Moda

La belleza que viene del frío: por qué triunfan las modelos ucranianas

Pasarela

Las modelos ucranianas destacan por su armonía facial y su capacidad de trabajo. Desde que empezó la guerra, también por su compromiso social y activismo

Vicky Baids ha desfilado para Dolce & Gabbana en Alta Sartoria 2025 y ha sido fotografiada para la campaña Resort 2026 de Diesel

Vicky Baids ha desfilado para Dolce & Gabbana en Alta Sartoria 2025 y ha sido fotografiada para la campaña Resort 2026 de Diesel

Bèla Adler

Para Reinaldo Lusinchi, booker de Traffic Models, la respuesta es clara: “En general, las modelos de Europa del Este destacan por ser especialmente trabajadoras”. Una ética profesional sólida, una notable capacidad de adaptación y una presencia escénica natural definen a una generación que ha aprendido a moverse —literal y simbólicamente— en contextos de incertidumbre. 

No es casualidad, por tanto, que durante los primeros meses tras el inicio de la guerra se produjera un cambio visible en la industria. “Sí notamos un aumento de modelos procedentes de Ucrania”, confirmaba. Hay que destacar que, según datos del Gobierno, debido a la agresión y al éxodo motivado por la guerra, el incremento solo en el primer semestre de 2022 fue de 122.852 personas en nuestro país.

Modelos del Este

Una ética profesional sólida, una notable capacidad de adaptación y una presencia escénica natural

Para completar esta mirada, hablamos con la otra parte: la modelo Daria Mykhailova, a quien preguntamos por qué cree que, en numerosos castings, la tendencia se inclina hacia perfiles procedentes de Ucrania. “Creo que es una combinación de varios factores. Ucrania tiene una gran diversidad de rasgos faciales que funcionan muy bien en la moda internacional, pero, por otro lado, también se trata de profesionalidad: disciplina, actitud y responsabilidad durante el trabajo”, explicaba, reafirmando de forma paralela lo que ya nos había señalado Lusinchi.

Referentes en el modelaje

La modelo ucraniana Pasha Harulia es una presencia habitual en las pasarelas internacionales desde su debut en el desfile primavera/verano 2018 de Prada. En la temporada siguiente desfiló en exclusiva para Miu Miu y estableció su residencia en París, aunque su mirada —y su compromiso— siempre han estado lejos de la capital francesa. Criada en Crimea y con su familia actualmente instalada en Kyiv, Harulia acudió casi a diario a las protestas celebradas en París para apoyar a su país de origen frente a la invasión rusa. 

Tarima Darim nació en 1990 en Járkiv. Forma parte de la agencia Blow Models y ha desfilado para firmas como Diesel, Aigner y Twin Set. Lleva un collar de ganchillo hecho a mano de KM by Lange
Tarima Darim nació en 1990 en Járkiv. Forma parte de la agencia Blow Models y ha desfilado para firmas como Diesel, Aigner y Twin Set. Lleva un collar de ganchillo hecho a mano de KM by LangeBèla Adler

Con tan solo 25 años, la modelo —que ha protagonizado portadas para Vogue, Marie Claire, Elle y Harper’s Bazaar, y que suma 68,3 mil seguidores en Instagram— ha defendido públicamente su postura cada vez que ha sido necesario. En la madrugada del pasado 28 de agosto, cuando el Instituto de Automática de Kyiv fue saqueado y quedaron destruidos los espacios de artistas amigos de la modelo, Harulia volvió a alzar la voz para denunciar lo ocurrido, utilizando su visibilidad como un potente altavoz político y social.

Otro ejemplo es Mariya Kramarenko, originaria de Járkiv, la segunda ciudad más grande de Ucrania. A través de las redes sociales, Kramarenko ha logrado fusionar su vida como modelo con la realidad de la guerra, utilizando escenarios devastados en sus vídeos de TikTok para construir una marca personal que dialoga entre el lujo y el conflicto. Una narrativa visual contundente que pone el foco en la supervivencia, la resiliencia y la reconstrucción, y que redefine los códigos tradicionales del fashion storytelling.

