Comunidad Valenciana
Salvador Enguix Oliver

Salvador Enguix

Periodista

Una victoria de Trump

Desde la periferia

La ofensiva de Estados Unidos contra Irán no solo ha reactivado un foco de máxima tensión en Oriente Próximo. Ha abierto, también, una grieta política en Europa que trasciende el episodio militar. En esa grieta se cuela, una vez más, la figura de Donald Trump. Sin necesidad de ocupar territorio europeo, el presidente norteamericano ha conseguido algo más sutil y quizá más decisivo: fracturar la posición común del continente y forzar a cada capital a definirse.

Donald Trump 
Donald Trump POOL / EFE

Alemania ha optado por el pragmatismo con Washington. El Reino Unido y Francia han marcado distancias, reclamando contención y respeto a los equilibrios internacionales. España, en cambio, ha elevado el tono crítico. El resultado es una Europa descoordinada, incapaz de articular una voz única en un momento muy grave. La vieja aspiración de autonomía estratégica vuelve a diluirse ante la realidad de los hechos: el centro de gravedad de la Unión Europea está ahora en la Casa Blanca.

Pero donde la sacudida adquiere un relieve particular es en la política española. La respuesta a la ofensiva estadounidense no es solo una cuestión de política exterior; es un posicionamiento estratégico con consecuencias internas de gran calado. Pedro Sánchez ha asumido una postura contundente, que evoca deliberadamente el espíritu del “No a la guerra” de 2003. La referencia no es casual: conecta con una memoria colectiva movilizadora y sitúa al PSOE en un terreno moral reconocible para su electorado. Sánchez arriesga, sí, pero también delimita un campo político nítido frente a Washington.

Enfrente, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal han definido igualmente su posición. Feijóo, más cómodo en la gestión que en la geopolítica, se inclina por una defensa de la alianza atlántica sin estridencias, consciente de que una ruptura frontal con Estados Unidos sería difícil de explicar en términos de seguridad. Abascal, por su parte, no duda en respaldar la ofensiva norteamericana, reforzando su alineamiento ideológico con Trump y su apuesta por un atlantismo sin matices.

La relación con Estados Unidos y el nuevo orden mundial marcar

Estas posiciones no son retóricas ni coyunturales. Van a marcar la agenda de los próximos meses. Si la crisis se prolonga o escala, cada declaración, cada voto en el Congreso, cada gesto diplomático se leerá en clave interna. La política exterior se convertirá en un termómetro de liderazgo y en un factor de diferenciación electoral.

Y si el calendario político español de unas elecciones generales se acelera, la actitud frente a Estados Unidos y ante la redefinición del orden internacional será uno de los ejes de confrontación. Trump, mientras tanto, habrá logrado su objetivo estratégico: obligar a sus aliados a retratarse y tensionar sus consensos. En ese movimiento, la cohesión europea se debilita y la política española entra en una nueva fase de polarización. Esa es, por ahora, su victoria.

Salvador Enguix Oliver

Salvador Enguix

Periodista

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Graduado en Ciencias de la Información por la UAB y Doctor en Comunicación por la UV. Ejerce como delegado en València y jefe de redacción de Guyana Guardian desde 1991.