Las Claves
- La Mesa de las Corts Valencianes validó un esquema de supervisión económica para controlar las ayudas destinadas a las formaciones parlamentarias durante 2025.
La última entrega del Boletín Oficial de las Corts Valencianes (BOCV) de 2025 dio a conocer, un día antes de finalizar el año, la resolución de la Mesa que validó el esquema de supervisión económica para las ayudas destinadas a las formaciones del Parlamento autonómico durante el ejercicio 2025. Esta herramienta, conforme se indica, debe ser puesta en marcha por la Intervención de las Corts y contempla, entre sus responsabilidades, la de examinar los desembolsos de la formación política vinculados a la asignación del grupo parlamentario.
De este modo, el ente de control podrá validar los importes enviados desde los grupos a los partidos mediante la inspección de los comprobantes bancarios de la transferencia ejecutada o la verificación de las facturas. Estas, según se detalla en el texto ratificado, deberán ajustarse a las cifras remitidas y a las metas establecidas en el acuerdo suscrito entre el partido y el grupo.
Las agrupaciones legislativas acostumbran emplear sus fondos económicos para movilizar dinero hacia la entidad política.
Resulta frecuente y genera controversia que las formaciones parlamentarias —en las Corts existen cuatro: el popular, el socialista, Compromís y Vox— asignen una porción de sus ayudas públicas a financiar a sus propios partidos. Se trata de una situación que la reciente estrategia de supervisión económica pretende desglosar y supervisar. El Parlamento valenciano otorga a las agrupaciones de la cámara fondos que, sumando las cuantías fijas y las variables según el volumen de parlamentarios y empleados, exceden un total de 3,5 millones de euros. El PP, al ser la fuerza con mayor representación, percibe la cuantía más elevada (1,3 millones de euros), mientras que Vox obtiene la menor, al contar únicamente con 13 actas (528.000 euros).
Aparte de supervisar los fondos enviados a las agrupaciones, la estrategia de fiscalización económica tendrá que monitorear igualmente los desembolsos de cada formación parlamentaria. Esto abarca tanto los costes operativos como los relativos a la plantilla. En ese punto resultará necesario validar los recibos y los justificantes de abono de tales pagos, junto con la revisión de los salarios de cada mes y los impresos de aportaciones y finiquitos.
Un asunto distinto es la disposición de las formaciones para cooperar en favor de la claridad informativa. En realidad, dentro del sitio digital de las Corts Valencianes, específicamente en su sección de transparencia, los datos más recientes sobre las cuentas de los partidos corresponden al ejercicio 2021, lo que implica que pertenecen al mandato previo cuando el Botànic aún lideraba y Ciudadanos junto a Unidas Podemos tenían representación. En consecuencia, resta comprobar si la estrategia de supervisión logra materializarse o si simplemente se reduce a un propósito sin efecto.

