Comunidad Valenciana

La jueza de la dana cree un “fraude procesal” el “absurdo” intento de recusarla y anular la causa

Instrucción dana

Dice que se busca apartarla del procedimiento “sin causa alguna”, con “toda clase de argumentos burdos e inconexos”, “imputación de delitos” y un “supuesto sesgo de la instrucción”, pese al aval de la Audiencia

Imagen de la manifestación que recorrió ayer domingo la localidad valenciana de Sedavi. 

Imagen de la manifestación que recorrió ayer domingo la localidad valenciana de Sedavi. 

Miguel Ángel Polo / EFE

“La querella presentada contra mí no consta que haya sido admitida a trámite”, señala la jueza Nuria Ruiz Tobarra en el escrito de inadmisión de los incidentes para recusarla y declarar la nulidad de las actuaciones presentados por el abogado de una de las acusaciones y polémico divulgador Rubén Gisbert. 

La magistrada explica que la citada querella es la base del escrito en el que se solicita la recusación y la nulidad, una pretensión que, afirma, “es simple y llanamente un fraude procesal en el que se busca apartar a esta Juez de este procedimiento, sin causa alguna y en la que en un totum revolutum se recogen toda clase de argumentos burdos e inconexos, una suerte de memorial de agravios, imputación de delitos, alegaciones sobre la competencia de este Tribunal, y un supuesto sesgo de la instrucción (pese a que las resoluciones vienen avaladas por la Audiencia Provincial)”.

“La querella presentada contra mí no consta que haya sido admitida a trámite”, señala la jueza

“El absurdo del escrito”, prosigue la magistrada, “llega a extremos insospechados cuando en el escrito de recusación/nulidad se le pide a esta Juez que se eleve (sic) testimonio de particulares al Ministerio Fiscal para que investigue la posible comisión de delitos de coacciones, revelación de secretos por parte de profesionales obligados a confidencialidad, usurpación de funciones públicas, prevaricación, encubrimiento, y omisión del deber de perseguir delitos por una autoridad o funcionario público (...) En definitiva, el Letrado sr. Gisbert pide que me denuncie a mí misma”.

Señala la instructora que “la supuesta causa de recusación y todo el contenido de las alegaciones, se remonta tiempo atrás, hace más de un año. Las declaraciones de los perjudicados a quienes representa, y el contenido de las resoluciones se han dictado durante más de un año de instrucción. No expresa ni concreta claramente la causa legal en la que se basa la recusación, ni la indefensión y perjuicio que ha sufrido en declaraciones en las cuales el Letrado estuvo presente, según él mismo manifiesta. No consta protesta verbal, ni en el acta ni en un escrito posterior”.

Considera absurdo que el letrado pida que se denuncie a si misma

Critica la magistrada el desempeño de Gisbert en el proceso, pues ”más allá de las peticiones de copias de autopsias e informes forenses, ha sido ciertamente escaso y con nulo éxito”, a lo que suma ”su escasísima asistencia, presencial o telemática, a las numerosas declaraciones testificales practicadas en la presente causa, una de ellas tan relevante para la instrucción como la del señor Miguel Polo, presidente de la CHJ.

Y añade “es comprensible la frustración profesional del Letrado señor Gisbert por su nulo éxito en las únicas pretensiones que ha formulado, pero no que se torne en un torrente de descalificaciones, a cada cual más gruesa hacia mi persona. El resultado de sus esfuerzos en la Audiencia Provincial de Valencia fue absolutamente nulo”.