De un Prada a capas al debut de Meryll Rogge: lo más destacado del tercer día de Milán
Semana de la moda
Milán cruza el ecuador de su pas

Bella Hadid desfila con la nueva colección de Prada durante la semana de la moda de Milán

La pasarela de Milán ha llegado este miércoles a su ecuador y, como ya es tradición, ha abierto la jornada Max Mara. Un espresso macchiato rápido para desperezarse, a las puertas del Palazzo del Chiaccio, entre estrellas como Paz Vega o Olivia Palermo, y arrancar así la batería de desfiles.
Este es un año importante para la firma italiana capitaneada por Ian Griffith. Además de celebrar el 75 cumpleaños de la marca este 2026 se cumple una década de la creación del Pasticcino, por lo que la firma ha reeditado sus modelos más emblemáticos en una exclusiva colección cápsula. Pero volvamos a la semana de la moda y por tanto a lo que viene el próximo invierno. En su clásica paleta de tonos negros, beige y burdeos, Max Mara se remonta a la Edad Media y construye mediante materiales nobles siluetas depuradas, marcadas sutilmente en los hombros para después ajustarse al cuerpo.

La figura de Matilde di Canosa, señora feudal del siglo XI, sirve a Griffith como inspiración para redibujar a la mujer Max Mara: firme, discreta y siempre empoderada. Con el abrigo como piedra angular de cualquier estilismo, la firma apuesta por las faldas maxi de cachemir, los vestidos de mohair, las chaquetas de doble faz y los trajes de sastre.
Siempre respetuoso con la herencia de la marca, y probablemente en motivo del longevo aniversario de la firma, Griffith recupera para la próxima temporada piezas insignia de Max Mara, como el abrigo 101801 que lanzó en 1981. Hoy el lujo es sin duda recuperar tesoros de archivo.
Bella Hadid desfila para Prada ante Mark Zuckerberg en primera
La Fundación Prada está más abarrotada que nunca y el personal de seguridad se ha reforzado para este desfile. Y aunque, cada año la presencia de estrellas coreanas es mayor, el motivo en esta ocasión es la sorprendente presencia de un magnate de la tecnología. Mark Zuckerberg y su mujer Priscilla Chan se camuflaron entre los invitados, no como celebridades sino como interesados del gremio avivando así los rumores de que Meta y la firma estarían trabajando en unas gafas inteligentes.

Cuando las luces bajan, los asistentes dejan de observar quién es quién entre las filas de front row para dirigir toda su atención a la pasarela. Con un reducido casting de modelos, entre ellos Bella Hadid, la línea busca indagar en el arte de construir estilismos capa a capa, como papel pintado superpuesto en la pared de una casa, siendo en realidad múltiples versiones de un look y construyendo identidades distintas mediante el simple gesto de añadir y quitar una prenda.
El debut de Meryll Rogge en Marni
Una de las grandes citas de esta pasarela milanesa llegaba a media tarde con Marni. La primera colección de Meryll Rogge para la casa italiana es una reinterpretación de los códigos de la firma sin dejar de innovar en materiales y formas.
Mezclas de estampados y colores, yuxtaposición de tejidos y destellos translúcidos mediante maxi lentejuelas que, en pasarela, repican con fuerza, mezclándose con el ritmo de la música.

La sandalia Fussbett y el bolso Trunk vuelven a los armarios de invierno revisados bajo la mirada curada de Rogge y los estampados emblemáticos de Marni visten la silueta y se entremezclan con gracia. Las rayas en degradé, los cuadros al bies y el patchwork se imprimen en camisas, faldas de tubo y minúsculos shorts.