Andorra en clave de invierno: experiencias en la nieve y hoteles para saborear la montaña con sello premium
Ocio y deporte
Tras las nevadas de enero, el momento invita a combinar la montaña con un final de la jornada que marca la diferencia: planes en la nieve y bienestar, buena mesa y confort en Plaza Hotels & Resorts

Ski Plaza Hotel & Wellness Andorra
El lujo en la nieve no es solo deslizarse por una pista: es elegir experiencias y volver a un lugar donde todo encaja. Tras las últimas nevadas de enero, Andorra afronta el tramo central del calendario invernal con condiciones muy favorables para combinar esquí y planes en la nieve, con margen para alargar el viaje hasta Semana Santa. Porque aquí el invierno se vive también más allá de los esquís, con propuestas guiadas en la montaña —desde las más tranquilas a las más adrenalínicas— y experiencias con un punto exclusivo cuando cae la noche. Y, sobre todo, se vive con un “después” a la altura: spa, gastronomía y descanso bien entendido en cualquiera de los hoteles Plaza Hotels & Resorts, con la ventaja de elegir alojarse en Canillo a pie de pistas o en plena Andorra la Vella.
El lujo de elegir cómo vivir la nieve
En el dominio de Grandvalira, la montaña funciona como un gran escenario de invierno en el que el esquí convive con actividades pensadas para quienes quieren disfrutar de la nieve con otras experiencias guiadas y adaptadas a distintos niveles.

Uno de los puntos más cómodos para organizar el día es el sector de Grau Roig, donde se proponen actividades en un mismo entorno: desde mushing (trineo de perros) y rutas con raquetas, hasta motos de nieve o propuestas como la experiencia con iglú, además de packs que combinan varias actividades en un solo plan. Todo, con guías profesionales y un enfoque seguro, pensado para familias, parejas o grupos.
La selección se completa con descensos en trineo en grupo, actividades para familias y opciones para alargar el día. Algunas se disfrutan a primera hora, al atardecer o de noche, cuando la montaña se vuelve más íntima.
Uno de los puntos más cómodos para organizar el día es el sector de Grau Roig, donde se proponen actividades en un mismo entorno
Plaza Hotels & Resorts: tres maneras de descansar con estilo
En una escapada a la nieve, la experiencia no termina al cerrar las pistas. Plaza Hotels & Resorts entiende Andorra como un destino completo —montaña, ciudad y bienestar— y lo traduce en tres propuestas de alojamiento que encajan tanto con quienes vienen a esquiar como con quienes buscan el invierno desde un enfoque más hedonista: paisaje, calma y servicios de alto nivel.
En el centro de Andorra la Vella, Grand Plaza Hotel & Wellness (5*) se presenta como un refugio contemporáneo con alma cultural. Su ubicación privilegiada permite moverse a pie por la capital —con la avenida Meritxell como gran eje comercial—, pero el verdadero atractivo aparece puertas adentro: un hotel donde se exhiben obras de arte y esculturas, que convierten los espacios comunes en parte de la experiencia. Con 90 habitaciones y suites, el descanso se completa en el Diamond Spa & Wellness, donde el bienestar se entiende como un ritual tras un día de invierno: circuito de hidroterapia, hammam, saunas, fuente de hielo y duchas de contraste, además de tratamientos.

Para quienes viajan con niños o valoran la flexibilidad, Suites Plaza Hotel & Wellness (5*) apuesta por una idea clara: que el confort sea fácil. Situado también en Andorra la Vella, ofrece 140 habitaciones y suites —incluidas habitaciones temáticas para los más pequeños— y un enfoque pensado para que el descanso forme parte del plan familiar, con el primer spa familiar de Andorra. Su propuesta gastronómica acompaña la temporada con un espacio que reúne restaurante tipo buffet, cafetería con terraza y un clásico de invierno: fondue y raclette.
Y para quienes quieren estar donde empieza la montaña, Ski Plaza Hotel & Wellness (4*) es el gesto más directo: hotel boutique a pie de pistas en Canillo, con 111 habitaciones y suites con vistas a las montañas. Su ubicación —junto al sector infantil de Grandvalira (Family Park) y cerca del Palau de Gel— lo convierte en una base especialmente cómoda para vivir la nieve sin desplazamientos innecesarios. De regreso al hotel, la experiencia continúa en sus restaurantes La Granja y La Fonclette, pensados para recuperar energías en clave alpina.
Ski Plaza Hotel & Wellness (4*) es un hotel boutique a pie de pistas en Canillo, con 111 habitaciones y suites con vistas a las montañas
En conjunto, la cadena articula una idea muy actual de escapada invernal, basada en combinar la emoción de la nieve con un alojamiento que eleve el viaje, por ubicación, por servicios y por esa sensación de volver a un lugar donde el confort está cuidado al detalle.
Paquetes que completan la experiencia: cuando todo encaja
Una de las ventajas de planificar la nieve desde Plaza Hotels & Resorts es que la experiencia se simplifica sin perder nivel. Sus paquetes vinculados a Grandvalira están pensados para quien valora el tiempo —y los detalles—: llegar, tener el forfait resuelto y concentrarse en lo importante, que es vivir la montaña y volver a descansar como toca.

En Grand Plaza Hotel & Wellness, la Experiencia Aventura incluye forfait por persona y día en Grandvalira (con el seguro de esquí no incluido), y añade un componente especialmente apetecible tras una jornada en el frío: transfer gratuito a Grandvalira–Funicamp con pack wellness y 1 hora de spa incluida (previa reserva en el check-in). El paquete incorpora también taquillas guardaesquís y seguro de cancelación. Para quienes viajan en familia, contempla acceso al spa para niños de 6 a 16 años, en franja de 15:00 a 17:00.
En Ski Plaza Hotel & Wellness, la Experiencia Aventura responde a una idea distinta de comodidad: la de estar cerca de la nieve y tenerlo todo a mano. Incluye forfait por persona y día (con el seguro no incluido) y seguro de cancelación, y suma facilidades que hacen la logística más ligera: guardaesquís sin cargo adicional y transporte diario a pistas según demanda. El formato se adapta al tipo de escapada, con estancias de 2 a 4 noches (y también la modalidad de 5 o más noches).
En definitiva, el lujo invernal en Andorra se reconoce en las certezas de tener la montaña cerca, elegir el plan del día —más activo o más pausado— y regresar a un hotel donde el bienestar no es un añadido, sino parte del viaje.
