diferente de entender la relación entre ciudad y naturaleza.

Sin embargo, Barcelona no destaca por la cantidad de verde por habitante. La densidad urbana y una estructura muy consolidada han limitado históricamente la presencia de grandes espacios libres. “Es una ciudad muy compacta, encajada entre el mar y la montaña, con un urbanismo que dejó poco margen al verde”, explica Izaskun Martí, directora de servicios de planificación estratègica del Institut Municipal de Parcs i Jardins. Esta realidad ha obligado a la ciudad a crecer con imaginación.

EL VERDE DE BARCELONA, EN CIFRAS

Huertos urbanos

Una de sus estrategias ha sido reforzar el arbolado viario. Existen más de 240.000 árboles en las calles y en parques y jardines, una red continua que atraviesa todos los distritos. “El arbolado juega un papel fundamental en el confort térmico, la sombra y la calidad ambiental”, apunta Martí. Es un verde cotidiano, cercano, que acompaña a la vida diaria en una ciudad con poco suelo disponible.

Este verde de proximidad también toma forma en espacios menos visibles pero socialmente muy relevantes, como los huertos urbanos. En Can Cadena, en el casco antiguo de la Verneda de Sant Martí, Francisco Abadías trabaja una pequeña parcela desde hace tres años. “Vivo en Barcelona y cultivo un huerto municipal. Soy un ‘campesino novato’, pero disfruto mucho”, dice riendo. No se define como agricultor, sino como alguien que ha descubierto una nueva forma de relacionarse con la ciudad después de jubilarse. Francisco se explica en el vídeo que sigue:

Horts urbans

Ganar naturaleza

En los últimos años, en Barcelona surgen parques sobre antiguos espacios viales o industriales, como el de las Glòries, Can Batlló o Tretze Roses. “Hace tiempo que Barcelona dejó de concebir los parques sólo como espacios ornamentales”, explica Martí. “Ahora se proyectan con criterios ambientales y sociales que condicionan todo el diseño”.

Este cambio se refleja en el tratamiento del suelo, drenaje y gestión del agua. Las técnicas de drenaje sostenible permiten retener el agua de lluvia, filtrarla en el terreno y reducir la carga sobre el alcantarillado en episodios de intensas precipitaciones. “Los espacios verdes deben soportar situaciones extremas, sean sequías o lluvias torrenciales”.

La gestión del verde también ha evolucionado. La jardinería urbana ha dejado atrás prácticas intensivas con productos químicos. “Antes se aplicaban técnicas propias de la agricultura productiva”, recuerda Martí. “Ahora se reducen los tratamientos fitosanitarios y los abonos químicos, y se apuesta por controles biológicos y abonos orgánicos”. El objetivo es favorecer una vegetación más equilibrada y reducir impactos sobre la salud.

OCHO ESPACIOS NATURALES INNOVADORES


Varios parques y proyectos urbanos incorporan diseños avanzados y soluciones basadas en la naturaleza, con sistemas de riego eficientes, suelos estructurales, drenaje sostenible, especies autóctonas y actuaciones orientadas a reforzar la biodiversidad y la adaptación climática

Mejor red de riego con agua freática

El cambio climático ha acelerado esta transformación, sobre todo en la selección de especies. El plátano de sombra, que históricamente dominaba en las calles de la ciudad, ha reducido progresivamente su presencia. “En los años noventa representaba cerca del 50% del arbolado urbano, y ahora se sitúa alrededor del 20%”, explica Martí. “Es una especie que necesita mucha agua. Su mantenimiento se concentra en las vías urbanas más significativas, mientras que en otros puntos se introducen árboles procedentes de Sudamérica o Australia, más adaptados al calor y a la falta de agua”, añade.

Después de la última gran sequía se ha reforzado la reposición de vegetación. Entre 2025 y 2026 se prevé la plantación de más de 11.000 árboles, una cifra muy superior a la media habitual, que es de unos 2.500 anuales. Se priorizan especies más adaptadas al calor y con menor demanda de agua.

El agua se ha convertido precisamente en uno de los ejes centrales de la gestión del verde. Se amplía la red de agua freática para destinarla al riego de parques y jardines y a la limpieza de calles y alcantarillado. Los trabajos contemplados en siete ámbitos diferentes permitirán incrementar hasta en 150.000 m3 la capacidad de la red, un aumento del 20%. El objetivo es regar hasta 186 hectáreas de verde (el equivalente a 260 campos de fútbol) con este recurso alternativo, con un significativo ahorro de agua potable.

Repensar el paisatge urbà

Repensar el paisaje urbano ante los retos del siglo XXI

Nuevos ejes verdes

Los ejes verdes han cambiado las calles. Vías como Consell de Cent o Girona han reducido el tráfico y han ganado espacio para la estancia. “La pacificación es el paso fundamental”, afirma Izaskun Martí. “El verde acompaña este proceso y transforma la vida cotidiana de la calle, sobre todo en distritos tan densos como el Eixample”.

La ciudadanía ha jugado un papel activo en esta transformación. Presupuestos participativos, consejos de barrio y procesos de consulta han permitido incorporar demandas vecinales a los proyectos. “La petición más habitual es: más verde y más árboles”, resume la directora de planificación estratégica de Parcs i Jardins.

El gran reto de futuro sigue siendo la protección del arbolado existente. “Muchos árboles viven en condiciones muy difíciles, con poco suelo y poco acceso al agua”, dice. Garantizarles unas condiciones adecuadas resulta imprescindible para preservar un patrimonio vivo que influye directamente en el bienestar, la salud y la calidad de vida de la ciudad.

Barcelona apuesta por el verde y gana árboles, parques y huertos urbanos

Ajuntament

Ajuntament

Cargando siguiente contenido...