Boticaria García, especialista en alimentación, sobre las dietas milagro: “El problema no es solo volver a ganar peso, sino las secuelas invisibles, físicas y mentales de esta agresión brutal a tu cuerpo”
ALIMENTACIÓN
La experta aconseja meditar con cuidado antes de decantarse por regímenes nutricionales que exijan ingerir porciones reducidas y experimentar apetito.

Boticaria García, experta en nutrición, divulgadora de temas científicos y docente española.

Comenzar el ciclo anual suele traer consigo diversas metas y compromisos, destacando frecuentemente el anhelo de optimizar la nutrición e iniciar un régimen alimenticio tras los excesos navideños. No obstante, junto a estos objetivos surgen igualmente las llamadas 'dietas milagro', las cuales aseguran efectos veloces e impactantes en un periodo breve.
Dichos regímenes acostumbran fundamentarse en limitaciones severas, la supresión de categorías alimenticias enteras o métodos “mágicas” carentes de evidencia científica que habitualmente fallan. Frecuentemente comprometen el bienestar físico, generan un aumento de peso posterior y promueven un vínculo dañino con la alimentación.
Los riesgos de los regímenes milagrosos o los sistemas detox
Bajo este escenario, la experta en nutrición María de los Ángeles García, famosa bajo el nombre de Boticaria García, analiza el fenómeno del plato vacío y los riesgos de estos regímenes alimenticios donde “comes menos de lo que tu cuerpo necesita”, lo cual genera un incremento drástico del cortisol. A través de su post más reciente en plataformas digitales advierte que “cuanto menos comes, más fácil es que puedas almacenar grasa abdominal”.
La especialista en nutrición alerta que “si te estás planteando empezar una dieta, un reto detox o cualquier estrategia que implique comer muy poco y pasar hambre: piénsalo dos veces”. Al respecto, recalca que las evidencias científicas muestran que el 90% de esos regímenes “fracasan a los seis meses”. Y el inconveniente no es únicamente recuperar los kilos perdidos, sino las “secuelas invisibles, físicas y mentales de esta agresión brutal a tu cuerpo.”

Estás obligando a tu organismo a una privación de alimento que desconoce cuándo terminará.
Marián García señala que el inconveniente reside en que tu organismo no interpreta que “te quieres quitar los polvorones”, sino que lo estás exponiendo a una “hambruna que no sabe cuando se resolverá”. La especialista describe diversas manifestaciones originadas por esta clase de regímenes.
Indica de esta forma que el organismo entra en “modo alerta”, mas no por apetito, “es supervivencia” y, por ende, el sistema desprende azúcar “por pánico” de forma innecesaria. Una dificultad añadida que estas acciones pueden generar es la resistencia a la insulina “las células ven glucosa, pero saben que no hay suministro estable”.
Ingerir menos alimentos podría provocarte un aumento de peso.
Esta falta de nutrientes en el organismo causa que el cuerpo esté “sin batería”. La especialista señala que “sin combustible suficiente”, las mitocondrias pierden fuerza y esto genera “cansancio, niebla mental y cero energía”. En tal escenario ocurre lo que ella llama “hambre emocional” y el cerebro “envía un SOS”, demandando azúcar con urgencia para “no colapsar”.
Lo que se ignora sobre estos regímenes drásticos es que resultan “un imán de la grasa” y el escaso alimento ingerido se acumula en la zona abdominal, la cual constituye una “zona rica en receptores de cortisol”. El aspecto más negativo de tales planes alimenticios es que terminan provocando un gran desánimo debido a que “ganas grasa pasando hambre” y se reduce todavía más la ingesta “y vuelves al plato vacío”. La especialista finaliza señalando que “comer menos puede hacerte ganar peso”.