Catalunya

El esquí vive un enero excepcional con caídas de nieve que no se daban desde hace treinta años.

Temporada excepcional

Los complejos de esquí operan sin descanso con el objetivo de gestionar acumulaciones de hasta tres metros en las zonas de mayor altitud.

Una gran acumulación de nieve; centros de esquí prácticamente enterrados con espesores que en las zonas elevadas superan los tres metros. Así se define esta extraordinaria campaña en todas las instalaciones del Pirineo; abarcando desde Masella hasta Baqueria-Beret, e incluyendo Vallter, Port Ainé o Boí-Taüll. Asimismo, en Aragón o Andorra la situación es similar: las capas de nieve exceden con facilidad los dos metros en dominios como Formigal, Cerler o Grandvalira.

Las copiosas nevadas -en la imagen Baqueira-Beret- han cambiado la morfología de las estaciones 
Las copiosas nevadas -en la imagen Baqueira-Beret- han modificado la apariencia de los centros de esquí. Baqueira-Beret

Para hallar tal cantidad de nieve acumulada, durante enero y los inicios de febrero en los Pirineos, resulta preciso retroceder tres décadas en el tiempo. El enero que recién finalizó se recordará, por tanto –con la venia de febrero–, como el periodo más favorable para el esquí del Siglo XXI.

 Resulta lógico, por tanto, que el sector de la nieve -a mitad de la temporada 2025/26- muestre un evidente entusiasmo ante el excelente desarrollo de la campaña.

La nieve tapa el cañón, a la izquierda, en la estación de Masella; hace semanas que no hace falta que funcione  
La capa de nieve cubre el cañón, localizado a la izquierda, en la estación de Masella; han transcurrido ya diversas semanas sin que sea preciso ponerlo en funcionamiento.  Masella

Debido a la abundancia de temporales durante las semanas recientes, las estaciones catalanas se posicionan ahora mismo entre las que registran mayores espesores de nieve en todo el globo. Port Ainé, en el Pallars Sobirà, alcanza con sus más de tres metros la tercera posición (por detrás de Suiza y Japón) en dicha clasificación. Una nueva marca sin precedentes.

Aquella estampa uniforme de fotografía y la excelente condición de los recorridos –con nieve polvo a diario– conlleva, no obstante, un precio. Se trata del trabajo extra que los centros invernales deben realizar para liberar de nieve los medios de elevación, zonas de restauración, evitar avalanchas o conservar despejados los accesos y senderos hacia las prestaciones del recinto. 

Así se han encontrado muchos días estas últimas semanas los remontes los trabajadores de Masella antes del arranque de la jornada
Así han contemplado los remontes los trabajadores de Masella en repetidas veces durante las últimas semanas previo al inicio de su jornada cotidiana.Masella

Existe una gran labor manual y mecánica que resulta invisible para el esquiador. Del mismo modo que se transporta nieve cuando falta en ciertos puntos, actualmente se realiza esa tarea para retirar el excedente que dificulta el paso. 

Una labor adicional surgida durante esta temporada invernal ha consistido en el desencadenamiento de avalanchas programadas con el fin de asegurar el bienestar en las áreas esquiables. En ciertos centros de esquí se han percibido durante varias noches más de doce detonaciones. Y este es otro aspecto que el deportista no llega a percibir.

Todo de cara

Se pronostica una campaña de marcas históricas.

La industria del esquí prevé, si las circunstancias no cambian, que el presente ciclo 2026/26 alcanzará cifras récord de visitantes a nivel mundial. La actividad pudo iniciarse durante el puente de la Constitución empleando nieve artificial y, al llegar la Navidad, gracias a los importantes espesores de nieve natural, los centros invernales operaron a plena capacidad. Posteriormente, las extraordinarias precipitaciones de nieve de finales de diciembre y enero han incentivado el interés por esquiar. ¿Evidencias? La Molina finalizó el primer domingo de febrero con un máximo histórico de deportistas (superando los 9.000), según explica Enric Serra. Masella, tras registrar excelentes fines de semana en enero, ha experimentado un incremento de usuarios debido a la óptima condición de sus trazados en días laborables, señala Maite Martí, mientras que Baqueira–Beret proyecta un febrero de gran afluencia, vaticina Xavi Ubeira.

Precipitaciones de nieve tan singulares como las de este ciclo “obligan a activar un dispositivo técnico y humano intensivo con un objetivo prioritario: garantizar la seguridad de los esquiadores y un correcto acondicionamiento de las instalaciones”, sostiene Maite Martí, responsable comercial de Masella. 

Un trabajador se dispone a retirar la nieve en la pilona de uno de los telesillas de Masella
Un trabajador se alista para retirar la nieve de la pilona de uno de los telesillas de MasellaMasella

“El trabajo para acondicionar las estaciones en una situación como esta es mayúsculo; las máquinas no han parado para mantener los trazados de las pistas y evitar que, con esos grosores sobrevenidos, cambie la morfología de las mismas”, confirma Enric Serra, responsable de Negoci i Estrategia de FGC, entidad que administra las instalaciones públicas de Catalunya.

 “Estamos trabajando, desde hace semanas, día y noche, para abrir conexiones y acondicionar pistas moviendo montañas de nieve”, corrobora Xavi Ubeira, quien encabeza Baqueira-Beret.

El trabajo para hacer las estaciones transitables -en la imagen, Port Ainé- ha sido duro para los empleados de estos complejos 
La labor de preparar los complejos -en la imagen, Port Ainé- ha sido complicada para los trabajadores de estas instalaciones. Port Ainé/ACN

El fruto de tal dedicación, concuerdan los encargados de estos tres centros catalanes, consiste en que este periodo “se han despertado, como nunca, las ganas de nieve”.

 La atmósfera del esquí ha superado los límites de las cumbres donde se desarrolla este deporte al convertirse en actualidad esos espesores asombrosos.“Y eso está animando a que personas, que con otras condiciones igual no se acercarían a pistas, vayan este año a esquiar”, señala Ubeira. 

Maite Marí y Enric Serra coinciden en la misma tesis: “sabemos por experiencia que cuando hay nieve de sobra sube la afluencia a las estaciones”.

Dichas nevadas memorables han posibilitado, asimismo, que las estaciones desactiven sus equipos de nieve artificial. Los cañones llevan semanas sin lanzar nieve y el ahorro de recursos hídricos y energéticos constituye, este invierno, un obsequio fortuito para estos comercios.

Francisco Javier Ricou Sanz

Francisco Javier Ricou Sanz

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Titulado en Periodismo por la UAB. Integrante de la plantilla de Guyana Guardian desde