Comunidad Valenciana

Denuncian que la falta de puntos de carga paraliza patrullas de Guardia Civil en Alicante

Seguridad

La asociación profesional JUCIL afirma que los agentes se ven obligados a cargar los vehículos oficiales en enchufes domésticos convencionales, un proceso que demora la carga más de un día entero

La Guardia Civil introduce en un coche a un detenido.

La Guardia Civil introduce en un coche a un detenido.

GC

La asociación profesional Justicia Guardia Civil (JUCIL) ha presentado un escrito en el que denuncia “la crítica situación que atraviesa la flota de vehículos de la Guardia Civil”. Asegura la organización que “la falta de previsión y la deficiente gestión administrativa de la Dirección General y el Ministerio del Interior han provocado que, en un momento de escasez de personal y medios, las patrullas no puedan salir a la calle por no disponer de vehículos operativos”.

En su escrito, afirman que desde que en 2022 comenzara el despliegue de vehículos 100% eléctricos, han observado “cómo el plan de implantación de Puntos de Recarga se ha convertido en un laberinto burocrático de contratos fallidos y retrasos constantes”. Ante esta situación, señalan que se ha producido la aparición de “instalaciones fantasma” en numerosas unidades territoriales, donde los puntos de recarga ya están físicamente instalados pero no se permite su uso. JUCIL denuncia que esta anomalía “obliga a los agentes a cargar los vehículos oficiales en enchufes domésticos convencionales, un proceso que demora la carga más de un día entero para realizar servicios de apenas unos pocos kilómetros”.

Afirman que el plan de implantación de puntos de recarga se ha convertido en un “laberinto burocrático”

Todo ello ocasiona que, mientras los vehículos de combustión se retiran de forma progresiva por su avanzada antigüedad y la falta de reposición, los nuevos vehículos eléctricos son incapaces de cubrir este hueco operativo al carecer de la infraestructura de carga adecuada. 

Para la asociación, “la consecuencia de este despropósito administrativo es directa y alarmante, ya que se traduce en menos patrullas en las calles. Los jefes de unidad se enfrentan diariamente a un escenario imposible en el que, aun disponiendo de personal, no pueden nombrar servicios de prevención porque los vehículos eléctricos permanecen inmovilizados a la espera de una carga que nunca llega a completarse a tiempo”. “Es inadmisible que tengamos la tecnología y la infraestructura ya instalada, pero que por la mera falta de una autorización o de una tarjeta de control, el ciudadano pierda la protección de una patrulla en su municipio”, señalan.

Ante esta situación, JUCIL solicita de manera urgente, en primer lugar, “autorización inmediata para el uso de todos los puntos de recarga ya instalados que se encuentran bloqueados por trámites administrativos”, Además, la agilización en la entrega de tarjetas de identificación y control para la gestión de la carga; un plan de contingencia real que garantice que ninguna patrulla se quede en el cuartel por falta de un medio de transporte operativo.