Moda

El desafío de capturar el instante entre la gloria y el anonimato en las condiciones más extremas

Cronos

La manufactura relojera Omega celebra en Milano Cortina 2026 su 90.º aniversario como cronometrador de los Juegos Olímpicos de Invierno,  competición en la que debutó en 1936

Entre picos imposibles y descensos que parecen retar la gravedad misma, Omega se mueve como James Bond: invisible, elegante, mortalmente eficiente

Entre picos imposibles y descensos que parecen retar la gravedad misma, Omega se mueve como James Bond: invisible, elegante, mortalmente eficiente

Omega

Milano Cortina 2026 suena a ópera ligera, a nieve recién peinada y a espresso tomado de pie para engañar el peor de los fríos. A diseño que no hace ruido, saltos inhumanos por encima de las nubes, giros de precisión quirúrgica y a velocidad que acelera. No es un escenario más para unos Juegos Olímpicos de Invierno, es un altar donde el tiempo no puede aparecer despeinado. Al contrario, entra con paso firme y traje bien cortado. Con toda la precisión y la máxima elegancia, sin improvisaciones. Con Omega haciendo de Omega.

La manufactura que desde hace casi un siglo es la encargada de poner orden en este gélido caos olímpico decidirá, una vez más, quien llegó primero cuando nadie lo tuvo claro. Como lo hace siempre, con la serenidad zen que viste la alta relojería suiza pero con su misión más afinada que nunca porque en Milano Cortina 2026 el frío será intenso como nunca (este va a ser uno de los más duros de los últimos febreros) y no va a tener concesiones ni con cuerpos ni máquinas. 

En esta edición de Milano Cortina 2026, con que Omega celebra su 90.º
En esta edición de Milano Cortina 2026, con que Omega celebra su 90.ºOmega

Porque en este baile de campeones que va a producirse entre la vibrante sofisticación de la capital del prèt-a-porter  que es Milán y el indolente perfil de las Dolomitas de Cortina d'Ampezzo,  la estética también importa. Porque este escenario distinto va empujar el tiempo todavía más al límite poniendo a Omega ahí donde se siente cómodo. Entre picos imposibles y descensos que parecen retar la gravedad misma, Omega se mueve como James Bond: invisible, elegante, mortalmente eficiente.

Milano Cortina 2026 va a ser el gran laboratorio con cámaras que ven más de lo que el ojo humano sospecha, sistemas inteligentes que clavan el resultado incluso antes de que surja la duda, sensores que perciben el instante exacto en que un patín besa el suelo que el primer esquí cruza la meta. “Porque, en efecto, la inteligencia artificial se ha convertido en un valiosísimo aliado. No viene a sustituir el cronómetro sino a hacerlo más consciente porque el tiempo, y más en Omega, no solo pasa. Se explica”, cuenta cuenta el CEO de la firma relojera, Raynald Aeschlimann.

Medir el tiempo ha sido una de las grandes ambiciones culturales que han empujado el progreso

Y se hace desde un enfoque atrevido. Como reto poético. “Es capturar ese instante exacto en deportes donde el error humano no existe y la diferencia entre la gloria y el anonimato cabe en una sola milésima”,  recuerda Aeschlimann, convencido de la capacidad de Omega para marcar historia en esta edición de Milano Cortina 2026, con que la firma celebra su 90.º aniversario en unos Juegos Olímpicos de Invierno. 

Medir el tiempo ha sido una de las grandes ambiciones culturales que han empujado el progreso. Desde las sombras egipcias hasta los relojes de torre que pautaron la vida europea, cada época ha encontrado su fórmula para domesticarlo. Si John Harrison lo encerró en un cronómetro para que los barcos no naufragaran, hoy Omega lo descompone en mil fragmentos para que la carrera sea justa. Cambian las herramientas pero la obsesión es la misma.

Omega ha editado sus relojes olímpicos para esta edición de Milano Cortina 2026
Omega ha editado sus relojes olímpicos para esta edición de Milano Cortina 2026Omega

”Omega no solo mide el tiempo, conecta casi un siglo de historia olímpica con la innovación más avanzada”, refiere Aeschlimann, que añade que “en cuanto a la tecnología, utilizaremos nuestra nueva cámara de fotofinish Omega Scan’O’Vision Ultimate ya utilizada en París 2024 que ahora, en Milano Cortina 2026, debutará en las condiciones extremas de unos Juegos de Invierno. La cámara puede captar 40.000 imágenes por segundo en la línea de meta, por lo que no se pierde ni un solo instante”.

De la luna a James Bond, Omega ha aprendido a mirar donde el tiempo importa

Al frente de la precisión de Omega desde 2016, Raynald Aeschilimann, resume bien el espíritu de la marca. Precisión suiza pero con una elegancia que no necesita subrayarse. No dirige como un ingeniero clausurado en su laboratorio sino entendiendo el tiempo como una herramienta de comunicación, reforzando su papel como cronómetro del deporte y como icono cultural.

Garmisch-Partenkirchen, en 1936,supuso el debut de Omega en unos Juegos de Invierno
Garmisch-Partenkirchen, en 1936,supuso el debut de Omega en unos Juegos de InviernoOmega

De la luna a la alfombra roja, del atletismo a James Bond, Omega ha aprendido a mirar donde el tiempo importa. Si en esquí alpino Omega ya introdujo sistemas de detección que miden tiempos con una precisión de una milésima de segundo impensable hace apenas un siglo, cuando las diferencias se capturaban a mano, en el patinaje de velocidad estrenaron su medición extraordinaria mediante photo finish en los Juegos de 1948. Herederas de esas sus cámaras de alta velocidad los dispositivos de hoy permiten determinar el orden exacto de la llegada incluso cuando varios patinadores la realizan casi al mismo tiempo.

Aeschlimann recuerda que “ahora más que nunca vamos a ser capaces de medir posiciones en vivo, velocidades en tiempo real, aceleración y mucha otra información que muestra exactamente dónde se gana o se pierde cada competición”. Sin ritmo no hay forma. Decía Stravinski. Sin tiempo bien medido tampoco no hay deporte, y menos olímpico, dice este CEO enfundado en trajes a medida y una sonrisa perfecta que podría ser perfectamente el próximo agente 007.

Margarita Puig Boronat

Margarita Puig Boronat

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Margarita Puig (Barcelona). Empezó su carrera profesional en el  Diari de Barcelona. Desde entonces la hemos visto y escuchado en programas tan variados como  Gol a Gol; Tot l’esport; Bonic vespre; Versió Original; El club; Catalunya, parada i fonda; Senyores i senyors, en el programa de Toni Clapés  Versió RAC1; en  Els matins de Josep Cuní, en TV3; en  8 al dia, de 8TV; Escletxes en BTV y Blanc sobre Blanc, en el  Canal 33. Conocedora de los rincones más recomendables e insólitos de Barcelona, también es autora de guías como  Restaurantes de Barcelona donde nunca te han llevado

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