Moda

Sophie d’Agon: joyas con acento francés

Creadores

Tras más de una década en Saint Laurent, la empresaria trae a Madrid sus vibrantes creaciones

En su estudio Sophie d’Agon trabajando en sus oficinas de París, donde concentra el proceso creativo. Produce en Biarritz y Portugal

En su estudio Sophie d’Agon trabajando en sus oficinas de París, donde concentra el proceso creativo. Produce en Biarritz y Portugal

Sophie d’Agon

Sophie Lepourry (Normandía, 1971) creció entre el desorden poético de herramientas gastadas y piedras en bruto. Desde muy pequeña observaba a su tío Charles inclinarse sobre el banco de trabajo, la lupa encajada en el ojo, mientras daba forma (casi en silencio) a joyas concebidas para perdurar. Aquella coreografía precisa, casi ritual, sembró sin saberlo una vocación.

Pero el verdadero punto de inflexión llegó el día en que pudo elegir su primer anillo: un aro de oro engastado con un rubí rosa tirio y salpicado de diminutos diamantes. Le encajó como anillo al dedo, literalmente, y con él algo se activó. Cada vez que lo miraba, regresaba intacta la emoción de aquel instante inaugural. Le asombraba cómo una pieza tan pequeña podía contener tanto: el peso de la memoria y la certeza de que ciertas joyas no solo adornan, sino que custodian historias.

Pero el verdadero punto de inflexión llegó el día en que pudo elegir su primer anillo

 “Todavía lo conservo. Lo elegí con muchísima atención. Es un pequeño rubí ovalado con dos diamantes a cada lado. Tenía la impresión de poseer algo inestimable. El rubí tiene una inclusión importante, por lo que el precio no era tan alto, pero estaba tan orgullosa de llevarlo”, recuerda.

El Ginger Anillo 6 está compuesto por tres rombos engastados con piedras, realzado por una hipnotizante esmeralda talla princesa 
El Ginger Anillo 6 está compuesto por tres rombos engastados con piedras, realzado por una hipnotizante esmeralda talla princesa Sophie d'Agon

Ese gesto inaugural marcaría el rumbo de su trayectoria. Se formó durante seis años en Prada, donde ejerció como compradora de accesorios para Francia e Inglaterra. Más tarde ingresó en Saint Laurent, casa en la que permanecería más de catorce años. “Cuando fui contactada simultáneamente por Saint Laurent y Emmanuel Ungaro dudé un poco… pero el proyecto de Tom Ford me parecía más fuerte y ambicioso. En aquella época, el negocio de accesorios en Saint Laurent era casi inexistente; querían desarrollarlo y yo participé en ello”, cuenta. Y así lo hizo.

Su ascenso fue constante hasta convertirse, en 2012, en directora global de compras de la firma francesa. “Nunca me limité solo a las tablas de Excel; pasaba tiempo en tienda para hablar con los equipos, entender lo que querían los clientes y también por qué un producto había funcionado peor. Ese puesto me abrió al mundo y a sus especificidades. Viajé mucho entre China, Oriente Medio, Estados Unidos y Japón; fue extremadamente intenso”, afirma. Una etapa que coincidió con un momento decisivo en la historia de la maison: los años Slimane.

Pendientes colección 'Yellowstone'. Los zafiros de un intenso azul marino complementan el brillo de los diamantes blancos y la vibrante frescura de las esmeraldas
Pendientes colección 'Yellowstone'. Los zafiros de un intenso azul marino complementan el brillo de los diamantes blancos y la vibrante frescura de las esmeraldasSophie d'Agon

“Profesionalmente, ese período fue fantástico. Slimane tenía una visión extremadamente precisa de lo que quería. Aprendí muchísimo y considero que fue una oportunidad increíble haber participado en ese proyecto. La marca dio un giro de 360 grados en muy poco tiempo y se convirtió en la más deseada de la época”, evoca. Fue testigo directo (y protagonista silenciosa) del histórico tránsito de Yves Saint Laurent a Saint Laurent. “Apoyé desde el primer momento el cambio de nombre; sonaba justo y formaba parte integral del reposicionamiento de la marca”, añade. “Aún recuerdo elegir el anillo Arty. Fue un gran best seller y creo que está volviendo a ponerse de moda. También los brazaletes rígidos en vermeil de Slimane, aunque permanecieron más confidenciales”, comparte.

Durante años coordinó accesorios, prêt-à-porter, bolsos y calzado. Y, sin embargo, su nombre rara vez aparecía en primer plano. “Estos oficios no están hechos para estar bajo los focos; incluso podría empañar la magia del lujo”, asegura.

