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Exposición
La Fundación Bancaja reúne 22 piezas

Una de las obras de la colección de la familia Tàpies que se puede ver en la Fundación Bancaja de València

La Fundación Bancaja presenta este viernes la exhibición Tàpies. Última década. 2002-2012, una retrospectiva de las creaciones realizadas durante la última década del artista catalán hasta su muerte en 2012, a la edad de 88 años. Una propuesta “radical”, según relató su descendiente, Toni Tàpies, en la cual “los signos y las imágenes de toda su obra están presentes”. Rememoró Tàpies hijo que no se había visto una antología semejante en la capital del Túria desde 1992, en el IVAM, titulada Comunicació sobre el mur y bajo la curaduría de Manuel J. Borja-Villel. Es cierto que tiempo después, a raíz de su deceso, el propio espacio cultural le dedicó un reconocimiento exponiendo seis de las piezas más destacadas de las 77 de la autoría de Tàpies que la entidad artística conservaba en su patrimonio.
Asimismo, Rafael Alcón, quien preside la Fundación, señaló que este proyecto monográfico no podría realizarse “sin la colaboración generosa, la cesión, de piezas inéditas nunca mostradas al mundo”. Esto se debe a que se exponen por primera ocasión ante la audiencia Morat (2005), A veritable (2006), Sis Signes (2009), Boques (2011) o Autorretrat (2011), trabajos inéditos hasta el momento de un autor muy fecundo, responsable de más de 9.000 piezas durante seis décadas.
La muestra estará abierta del 6 de
Una oportunidad única de conocer el “estilo tardío” del autor, ese que surge “cuando el reloj de arena está soltando sus últimas motas”, explicó ayer el comisario de la muestra, Fernando Castro Flórez. Coincide en reseñar la radicalidad de la obra, pero también “la esperanza” de quien habla con su trabajo de “la posibilidad de abrir los ojos, para ver un mundo mejor que hay que construir. Cuando más la miras, más interrogantes plantea”, mantiene el comisario, confeso admirador de la obra de Antoni Tàpies, a quien califica como uno de los artistas clave del siglo XX. La entrevista que este le hizo en 1990 forma parte del catálogo y que, junto a la proyección del documental Matèria en forma de Tàpies (RTVE, 2024) completan la propuesta sobre el autor.

Un recinto de iluminación suave y paredes sombrías para “ayudar al espectador a que se concentre en el mensaje”, tal como indicó la dirigente de Vande, Dalia Padilla, vigente asimismo en la actualidad. “Eta es una obra contemporánea, Tàpies habla también de lo que pasa en marzo de 2026, es una declaración del poder de la pintura”, subraya el curador, para quien el conjunto de piezas evidencia que se afrontaron desafíos considerables. “No busca lo ornamental, lo confortable; hasta el final de los días no hace una síntesis, sus cuadros nos hablan de alguien que sigue afrontando las cosas”, expone.
Sus obras reflejan a un artista que, lejos
Da la bienvenida a la sala de la segunda plata de la Fundación Bancaja la obra a=a (2005), incorporada a la colección de la Fundación Bancaja en 2025. El resto forman parte de la colección de la familia, y fueron creadas en la casa de Campins, con vistas al Montseny y de la que la muestra incluye fotografías del exterior para también contextualizar al visitante y mostrarle cómo el paisaje -su luz, su aislamiento y el ritmo pausado- influyeron también en su forma de trabajar aquellos últimos días.

Asimismo, sus cavilaciones impregnan el recorrido, plasmadas en los muros para interpelar al visitante: “Una imagen no significa nada. Es solo una puerta que conduce a la siguiente puerta. Nunca ocurrirá que encontremos la verdad que buscamos solo en una imagen; ocurrirá detrás de la última puerta, cuando el espectador descubra la verdad por su propio esfuerzo”, (Werke auf Papier, 1943-2003, 2004). Una agudeza profética, la de Antoni Tàpies, que se enlaza con nuestra realidad actual.
