Moda

Pierre Louis Vuitton, sexta generación, es el último eslabón del baúl más famoso del mundo

Entrevista

En Asnières, cerca de París, se esconde un secreto industrial y millonario. En la casa madre, Pierre Louis Vuitton defiende su esencia artesanal en el 130º aniversario del Monogram, el ‘canvas’ más famoso del mundo

Cuenta la leyenda que George Louis Vuitton se inspiró en los azulejos de la casa de Asnières para el Monogram

Cuenta la leyenda que George Louis Vuitton se inspiró en los azulejos de la casa de Asnières para el Monogram

Cortesía de la firma

Entrar en la casa familiar de Louis Vuitton en Asnières, cerca de París, es como sumergirse en una novela de las hermanas Brontë. En la luminosa entrada de suelo mosaico, recibe al huésped una pintura inspirada en un retrato de Louis Vuitton de joven. A sus pies, un baúl con la lona Monogram sirve de mesa y evidencia que ésta no es una casa corriente. 

En su amplio salón de estética naturalista han jugado las seis generaciones Louis Vuitton, y se dice que los azulejos que una vez revestían la cocina inspiraron a Georges L. Vuitton para crear el Monogram, que cumple 130 años. Y como las paredes todavía no hablan, aunque respiran la esencia sofisticada que envuelve todo lo que hace la firma, es Pierre Louis Vuitton, el último eslabón de la familia, quien acomodado en el sofá de terciopelo rosa relata la historia del imperio del lujo moderno.

Pierre Louis Vuitton en la casa de la familia en Asnières
Pierre Louis Vuitton en la casa de la familia en AsnièresUxio Da Vila

Este es un año especial para la casa Vuitton, que celebra 130 años de la creación del Monogram. ¿Qué vínculo tiene usted con este motivo y qué representa dentro de la firma?

Cuando yo nací, en Asnières solo existía un canvas para Louis Vuitton y ese era el Monogram. He vivido toda mi vida con este motivo y, de hecho, fue a través de él que empecé mi carrera en Louis Vuitton. He aprendido a trabajarlo y saber colocarlo en un baúl; su calibre y todos sus secretos.

Ha creado muchos baúles de Louis Vuitton con sus propias manos. ¿A qué edad hizo el primero y qué secretos esconde esta histórica pieza artesanal?

Aprendí a hacerlos cuando era muy joven y he perfeccionado ese arte a lo largo de toda mi vida. De niño veía a mi padre y a mi abuelo hacer equipajes y llevar a cabo pedidos especiales aquí, en Asnières. En este lugar pasé mis primeros años, he crecido entre estas paredes y por ello, cuando regresé a Louis Vuitton para unirme a la empresa en el 2004, decidí aprender el savoir-faire con los artesanos de aquí. Ellos me enseñaron como ser preciso en la confección, a trabajar más allá del equilibrio. Hoy en día soy responsable de transmitir ese savoir-faire. Quizá sea la última persona que tiene una comprensión profunda del baúl de Louis Vuitton.

La belleza está en el tiempo que dedicamos a crear algo”

Pierre Louis Vuitton 

Parte del salón de la casa familiar de Louis Vuitton en Asnières
Parte del salón de la casa familiar de Louis Vuitton en AsnièresUxio Da Vila

¿Hay algún baúl histórico de la firma que le haya impactado cuando lo vio de niño o que le guste especialmente?

Nuestro patrimonio de baúles es enorme, y eso es una suerte. No podría escoger entre ellos. Disfruto mucho al verlos, estudiarlos y sobre todo compartir con los artesanos de hoy todos los detalles que presentan. A menudo los tomo prestados y los observamos junto al equipo. Hace unos días, estábamos embarcados en la creación de un producto nuevo y para que tuviera esa conexión con la historia tomamos de referencia uno de archivo y vimos cómo estaba hecho.

El savoir-faire de Louis Vuitton se ha transmitido tradicionalmente de forma oral, ¿a quién le pasará la antorcha?

Estos últimos años me he volcado en redactar varios documentos que contengan el savoir-faire y las reglas para la fabricación de un baúl Louis Vuitton. Paso mucho tiempo, a diario, ampliando este documento, asegurándome de que no se pierde ningún detalle. Tenemos la suerte de que estos conocimientos han pasado de generación en generación hasta el día de hoy. Pero con esa transmisión oral no basta: necesitamos dejarlo por escrito. Hoy en día es como un estudio, un documento vivo, y mi labor es transmitir este conocimiento de la mejor manera posible para preservarlo y poder vincular los nuevos productos de la firma a su historia.

En un rincón del salón de la casa se exhiben varias fotografías antiguas de la familia
En un rincón del salón de la casa se exhiben varias fotografías antiguas de la familiaUxio Da Vila

¿Qué le apasiona de su trabajo?

