Miguel Toribio-Mateas, experto en el área de la neurociencia: “El cerebro con TDAH siente y procesa la realidad de forma diferente”
NEUROCIENCIAS
El especialista asegura que entender el TDAH facilita el reconocimiento de habilidades y optimiza el manejo emocional.

Miguel Toribio-Mateas, experto en el área de la neurociencia: “El cerebro con TDAH siente y procesa la realidad de forma diferente”
Por mucho tiempo, el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) se consideró un problema de conducta, de falta de enfoque o de autocontrol. No obstante, la neurociencia moderna está variando esa percepción: lejos de ser un error, el TDAH manifiesta una manera distinta de percibir, procesar y conectar con el entorno. Según los especialistas, cada cerebro con tal condición tiene su propio compás y esquemas, lo que origina visiones y respuestas únicas ante la realidad.
Miguel Toribio-Mateas, un especialista en neurociencia identificado con TDAH y autismo durante su etapa adulta, afirma que entender esta condición brinda una visión distinta a quienes conviven con ello. En su obra Cuerpo y mente. TDAH, Toribio-Mateas detalla que dicha aproximación faculta a los individuos para abandonar la percepción de que “algo está mal” y comenzar a comprender sus capacidades y restricciones de forma balanceada. “El diagnóstico no solo aclara dudas, también puede transformar la vida”, manifiesta.

H es un cambio vital. (40 chars)
El Toribio-Mateas puntualiza que quienes padecen TDAH frecuentemente poseen una forma de pensar distinta, con la habilidad de vincular conceptos imprevistos y producir respuestas ingeniosas. En consecuencia, dicha cualidad se presenta como un talento en áreas como la ciencia, el arte o la tecnología. Él detalla su vivencia individual, donde su inventiva resultó fundamental para hallar su trayectoria en la neurociencia, evidenciando que el TDAH puede actuar como un impulsor de la originalidad.
Asimismo, identificar este trastorno durante la etapa adulta está cobrando una importancia particular para aquellas mujeres que no fueron identificadas en la infancia. En numerosos casos, detectar el TDAH de forma tardía ayuda a explicar dificultades pasadas como ansiedad, depresión o agotamiento crónico, las cuales verdaderamente se relacionaban con el modo en que su mente gestiona los datos. Admitir esta condición favorece la implementación de técnicas para el control de las emociones y la organización de la vida cotidiana.
No se busca rectificar el cerebro, sino asimilar cómo coexistir con él y sacar provecho de su excepcionalidad
Estudios actuales señalan que el TDAH sigue recibiendo una atención insuficiente, o “infratratando”, siempre que las manifestaciones no coincidan con el patrón convencional de hiperactividad e impulsividad. Toribio-Mateas sostiene que las exigencias del entorno social y profesional provocan estresores extra que no derivan de la afección en sí, sino de la falta de sintonía entre los requerimientos de fuera y el procesamiento cognitivo de una mente con TDAH. Este hecho resalta la necesidad de un entendimiento más exhaustivo de la condición, superando el simple diagnóstico de “déficit”.
El especialista finaliza afirmando que ”cambiar la percepción del TDAH de una patología a la percepción de un neurotipo diferente resulta primordial”. Apreciar esta pluralidad neurológica facilita que los adultos con TDAH logren explotar sus capacidades, incrementar su inventiva y alcanzar una mejor calidad de vida. “No se trata de corregir el cerebro, sino de aprender a convivir con él y aprovechar su singularidad”.
