Lleida

La lluvia impide recolectar unas 10.000 hectáreas de maíz en Lleida

Agricultura

Los aguaceros complican las labores agrícolas a los cerealistas

Campo de cereales en Gimenells

Campo de cereales en Gimenells

Anna Berga / ACN

Las lluvias reiteradas de los últimos meses han pasado de ser una alegría al principio a convertirse en un quebradero de cabeza para los agricultores de las comarcas de Lleidda. En especial, para los cerealistas, que ven cómo el agua que anega las fincas les impide recolectar unas 10.000 hectáreas de maíz que quedaron pendientes y sembrar el cereal de invierno. Además, a los campos que pudieron sembrarse se suma la aparición de hongos. 

Unió de Pagesos (UP) pide al Departament d'Agricultura que las ayudas de la PAC tengan en consideración “la excepcionalidad” de las lluvias de los últimos meses. De hecho, según el Meteocat, la pluviometría de diciembre y enero posiciona este invierno como el más lluvioso de los últimos 30 años.

La lluvia, por lo general, es siempre bien recibida en los campos agrícolas, aunque este invierno para el sector agrícola se ha convertido en un problema. El agua ha llegado “demasiado pronto” y de forma continuada, situación a la que hay que sumarle la falta de frío, según ha explicado el responsable de cereales y herbáceos de Unió de Pagesos, Santi Caudevilla.

Los campos negados hace que los tractores y el resto de maquinaria no puedan acceder a las fincas, una situación que afecta tanto al maíz de segunda cosecha, que ya debía haberse recolectado, como los cereales de la campaña de invierno.

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