Katherina Zub nació en el 2000 en Járkiv. Ha protagonizado portadas para ‘Elle Ukraine’ y ha trabajado para Prada, Hermès, Givenchy y Bottega Veneta
Katherina Zub nació en el 2000 en Járkiv. Ha protagonizado portadas para ‘Elle Ukraine’ y ha trabajado para Prada, Hermès, Givenchy y Bottega VenetaBèla Adler

Esta nueva manera de entender la visibilidad en la moda es compartida por muchas modelos de su generación. Tanya Rubanoid, Leta Franka, Tarima Darim, Cate Underwood y Vicki Baids son algunos ejemplos de una generación que concibe su presencia pública como algo que va más allá de la pasarela. “Hoy en día, las redes sociales son una plataforma más para dar visibilidad y hablar sobre realidades y problemas importantes. Usarlas con conciencia y honestidad permite que la moda y la imagen también tengan un impacto más allá de lo estético”, nos comentaba Mykhailova.

Y es que la moda, desde sus orígenes, nunca ha sido solo belleza: siempre ha comunicado identidad, poder y mensaje. En la Europa de los siglos XVIII y XIX, los corsés, los trajes de etiqueta o las telas lujosas no eran meramente decorativos; indicaban posición social y pertenencia a un grupo, marcando distinción y estatus. Más cerca de nuestros tiempos, movimientos como el punk de los años setenta o la moda de protesta contemporánea, con camisetas y accesorios con mensaje político, demuestran que la ropa puede ser un altavoz de ideas y resistencia. Incluso hoy, la moda ética y sostenible busca transformar la industria, visibilizando la lucha por condiciones laborales justas y empoderamiento femenino. 

Leta Fanka ha trabajado para la firma Bundi, entre otras, destacando por su versatilidad en distintos proyectos de moda. Viste chaqueta de KM by Lange
Leta Fanka ha trabajado para la firma Bundi, entre otras, destacando por su versatilidad en distintos proyectos de moda. Viste chaqueta de KM by LangeBèla Adler

La moda como mensaje

Es precisamente esta capacidad de la moda para comunicar y sostener mensajes la que se refleja, con dramática intensidad, en contextos de conflicto. Íntimamente ligada al modelaje, la moda tampoco ha permanecido ajena a la guerra en Ucrania, y la industria se presenta como un reflejo directo del contexto social, político y económico que atraviesa el país. La diseñadora Kati Lanhe, nacida en Ucrania y al frente de KM by Lange, explica cómo tanto la moda como el mundo del modelaje —con el que trabaja de cerca— se han visto profundamente afectados durante estos años, un impacto que ha derivado en “una explosión de creatividad, arte y cultura”. “Aunque para muchos haya sido una vía de escape, una manera de evadirse de la realidad”, matiza.

También explica cómo su oficio se vio profundamente afectado por el conflicto. Durante la guerra decidió mantener sus talleres en Ucrania para dar estabilidad a sus costureras, todas mujeres autóctonas del país. “Cuando empezó, la gente emigraba y estas mujeres también se cuestionaban si debían irse o si yo iba a seguir produciendo en Ucrania. Todo era caos e incertidumbre: no se sabía qué iba a pasar, si iban a sobrevivir, qué ocurriría con sus negocios, sus trabajos o sus casas. Fue una situación límite y extrema”, explicaba. 

La moda tampoco ha permanecido ajena a la guerra en Ucrania, y la industria se presenta como un reflejo directo del contexto social

Su objetivo, sin embargo, siempre fue claro: “Mi objetivo principal siempre fue producir en Ucrania. Consideré producir en España —y de hecho ya he empezado a hacerlo—, pero especialmente en una situación de guerra es fundamental mover la economía del país y apoyar para que la gente no tenga que emigrar”.

Durante los primeros meses del conflicto, sus talleres dejaron la moda estética en pausa para colaborar con el esfuerzo bélico. “Las personas que permanecen allí están luchando cada una desde su frente. Las costureras, por ejemplo, estaban produciendo para el ejército: bandas defensivas, chalecos antibalas, uniformes militares. Cuando la situación empezó a estabilizarse, los talleres en Ucrania volvieron a producir para la marca”, confesaba.

Tanya Ruban y Maya nació en 1987 en Cherníhiv y vive en Barcelona con su hija Maya. Ha trabajado con marcas como Ralph Lauren, Hermès y Stella McCartney
Tanya Ruban y Maya nació en 1987 en Cherníhiv y vive en Barcelona con su hija Maya. Ha trabajado con marcas como Ralph Lauren, Hermès y Stella McCartneyBèla Adler

La moda nunca es ajena a los contextos sociales, políticos y económicos. Como industria global, tiene la capacidad —y la responsabilidad— de visibilizar estas realidades. En este caso, la moda se convierte también en un acto de resistencia, donde la ética, la identidad y el mensaje se entrelazan con la creatividad y la técnica, demostrando que cada prenda al igual que el modelaje puede contar una historia que trasciende lo meramente estético.

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