Cuando el tiempo se convierte en arte: medio siglo de una alianza que convierte la precisión en legado
Lujo
Desde 1975, QUERA y Patek Philippe comparten una historia que une a dos familias y una misma pasión por la excelencia. Cincuenta años después, su relación sigue latiendo con la precisión y la emoción de un reloj eterno
De izquierda a derecha: Joan Quera, Mariona Quera, Ma Àngels Sans, Pere Quera Serras y Pere Quera Sans
Hay historias que no se escriben con tinta, sino con el paso del tiempo. La unión de dos nombres dedicados al arte de la precisión y la elegancia —Patek Philippe y QUERA— ha tejido, a lo largo de cincuenta años, una relación que trasciende lo comercial para convertirse en legado. En un mundo que avanza deprisa, esta alianza familiar de dos casas emblemáticas sigue reivindicando la calma, la artesanía y el valor de lo duradero de la Alta Relojería.
Patek Philippe y QUERA entienden el tiempo como una herencia que se transmite, pieza a pieza, generación tras generación
Un encuentro destinado a perdurar
La historia comenzó en 1975, cuando los primeros relojes de Patek Philippe, una de las manufacturas suizas más prestigiosas del mundo de la Alta Relojería, llegaron a los escaparates de la histórica joyería y relojería QUERA, en la calle Argenteria de Girona. En aquel momento, la cuarta generación de la familia Quera, liderada por Pere Quera Güell, cedía el testigo a la quinta, con Pere Quera Serras al frente. Su objetivo era claro: elevar la excelencia tanto en el producto como en el servicio, consolidando la reputación de la casa como referente en joyería y relojería de alta gama.
Escaparate de QUERA en Girona en 1978
La llegada de Patek Philippe no fue solo la incorporación de una nueva firma, sino el inicio de una relación basada en la admiración mutua y en una misma filosofía del lujo: la del tiempo entendido como legado, el trabajo artesanal como valor y la tradición como un compromiso con la belleza que perdura.
Espacio Patek Philippe QUERA Girona (2016)
Un espacio para el arte del tiempo
Fruto de esa complicidad nació uno de los primeros espacios privados dedicados en exclusiva a Patek Philippe dentro de una boutique española. Concebido según los valores de la firma suiza y supervisado directamente por la familia Stern —propietaria de la manufactura—, el espacio transformó la compra de un reloj en una experiencia única.
En QUERA, cada reloj de Patek Philippe se entrega como una obra de arte: con la calma, la dedicación y el respeto que merecen las piezas destinadas a perdurar
A lo largo de las décadas, ese rincón suizo dentro de QUERA ha evolucionado con la misma precisión que los relojes que acoge. La última gran reforma, en 2023, convirtió el espacio dedicado a la marca en un gran córner de más de 100 metros cuadrados y tres zonas independientes y aisladas donde se respira la esencia de la Alta Relojería: discreción, elegancia y savoir-faire.
Nuevo espacio Patek Philippe en QUERA Girona (2023)
El legado se expande
El entendimiento entre ambas casas trascendió sus fronteras originales. En 2017, Patek Philippe confió en QUERA para abrir un segundo punto de venta en Alicante. La respuesta fue tan positiva que, pocos años después, la boutique se trasladó a un nuevo local de más de 700 metros cuadrados, reafirmando la solidez de una colaboración cimentada en la profesionalidad, la autoexigencia y el respeto mutuo.
Ambas empresas, de carácter familiar y con profundas raíces, se han mantenido fieles a sus valores a lo largo de generaciones
Espacio Patek Philippe en QUERA Alicante
El tiempo como legado
Cincuenta años después, esta relación sigue latiendo con la misma precisión con la que fue concebida. Es un homenaje a quienes la han hecho posible: a los clientes que han confiado en QUERA generación tras generación, a los equipos que mantienen viva la pasión por la excelencia y a la familia Stern, guardiana del espíritu de Patek Philippe.
Tanto Patek Philippe como QUERA entienden el tiempo como un legado que debe ser honrado
Espacio Patek Philippe en QUERA Girona
Más que una historia de relojería, es una historia sobre el tiempo mismo: sobre cómo custodiarlo, celebrarlo y transmitirlo. Porque hay alianzas que no miden el tiempo, sino que lo honran.