Eneko Goia, alcalde de San Sebastián desde 2015, dejará el cargo de manera inminente, el próximo 16 de octubre, y será sustituido con toda probabilidad por Jon Insausti, el elegido por el PNV para el relevo. De esta manera, el primer edil donostiarra opta por no finalizar la legislatura, que concluye en la primavera de 2027, y ofrece a su sucesor la oportunidad de darse a conocer y rodarse políticamente en primera línea antes de los próximos comicios municipales, que se presumen muy igualados.
Goia ha convocado una rueda de prensa este jueves para explicar las razones de su decisión. Durante su comparecencia, le han acompañado sus colaboradores más cercanos, incluido Jon Insausti, actual concejal de Cultura, Euskera y Turismo. Este donostiarra de 36 años es el elegido por el PNV para tomar el relevo como alcalde hasta el final de legislatura y, presumiblemente, será también el candidato jeltzale en 2027. Ese es al menos el deseo de la formación nacionalista vasca, que deberá ser ratificado siguiendo los procedimientos internos.
El alcalde de San Sebastián, Eneko Goia (c),durante su comparecencia; a su izquierda, Jon Insausti.
Eneko Goia ha indicado que opta por no concluir el mandato porque considera que es bueno para la ciudad, para su partido y también a nivel personal. “Creo que son buenos los ciclos y hacer un buen relevo, de forma ordenada. Siempre he tenido claro que tenía que tener un principio y un fin. Siempre he pensado que tenían que ser diez años”, ha señalado.
El alcalde donostiarra, además, ha explicado que los principales proyectos de la ciudad están encarrilados: “Creo que es un buen momento. Aunque el Topo no está terminado ni la estación, sí que están encarrilados. Creo, y lo repito, que es un buen momento para decir que en 2027 no me presentaré y que otra persona tiene que tomar el relevo. Hay equipo y banquillo. No tengo miedo ni preocupación”.
Eneko Goia también se ha referido a los proyectos pendientes, entre los que ha citado Illumbe, “el esfuerzo que se está haciendo en materia de vivienda”, “lo que supone ser en 2030 sede del Mundial” o “lo que se está haciendo en el Urumea”. “Tenemos un programa de gobierno y no va a cambiar. Me voy tranquilo y estaré dispuesto a ayudar desde donde sea”, ha indicado
El aún alcalde donostiarra, asimismo, se ha mostrado satisfecho por proyectos como el del Topo o el de Txomin Enea: “Me voy muy satisfecho y las cosas no siempre han sido fáciles y hemos hecho apuestas por proyectos difíciles. Un ejemplo del que estoy muy orgulloso es el Topo. Ha sido una apuesta imprescindible para la ciudad, para colocarla en una posición que le permita que avance a pesar de las afecciones que ha causado. Hay que estar permanentemente corriendo porque los demás también corren. La estación del tren de alta velocidad es otro de los proyectos por los que hemos apostado. También la remodelación del estadio de Anoeta, Txomin o las inundaciones del río. Antes vivíamos pegados al móvil viendo cómo estaba el río en Txomin y Martutene o recuerdo cuando, en la primera legislatura, cogía el coche para ver cómo estaba el río, y no dormía... Todavía quedan cosas pendientes”.
Un decenio al frente del Ayuntamiento
Eneko Goia llegó a la alcaldía donostiarra en el año 2015, recuperando para el PNV la ciudad tras los cuatro años como alcalde de Juan Karlos Izagirre, de EH Bildu. En las elecciones de aquel año logró 9 ediles y un 29,65% de los votos, superando con claridad al PSE (7 concejales) y a EH Bildu (6 ediles).
El aún primer edil donostiarra revalidó el cargo en 2019, mejorando resultados y alcanzando para su grupo los 10 concejales, con un 35% de los votos; EH Bildu, mientras, se quedó en 6 ediles. En su última comparecencia electoral, en los comicios de 2023, sin embargo, se impuso a EH Bildu por poco más de un millar de votos, evidenciando un desgaste político.
Además de por los proyectos municipales que ha citado en su despedida, en los últimos tiempos Goia se ha visto exigido por problemas comunes a otras ciudades europeas, como la turistificación, la carestía de la vivienda o la inseguridad.
En relación a la gestión del auge turístico, la mayor crítica que se le reprocha, Eneko Goia ha querido poner en valor que la ciudad optó hace años “por transitar de un modelo de promoción turística a uno en el que se apuesta por cuidar el destino”.
Así lo explicaba Eneko Goia, ya en 2022, en una entrevista a Guyana Guardian: “No tenemos interés en crecer más. No es nuestra prioridad, y nuestra labor de promoción es muy selectiva. Nuestra actuación se centra en cuidar el destino. Lo tenemos muy claro desde hace algún tiempo, ya que en el anterior Plan Director decidimos cambiar la dirección de nuestra estrategia”.
Sus críticos, sin embargo, le han venido exigiendo medidas más contundentes, también en materia de vivienda, para poner coto a fenómenos que, según denuncian, han provocado un éxodo de familias donostiarras y jóvenes a otras localidades guipuzcoanas.
La vivienda, el auge turístico o el modelo de ciudad fueron las cuestiones que marcaron los últimos comicios en la capital donostiarra. La igualdad con EH Bildu fue máxima, aunque Eneko Goia logró retener la alcaldía para el PNV, que gobierna en coalición con el PSE. Ahora, el propio alcalde ha reconocido que en su decisión ha pesado, entre otras razones, la voluntad de preparar un relevo ordenado. Su sucesor se enfrentará al reto de defender ante los electores el legado de Goia y construir una alternativa ilusionante que pueda competir ante el empuje de EH Bildu.

