El Ejecutivo autonómico del PNV y el PSE ha logrado la aprobación de los segundos presupuestos bajo el mandato de Imanol Pradales como lehendakari, contando con el respaldo de las dos formaciones que apoyan al Gobierno, y suma así su séptimo año consecutivo con presupuestos ratificados. Los partidos implicados han argumentado que estas cuentas poseen un fuerte enfoque social y que impulsarán “el fortalecimiento de los servicios públicos esenciales”, además de posibilitar la abordaje de los desafíos más importantes en áreas como la vivienda y las políticas de bienestar.
En el lado opuesto, la primera fuerza de la oposición, EH Bildu, ha acusado a jeltzales y socialistas de comparecer en el Parlamento vasco desde posiciones “autocomplacientes” y ha censurado que las cuentas son insuficientes para hacer frente a problemas como el de la vivienda y la emancipación juvenil. El PP, mientras, ha llevado parte de su discurso a la crítica por el aumento de los altos cargos y ha señalado que Euskadi “crece menos que España”, aludiendo a un supuesto menor dinamismo de la economía vasca en relación con la de otras autonomías. Los representantes de Sumar y Vox, con un parlamentario cada uno, también se han mostrado críticos con las cuentas, aunque con argumentos opuestos.
Aumento de las inversiones
Sin embargo, las cuentas para 2026 fueron aprobadas con un estrecho margen (39 de 75 votos), obtenido por la coalición entre el PNV (con 27 escaños) y el PSE (con 12), frente a la oposición de EH Bildu (27), PP (7), Sumar (1) y Vox (1). La inclusión de ciertas propuestas de modificación presentadas por EH Bildu, PP y Sumar, que sumaban escasamente dos millones de euros, no bastó para que el Gobierno vasco consiguiera respaldos adicionales a su bloque.
El presupuesto del Gobierno vasco para 2026 asciende a 16.378 millones, un 4,1% más que durante el presente ejercicio. Esta cifra aumenta hasta los 17.313,5 millones, con los 935 millones que, como novedad, se contemplan para el plan de Inversiones Transformacionales Euskadi Eraldatuz 2030 y que se obtendrán a través de endeudamiento.
The Basque Executive has been emphasizing that these are accounts aligned with the concerns of Basque society, which, according to the Basque Government's Sociometer, are housing, issues related to the labor market, public healthcare, insecurity, and immigration.
Los ministerios de Vivienda y Agenda Urbana, Ciencia, Universidades e Investigación, y Seguridad experimentarán los mayores aumentos presupuestarios. Adicionalmente, el Ministerio de Salud verá un incremento considerable en sus fondos (superando el 4%), destinando 5.400 millones de euros, y el Ministerio de Educación dispondrá de 3.346 millones, lo que representa un aumento del 3 %, “para mejorar los resultados del sistema educativo”.
“Se trata de unas cuentas serias, responsables y comprometidas con los problemas de la ciudadanía. El objetivo es reforzar los servicios públicos, poner a las personas en el centro e invertir en las transformaciones que preparan el futuro de Euskadi”, ha señalado el consejero de Hacienda y Finanzas, el jeltzale Noël d'Anjou.
Las críticas de Bildu y PP
Frente a esta posición, Pello Otxandiano, portavoz de EH Bildu, se ha mostrado muy crítico con jeltzales y socialistas, y ha situado en el centro del debate “el problema del mercado residencial”. La formación abertzale, no en vano, había propuesto un fondo de 1.000 millones de euros para la promoción de vivienda pública, propuesta que no había sido aceptada.
Asimismo, Otxandiano ha propuesto a los partidos que apoyan al Ejecutivo autonómico pactos en cuatro áreas: el cambio hacia energías sostenibles, la enseñanza, la política idiomática y la modernización de la administración pública.
El Partido Popular también ha abordado la cuestión de la vivienda, si bien con planteamientos opuestos a los de la formación independentista. “Sus políticas de vivienda agravan el problema a medio y largo plazo. Están haciendo pinza a la clase media, que se ve expulsada de la vivienda libre porque tampoco puede acceder a la vivienda social por la falta de ella”, según afirmó el miembro del PP Álvaro Gotxi.
La validación de las cuentas concluyó con indicios de entendimiento entre los jeltzales y los socialistas, tras un periodo otoñal en el que sus divergencias se hicieron más evidentes que nunca.


