Las Claves
- Los nuevos robots de limpieza limpian hasta cuatrocientos metros cuadrados utilizando solamente dos litros de agua en diversos espacios públicos.
- Estos autómatas avanzados operan de forma
Su tamaño es algo inferior al medio metro, consiguen limpiar hasta 400 metros cuadrados con apenas dos litros de agua y, al toparse con alguien, responden con ademanes cordiales, casi humanos, para solicitar permiso y seguir su labor. De esta forma son los autómatas de aseo de vanguardia, una innovación que ya se integra en el entorno habitual.
Aunque hace un tiempo los robots camareros asombraban en los establecimientos de comida trasladando pedidos entre los comensales, en la actualidad la relevancia se ha desplazado hacia los sistemas de limpieza autónomos. Funcionando sin intervención humana y diseñados para tareas constantes, ya se encuentran activos en hospitales, hoteles, aeropuertos, centros comerciales y edificios públicos.
Dichos aparatos integran sensores, cámaras y mecanismos de navegación inteligente que les facilitan desplazarse con exactitud, eludir impedimentos y perfeccionar el aprovechamiento del agua y los artículos de aseo. Su eficacia no únicamente disminuye el gasto de suministros, sino que además atiende a una necesidad en aumento de desinfección permanente en áreas de gran afluencia.
En lugar de ser intrusivos, gran parte de estos autómatas se han creado para relacionarse cordialmente con los individuos, sumando señales luminosas, acústicas o “expresiones” que simplifican el trato con clientes y empleados. Un indicio evidente de la manera en que la robótica, progresivamente más sutil y eficaz, se incorpora a labores fundamentales de la cotidianidad.