Eduardo Navarrete abre las puertas de su moderna casa en el centro de Madrid: un piso en La Latina con toques industriales y repleto de recuerdos
Casas de famosos
El concursante de la nueva edición de 'El desafío' ha hablado con los medios sobre su refugio mediterráneo en la capital, donde conviven el diseño nórdico y piezas de coleccionista, además de mostrar algunas imágenes del mismo en sus redes sociales

Eduardo Navarrete, en una imagen de archivo.

Los viernes vuelven a ser noche de retos extremos, y entre los que se enfrentan a las pruebas de la nueva edición de El desafío está Eduardo Navarrete. El diseñador alicantino, que saltó a la fama en Maestros de la costura, protagonizó un debut marcado por la tensión el pasado 9 de enero. En la primera gala, el creador se enfrentó a un agónico reto de escapismo. Atado con cadenas y rodeado de paredes que se estrechaban progresivamente, Navarrete tuvo que encontrar las llaves correctas entre treinta opciones mientras el espacio se agotaba. “¡Me quemo!”, llegó a exclamar el participante en los ensayos, cuya ansiedad traspasó la pantalla en una prueba que puso al límite su resistencia física y mental.
Tras ese estreno cargado de adrenalina, el foco se desplaza ahora hacia la faceta más íntima del alicantino. Esta noche se emite la segunda entrega del programa y, tras las grabaciones realizadas meses atrás, el diseñador encuentra su calma en un entorno muy alejado de los platós de televisión. Navarrete reside en un piso ubicado en el emblemático barrio de La Latina, justo frente al mercado de abastos. Se trata de una vivienda que el propio dueño define como “acogedora, coqueta y con mucho simbolismo”, convirtiéndose en un refugio personal en pleno corazón de Madrid donde el estilo industrial se fusiona con la calidez del Mediterráneo.
Muchos recuerdos
Un oasis mediterráneo con piezas de alta costura y estética fabril en La Latina
La vivienda del diseñador destaca por una mezcla equilibrada de texturas y materiales que aportan carácter a cada estancia. Según detalla Woman.es, el espacio cuenta con paredes de ladrillo visto que refuerzan ese aire industrial tan característico de los pisos antiguos reformados del centro. No obstante, sus raíces alicantinas afloran a través de alfombras de yute, mesas de madera y una paleta de tonos claros que buscan potenciar la luminosidad natural del inmueble. El piso, adquirido hace tres años, se aleja del gran chalé donde se crió para apostar por una funcionalidad urbana que no renuncia a la sofisticación estética ni al orden riguroso.

A pesar de que el creador ha manifestado en diversas ocasiones que la decoración no es su especialidad, el interiorismo de su hogar refleja su trayectoria en la moda. Las estanterías no solo albergan libros, sino auténticos tesoros de la historia del diseño español. Entre ellos destaca un vestido de vedette que Paco Rabanne diseñó para Norma Duval hace cuatro décadas y que la artista le regaló personalmente. Para Navarrete, el valor emocional de los objetos es fundamental en la configuración de su casa, entendida como un archivo vivo de su evolución profesional desde sus inicios en el transformismo.
Sin embargo, el objeto que ocupa un lugar privilegiado en su salón son unos zapatos con historia propia. “Lo más importante que tiene esta casa son los tacones que me regaló Nieves Álvarez de la primera vez que desfiló para Emanuel Ungaro; los tengo junto a su biografía”, ha confesado el diseñador al citado medio. Estos stilettos conviven con otros recuerdos de su época drag y piezas de su propia firma, creando un entorno donde lo personal y lo profesional se entrelazan. La casa se completa con detalles como un baño de azulejos rosa con aire vintage y un papel pintado de efecto madera en el salón.
“Quería un espacio blanco y neutro”
El dormitorio: un santuario de descanso minimalista diseñado para el silencio visual
En contraste con la explosión de detalles y colores del resto de la vivienda, el dormitorio de Eduardo Navarrete responde a una lógica de sencillez absoluta. El diseñador ha buscado crear un entorno de paz para recuperarse del ritmo frenético que exige la televisión y su agencia de comunicación. Para lograrlo, ha optado por paredes lisas y una estética minimalista que elimina las mesillas de noche para ganar espacio. “Otro rinconcito de mi casa… ¡el dormitorio! Sin duda la parte más importante… quería un espacio blanco y neutro donde poder descansar bien”, explicaba el alicantino a través de sus redes sociales.

La estancia principal está presidida por una cama con canapé y un cabecero tapizado en color gris que integra su propia iluminación, una solución práctica que reduce el “ruido visual”. La elección de tonos neutros y la ausencia de elementos superfluos convierten este cuarto en el pulmón de la casa. Tras participar en formatos de gran exigencia como MasterChefCelebrity y ahora El desafío, Navarrete ha priorizado el descanso. Este santuario blanco es el lugar donde el diseñador desconecta de la esfera pública antes de regresar cada semana a los retos que le plantea Roberto Leal en el prime time de los viernes.