Rita anillo 3 rosa. Un colorido anillo de sello que revela una sutil mezcla de piedras preciosas engastadas sobre esmalte blanco.
Rita anillo 3 rosa. Un colorido anillo de sello que revela una sutil mezcla de piedras preciosas engastadas sobre esmalte blanco.Sophie d'Agon

En 2017 decidió dar el paso definitivo: salir de la sombra y crear su propia firma homónima, Sophie d’Agon, fusionando su nombre con el de su lugar de corazón y dando forma a un universo que, por fin, le pertenecía por completo. “A los 45 años y tras un burn out, me dije que era ahora o nunca. No quería tener remordimientos. Hace falta un poco de valentía, quizá, pero sobre todo obstinación y un toque de inconsciencia para lanzarse”, confiesa.

Con Sophie d’Agon, ya no se quedó en la sombra. París fue la elección natural para su primera boutique. “Vivo en París desde hace 30 años; era evidente abrir aquí. La primera en el Marais, mi barrio de corazón; la segunda en la orilla izquierda, porque a las parisinas les cuesta mucho cruzar el Sena”, explica. Además, comenzar cerca de casa hacía el desafío más manejable.

Después de dos tiendas en París, la firma abrió su tercera boutique en Galerías Canalejas
Después de dos tiendas en París, la firma abrió su tercera boutique en Galerías CanalejasSophie d'Agon

“Mis boutiques funcionan muy bien y quería abrir una tercera. Buscaba el lugar ideal; varias personas me aconsejaron Madrid. No había ido desde hacía diez años y, de repente, las estrellas se alinearon: todo fue muy rápido. Además, las españolas son conocidas por amar el color, y yo trabajo principalmente con piedras preciosas de color. Madrid está en plena efervescencia; me encanta venir y empaparme de la energía positiva que se respira”, explica. Así nació la tercera boutique, ubicada en Galerías Canalejas, un enclave que combina lujo, arquitectura y centralidad, y que refleja a la perfección el posicionamiento premium de la marca.

“En Francia la marca es conocida; aquí en Madrid las españolas la están descubriendo. Les gusta especialmente la colección Ginger Forest y el estilo art déco, quizá algo menos el lado floral que tanto seduce a las francesas”, observa. “Aunque las colecciones Gaia y Yellowstone son imprescindibles tanto en París como en Madrid”, añade.

El Ginger Anillo 5 Menta es una oda al verano,  talla princesa en su hipnótico verde, sublimada por diamantes salt and pepper y piedras turquesas.
El Ginger Anillo 5 Menta es una oda al verano,  talla princesa en su hipnótico verde, sublimada por diamantes salt and pepper y piedras turquesas.Sophie d'Agon

Actualmente trabaja en una nueva colección que verá la luz en breve. “Estoy bastante segura de que va a gustar mucho. He recibido los primeros prototipos, pero todavía no he encontrado el nombre”, confiesa. Adelanta, además, una primicia: “Será 100 % made in Biarritz y, spoiler alert, por primera vez voy a trabajar la piedra dura, como el ónix o la malaquita”.

El nombre, seguramente, será tan artístico como ella. Sophie se nutre de la naturaleza y del arte como fuentes constantes de inspiración. “La colección Paloma, por ejemplo, es un homenaje a Vasarely; retoma las formas geométricas emblemáticas de su fundación en el sur de Francia”, señala.

El Ani anillo 3 Rosa está hecho a mano en oro amarillo de 18 quilates y engastado con 49 piedras preciosas 
El Ani anillo 3 Rosa está hecho a mano en oro amarillo de 18 quilates y engastado con 49 piedras preciosas Sophie d'Agon

La elección de los talleres también responde a una filosofía clara. “Tengo dos talleres en Portugal y uno en Biarritz. Quería que fueran europeos, pero sobre todo prima la relación humana. Trabajo con ellos desde la confianza y la benevolencia. En Biarritz empecé gracias a amigos; uno de los socios ha trabajado para las grandes casas de la Place Vendôme y tiene una experiencia y un sentido de la perfección extraordinarios”, apunta.

Y es que la marca siempre estuvo alineada con los principios de la fundadora. “Creé Sophie d’Agon con dos principios muy fuertes: un posicionamiento de precio razonable (ajustando al máximo los márgenes, pero utilizando materiales preciosos como el oro de 18 quilates y piedras preciosas) y la idea de que las mujeres puedan regalarse joyas cuando les apetezca, sin esperar una ocasión especial”, manifiesta. “Hoy, la joya preciosa ha sustituido al it bag de los años 2000. Muchas mujeres prefieren darse un anillo o un collar que conservarán toda la vida e incluso transmitirán. Una joya no pasa de moda”, concluye.