El Gobierno tacha de “indignidad” que Llorca compare indemnizaciones dana con Adamuz
Polémica
El president valenciano acusa al Ejecutivo de tratar a las víctimas de la dana como “de segunda”, mientras la delegada del Gobierno defiende que las ayudas se ajustan a marcos legales distintos

El president valenciano el pasado miércoles en el Foro ABC de madrid

La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, ha tachado de “indignidad” que el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, haya comparado las indemnizaciones concedidas a las víctimas mortales de la dana de 2024 en Valencia con las correspondientes al accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba). Para Bernabé, se trata de una comparación “que no tiene nada que ver” y que responde únicamente a la voluntad de “mezclar por embarrar” y generar confrontación política a costa del dolor de las víctimas.
En declaraciones a los medios, la delegada del Gobierno ha defendido que las indemnizaciones de Adamuz se rigen por la Ley de Transportes, un marco legal específico que no puede equipararse con las ayudas extraordinarias articuladas por el Gobierno de España tras la dana. En este sentido, ha subrayado que las ayudas estatales a las víctimas del temporal “se multiplicaron por cuatro”, rechazando así cualquier acusación de trato discriminatorio por parte del Ejecutivo central.
Bernabé ha ido más allá y ha puesto el foco en la actuación de la propia Generalitat Valenciana, reprochando al Consell que, a día de hoy, no haya reconocido oficialmente a las 230 víctimas mortales de la dana ni haya concedido indemnización alguna a sus familias. “Cero euros”, ha insistido, preguntándose con qué cantidad ha compensado el Gobierno valenciano a los afectados. Por ello, ha expresado su deseo de que las declaraciones del president hayan sido “un desliz” y ha advertido de que, cuando se intenta “reescribir la historia”, la verdad “pone frente al espejo” a quienes lo hacen y “salen muy mal parados”.
Llorca critica que las víctimas de Adamuz reciben el triple de indemnización que las de la dana
La respuesta del Gobierno llega después de que el president de la Generalitat exigiera explicaciones y una “rectificación” al Ejecutivo de España para evitar que las víctimas de la dana sean tratadas como “víctimas de segunda” en materia de indemnizaciones. Durante una visita a Ontinyent (Valencia), Pérez Llorca aseguró que las familias de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz perciben indemnizaciones “el triple” de las que recibieron las de la dana, una diferencia que atribuyó directamente a una decisión política del Gobierno central.
Según el jefe del Consell, esta desigualdad evidencia un agravio injustificable y obliga al Ejecutivo de España a dar explicaciones públicas. En ese contexto, calificó de “lamentable” la posición de la secretaria general del PSPV y ministra del Gobierno, Diana Morant, por desvincularse de esta cuestión y señalar que se trata de una decisión del Gobierno, pese a formar parte del mismo. A su juicio, no es coherente eludir responsabilidades cuando se participa en la toma de decisiones.
Pérez Llorca también criticó la gestión posterior a la dana, señalando que si se hubiera actuado mediante procedimientos de emergencia, como ahora se hará para reponer las vías ferroviarias afectadas por el accidente de Adamuz, “hoy estaríamos hablando de muchísimas obras hídricas terminadas”. En su opinión, el hecho de que el Gobierno haya cambiado el procedimiento tras una nueva tragedia demuestra que, tras la dana, “o no hicieron bien las cosas o no quisieron hacerlas bien”, pese a haber defendido entonces que la actuación fue ejemplar.
Desde el Gobierno, Bernabé ha calificado de “vergonzoso” que el president de la Generalitat, que —según ha recordado— ni siquiera ha reconocido oficialmente a las víctimas mortales de la dana quince meses después, utilice este asunto para atacar al Ejecutivo central. La delegada ha afirmado que creyó el compromiso de cambio expresado por Pérez Llorca en su debate de investidura, aunque considera que no se ha materializado y que las víctimas siguen siendo objeto de “insultos” y confrontación política.