Me gusta trabajar con los artesanos y compartir todo este expertise. Precisamente esta mañana estuve con varios artesanos en un programa de transmisión del savoir-faire. Disfruto al compartir mis conocimientos con los creativos y con todas las personas de la empresa, para que todo el mundo entienda en qué consiste un equipaje auténtico, un verdadero baúl Louis Vuitton, y lo que somos capaces de hacer y lo que no. En este sentido, todos los departamentos deben estar conectados con esa misma idea.

En esta industria, la innovación parece primar sobre la idea de preservar el legado. ¿Por qué es importante no olvidar el pasado y de qué manera contribuye esta filosofía al futuro de Louis Vuitton?

Cuando observas la historia de la casa, te das cuenta de que la innovación va siempre de la mano de la tradición. Louis Vuitton innovó en su momento al crear el baúl plano para mejorar su almacenaje. Georges, por su lado, revolucionó los candados de viaje, y mi abuelo Claude decidió trasladar el motivo Monogram a nuevos productos. Todos ellos fueron innovadores pero no olvidaron nunca la historia de la casa. Ahora, en los talleres del sur de Francia, estamos imaginando el equipaje con ruedas del futuro: investigamos el peso que debe tener este equipaje y los nuevos sistemas de ruedas. Es cierto que existe la tradición, y debemos protegerla, pero también debemos transformar nuestros productos y adaptarlos al viaje. Es importante para el futuro de nuestro sector.

Una artesana trabaja en un baúl de Louis Vuitton en el taller anexo a la casa familiar de Asnières
Una artesana trabaja en un baúl de Louis Vuitton en el taller anexo a la casa familiar de AsnièresUxio Da Vila

Cuéntenos alguna curiosidad sobre este lugar: la casa familiar de Louis Vuitton.

En 1859 creó el taller y después decidió construir esta casa para establecer aquí a la familia. Cuando estás aquí, percibes una conexión muy fuerte con la historia familiar. Aquí aprendí con mi padre y mi abuelo cómo se hace un producto Louis Vuitton. Recuerdo que cuando era niño el taller era una especie de lugar prohibido para mí, así que disfrutaba mucho cuando podía pasar tiempo con mi abuelo o mi padre viendo los productos. Y creo que mi pasión actual por estar en el taller viene de este lugar y de esos recuerdos.

¿Qué relación actual tiene la casa con la firma de lujo?

Su taller anexo, donde trabajan 150 personas, entre artesanos y técnicos, se encarga de crear los baúles tradicionales de Louis Vuitton y diseñar los pedidos privados y personalizados. Además, el lugar es un importante eje de innovación ya que también confeccionan los baúles exhibidos en los desfiles y pensados por los distintos creativos.

Louis Vuitton fue de las primeras casas de lujo que apostaron por la personalización de productos y los pedidos privados. De todos los que han hecho para figuras destacadas, ¿cuál le impactó más?

Recuerdo dos pedidos especiales. El primero fue muy importante para mí porque me hizo entender con diez años lo que significa este tipo de encargo: el director de orquesta Pierre Boulez pidió baúles especiales para todos los instrumentos de su orquesta, y mi padre llevó a cabo el encargo aquí en Asnières. Conservó los moldes de cada instrumento y diseñó cada pieza alrededor de las necesidades del artista y el objeto. El segundo que recuerdo más vívidamente es el baúl para el trofeo de la Louis Vuitton Cup. Fue la primera vez que hicimos un baúl de trofeo, en los años ochenta, y definitivamente marcó el inicio de una nueva etapa para la casa.

La casa sigue una arquitectura naturalista con detalles de flores y enredaderas pintados a mano en las principales estancias
La casa sigue una arquitectura naturalista con detalles de flores y enredaderas pintados a mano en las principales estanciasUxio Da Vila

Como representante de Louis Vuitton, ¿cuál considera que es el mayor desafío al que se enfrenta la marca?

Transmitir el savoir-faire, preservarlo, y seguir innovando. Es importante tener presente que cuando hacemos un diseño nuevo, por ejemplo en un baúl, debemos recordar que a pesar de que el producto es para la actualidad también debe atravesar el tiempo, conectarse con el pasado y estar pensado para el futuro. En la muestra expositiva que se encuentra en el taller de Asnières, tenemos baúles que se crearon hace cien años. La idea es crear piezas hoy que perduren, como éstos, un siglo. Además de preservar este savoir-faire, la casa tiene el desafío de innovar en materiales, recubrimientos y motivos.

¿Qué consejo de su padre conserva en la memoria?

Recuerdo que cuando inicié un nuevo taller en el sur de Francia para equipaje exterior me dijo que estaba muy contento con la iniciativa porque él mismo lo había iniciado treinta años antes, pero se paró por algún motivo. Me dijo “buena suerte, espero que logres hacer lo que yo no pude”. No pudo venir al taller porque ya era muy mayor, pero fue un mensaje de aliento.

¿Qué es para usted la belleza?

Es la exquisitez en la creación. Algo es bello cuando está bien hecho, cuando prestamos atención a los detalles. La belleza está en el tiempo que dedicamos a crear algo.

Etiquetas